6 aperitivos diferentes y fáciles de preparar

No hace falta una ocasión especial para disfrutar de un buen aperitivo. Cualquier tarde con amigos, una comida familiar o incluso una reunión improvisada puede convertirse en la excusa perfecta para preparar algo rico que acompañe una copa de vino, una cerveza fría o simplemente una buena charla. Y lo mejor de todo es que no necesitas ser un chef profesional ni pasar horas en la cocina para lograrlo.

Con ingredientes sencillos y un poco de creatividad, se pueden preparar aperitivos sabrosos, vistosos y con ese toque casero que tanto gusta. Si quieres ir más allá de las clásicas aceitunas, papas fritas o latas de conserva, aquí encontrarás seis ideas distintas, muy fáciles de preparar y que seguro sorprenderán a tus invitados.

Canapés de paté y huevo de codorniz

Un bocado elegante y con una mezcla irresistible de texturas. El crujiente del pan tostado contrasta con la suavidad del paté y el sabor delicado del huevo. Es un aperitivo clásico, rápido y con un resultado que luce más elaborado de lo que realmente es.

Ingredientes:

  • 1 pan ciabatta o baguette
  • Paté (puede ser de hígado, de campaña o vegetal)
  • 6 huevos de codorniz
  • Aceite de oliva para freír
  • Sal en escamas

Preparación:
Corta el pan en rebanadas finas y tuéstalas ligeramente para que queden crujientes. Calienta aceite en una sartén y fríe los huevos de codorniz durante unos segundos, solo hasta que las claras estén cocidas y las yemas se mantengan cremosas. Retíralos y colócalos sobre papel absorbente. Unta el paté sobre las tostadas y coloca encima un huevo. Finaliza con unas escamas de sal. Servidos tibios, resultan irresistibles.

Tomates cherry rellenos de queso cremoso y anchoas

Un aperitivo fresco, colorido y muy sabroso. Los tomates cherry se convierten en pequeñas cápsulas llenas de sabor, perfectas para comer de un solo bocado.

Ingredientes:

  • 15 tomates cherry grandes
  • 200 g de queso crema tipo Philadelphia
  • 1 lata de anchoas
  • Cebollino fresco
  • Sal, pimienta y un chorrito de leche

Preparación:
Lava los tomates, corta una tapa superior y vacíalos con una cucharita pequeña. Sazónalos ligeramente por dentro y colócalos bocabajo sobre papel de cocina para que suelten el exceso de líquido. En un bol, mezcla el queso crema con un poco de leche hasta lograr una textura suave. Añade las anchoas picadas y el cebollino finamente cortado. Rellena los tomates con esta mezcla y coloca de nuevo la tapa que cortaste antes. Además de bonitos, son un estallido de sabor salado y cremoso que combina muy bien con una copa de vino blanco.

Gilda de pastrami

Inspirada en la tradicional gilda vasca, esta versión sustituye las anchoas por pastrami, dando lugar a un aperitivo con un toque ahumado y moderno. Es ideal para quienes buscan algo distinto sin complicarse demasiado.

Ingredientes:

  • 100 g de pastrami en lonchas finas
  • 12 aceitunas verdes sin hueso
  • 12 pepinillos pequeños
  • Pimientos del piquillo en tiras
  • Palillos o brochetas pequeñas

Preparación:
Corta las lonchas de pastrami en tiras. Ensarta en cada palillo una aceituna, una tira de pastrami, un trozo de pimiento y un pepinillo. Repite el proceso hasta terminar con todos los ingredientes. Puedes presentarlas en una fuente y añadir un chorrito de aceite de oliva por encima. Estas gildas modernas son una fusión entre lo clásico y lo neoyorquino, perfectas para un picoteo informal.

Rollitos de calabacín con ricotta y hierbas frescas

Una opción ligera, vegetariana y llena de sabor. El calabacín, con su textura suave y ligeramente dulce, combina de maravilla con la ricotta y las hierbas aromáticas.

Ingredientes:

  • 2 calabacines medianos
  • 250 g de ricotta
  • 2 cucharadas de queso parmesano rallado
  • 6-8 hojas de albahaca
  • 1 cucharada de cebollino picado
  • Ralladura de medio limón (opcional)
  • Aceite de oliva, sal y pimienta

Preparación:
Corta los calabacines en láminas finas con ayuda de una mandolina. Espolvorea con sal y deja reposar unos minutos para que pierdan humedad. Seca bien y dóralas en una plancha con un poco de aceite. En un bol, mezcla la ricotta con el parmesano, la albahaca, el cebollino y la ralladura de limón. Salpimienta al gusto. Coloca una cucharadita de relleno en un extremo de cada lámina y enrolla cuidadosamente. Coloca los rollitos en una bandeja y rocía con aceite de oliva. Son perfectos para servir fríos o a temperatura ambiente, acompañados de pan rústico o como guarnición.

Rollitos de hojaldre con jamón y queso Cheddar

Estos bocados crujientes son un éxito asegurado. Fáciles, vistosos y con ese aroma irresistible que inunda la cocina mientras se hornean.

Ingredientes:

  • 1 lámina de hojaldre rectangular
  • 200 g de jamón serrano o cocido
  • 200 g de queso Cheddar en lonchas
  • 1 huevo batido

Preparación:
Precalienta el horno a 200°C. Extiende el hojaldre y distribuye sobre él las lonchas de jamón y queso. Enrolla con cuidado formando un cilindro y sella los bordes con un poco de agua. Corta en discos de unos dos centímetros y colócalos sobre una bandeja con papel de horno. Pinta con huevo batido y hornea unos 15 o 20 minutos, hasta que estén dorados y crujientes. Se pueden servir tibios o fríos, acompañados de una salsa de mostaza o barbacoa.

Dip cremoso de pimiento rojo

Un toque final perfecto para acompañar pan, galletas saladas o crudités. Este dip tiene un sabor suave, ligeramente dulce y una textura cremosa ideal para untar.

Ingredientes:

  • 1 frasco de pimientos del piquillo en tiras
  • 2 cucharadas de queso crema
  • Un chorrito de nata o leche
  • Sal y pimienta al gusto

Preparación:
Escurre los pimientos y colócalos en el vaso de la batidora junto con el queso crema. Añade un poco de nata o leche para darle suavidad. Tritura hasta obtener una mezcla homogénea. Ajusta de sal y pimienta según tu gusto. Sirve en un cuenco acompañado de tostaditas, pan pita o bastones de verduras. También puedes usarlo como base para sándwiches o wraps.