10 lugares imprescindibles para disfrutar Dublin.
Dublín, la vibrante capital de Irlanda, es conocida en gran parte del mundo por la famosa cerveza Guinness, originaria de la ciudad, y por su animada vida nocturna. Con una multitud de pubs, música en vivo en cada rincón y una energía única, la ciudad se convierte en un destino atractivo para los viajeros. Sin embargo, más allá de la cerveza y la vida nocturna, Dublín tiene una rica herencia cultural y literaria que también vale la pena explorar. No en vano, la ciudad ha sido cuna de tres premios Nobel de Literatura: W.B. Yeats, George Bernard Shaw y Samuel Beckett. A ellos se suma la figura monumental de James Joyce, cuya influencia ha sido tal que, a pesar de no haber ganado el Nobel, la UNESCO ha declarado a Dublín como Ciudad de la Literatura. A continuación, exploramos diez lugares imprescindibles para sumergirse en todo lo que Dublín tiene para ofrecer.
1. MoLI: Museo de Literatura de Irlanda
Inaugurado en septiembre de 2019, el Museo de Literatura de Irlanda, conocido como MoLI (Museum of Literature Ireland), se ha consolidado rápidamente como un destino esencial para los amantes de las letras. Ubicado en un majestuoso edificio georgiano perteneciente al University College Dublin, el lugar donde James Joyce cursó sus estudios, el MoLI celebra el legado literario del país. En el jardín del museo, se encuentra el mismo fresno bajo el cual Joyce fue fotografiado el día de su graduación, un árbol que, al igual que la fama del escritor, ha seguido creciendo con el tiempo. Entre sus tesoros, el museo exhibe una primera edición de Ulises, protegida en una urna de cristal. Además, el museo ofrece salas interactivas, actividades para toda la familia y un café llamado The Commons Café, donde se puede degustar lo mejor de la gastronomía local.
2. La Torre de James Joyce y el sándwich de Gorgonzola
A solo 14 kilómetros de Dublín, en Sandycove, se encuentra la Torre de James Joyce, una fortificación costera del siglo XIX que tuvo una particular importancia en la vida del célebre escritor. Joyce pasó una semana en esta torre en 1904, un hecho que se reflejaría más tarde en el comienzo de su obra Ulises. Los visitantes pueden explorar esta histórica estructura, mientras que los más aventureros pueden disfrutar de un chapuzón en las gélidas aguas de la cercana cala Forty Foot, una tradición local que se practica durante todo el año. Para completar la experiencia, no hay mejor manera de entrar en calor que regresar a Dublín y visitar el pub Davy Byrnes, famoso por servir el sándwich de gorgonzola acompañado de una copa de borgoña, una de las comidas favoritas de Joyce.
3. Aprende a tirar una pinta en el Guinness Storehouse
Si bien disfrutar de una pinta de Guinness es parte de la experiencia dublinesa, dominar el arte de servirla es otra historia. El Guinness Storehouse, situado en la histórica fábrica de St. James’s Gate, que data de 1759, ofrece a los visitantes la oportunidad de aprender cómo tirar una pinta perfecta. Tras la instrucción, se entrega un diploma acreditativo, pero la verdadera recompensa es subir al Gravity Bar, un espectacular espacio panorámico desde donde se puede contemplar la ciudad mientras se disfruta de una Guinness.
4. Escapar de las compras en Grafton Street
Aunque Grafton Street es la calle comercial más famosa de Dublín, donde se encuentran tiendas comunes a muchas otras ciudades del mundo, si lo que buscas es algo único, entonces debes dirigirte al George’s Street Arcade. Este encantador centro comercial victoriano, inaugurado en 1881, es el más antiguo de la ciudad y ofrece una mezcla de puestos de ropa, joyería, vinilos y mucho más. Además, en la misma calle se encuentra Three Twenty Ice Cream Lab, donde elaboran helados utilizando nitrógeno líquido, una experiencia imperdible para los amantes de lo dulce.
5. El Libro de Kells: el tesoro más valioso de Irlanda
A pesar de la fama internacional de Ulises de James Joyce, el libro más icónico de Irlanda es, sin duda, el Libro de Kells, un manuscrito ilustrado por monjes celtas en torno al año 800. Este impresionante documento se exhibe en la Vieja Biblioteca del Trinity College, una de las atracciones más visitadas de Irlanda. El interior de la biblioteca es tan impresionante que incluso ha servido como inspiración para los Archivos Jedi en la película El ataque de los clones de la saga Star Wars. Al salir del Trinity College, una visita obligada es la cercana estatua de Molly Malone, una figura icónica de la ciudad cuya leyenda asegura que quien toque sus senos dorados, volverá a Dublín.
6. Cena en The Church
Una de las experiencias gastronómicas más singulares en Dublín es disfrutar de una cena en The Church, un restaurante ubicado en una antigua iglesia donde, en 1761, Arthur Guinness, el fundador de la famosa cerveza, se casó. Aunque el órgano de la iglesia ya no está en funcionamiento, la arquitectura original ha sido cuidadosamente preservada, creando un entorno impresionante para disfrutar de una comida acompañada de música en vivo.
7. Epic: el museo de la emigración irlandesa
Dublín alberga muchos museos fascinantes, pero si solo tuvieras tiempo para uno, el Epic Museum sería la opción ideal. Este museo, ubicado en un antiguo almacén de los Docklands, explora el impacto global de la diáspora irlandesa. Con exposiciones interactivas, el Epic no solo cuenta historias de emigración, sino que también permite a los visitantes rastrear sus raíces familiares con la ayuda de genealogistas. Un dato interesante: alrededor del mundo, existen más de 70 millones de personas con ascendencia irlandesa, una cifra diez veces mayor a la población actual de la isla.
8. El bullicio de Temple Bar
El barrio de Temple Bar es el corazón de la vida nocturna de Dublín, y su pub homónimo, The Temple Bar, es el epicentro de toda la acción. Con una historia que se remonta a 1840, este pub cuenta con una impresionante colección de más de 450 tipos de whisky, y es conocido por ofrecer música en vivo todos los días, con 20 conciertos a la semana. Los visitantes también pueden degustar ostras frescas de la bahía de Galway acompañadas de una pinta de Guinness o, si lo prefieren, una copa de champán.
8. O’Donoghues: el pub de los músicos
Si prefieres un ambiente más relajado y menos turístico que The Temple Bar, entonces O’Donoghues es el lugar para ti. Este pub es famoso por ser el lugar donde la legendaria banda de folk The Dubliners comenzó su carrera en 1962. Sus paredes están decoradas con fotografías en blanco y negro que cuentan la historia de aquellos días y la influencia que tuvieron en la escena musical local.
10. Escapada a Powerscourt
Finalmente, a solo 24 kilómetros al sur de Dublín, se encuentran los majestuosos jardines de Powerscourt, en el condado de Wicklow. Este vasto espacio verde alberga árboles centenarios, hermosos jardines y una vista inigualable del monte Great Sugar Loaf. Además, Powerscourt cuenta con un lujoso hotel y una destilería, perfecta para una escapada relajante tras explorar el ajetreo de la ciudad.
Dublín es mucho más que pubs y cerveza. Es una ciudad rica en cultura, historia y experiencias únicas. Ya sea que disfrutes de la literatura, la gastronomía o la música, siempre habrá algo nuevo y emocionante por descubrir en esta vibrante capital.



