6 opciones de pastelitos salados para tus aperitivos

Las opciones de pastelitos salados destacan por ser refinadas, atractivas y, a la vez, bastante rápidas y sencillas de preparar. Estas pequeñas recetas, que utilizan distintas masas como base, son una excelente alternativa para ofrecer aperitivos deliciosos y creativos. Las masas tienen una historia tan antigua como la alimentación misma, remontándose a los primeros panes creados para transformar los granos molidos y mezclados con agua en comestibles de diferentes formas y texturas. A lo largo del tiempo, se fueron añadiendo ingredientes como sal, levadura, aceite y huevos, dando lugar a una gran variedad de masas que hoy en día permiten crear tartas, pizzas, quiches, volovanes y mucho más.

 

En la actualidad, encontramos en el mercado una amplia oferta de masas de excelente calidad que nos ahorran tiempo y esfuerzo en la cocina. Con ellas, es fácil hacer versiones individuales de pasteles que pueden rellenarse tanto con ingredientes dulces como salados. A continuación, presentamos seis ideas de pastelitos salados ideales para servir en pequeñas porciones y degustar en varios bocados, aprovechando la versatilidad de las masas y combinándolas con ingredientes como pollo, queso, verduras y otros sabores irresistibles.

1. Mini pastelas de pollo y trufa

Para preparar estas pastelas inspiradas en la cocina marroquí, comienza picando una cebolla y desmenuzando el pollo en tiras pequeñas. Coloca una cazuela con un poco de aceite al fuego, añade la cebolla y cocina hasta que esté dorada. Agrega el pollo y sazona con sal, pimienta, cúrcuma, comino, ras-el-hanout y jengibre, mezclando bien. Vierte un poco de caldo de pollo y cocina por unos diez minutos o hasta que el líquido reduzca, dejando el pollo jugoso. Añade canela, azúcar glas y almendras picadas, y mezcla.

Mientras se cocina el relleno, corta la pasta filo en cuadrados y engrasa con aceite unos moldes de flan para ir colocando varias capas de la masa. Precalienta el horno a 200 °C, rellena los moldes con el guiso de pollo y cubre con una capa de masa antes de hornear durante unos 10 a 15 minutos o hasta que se doren. Antes de servir, espolvorea una mezcla de canela y azúcar glas y ralla un poco de trufa negra por encima para darle un toque final exquisito.

2. Mini tartas de calabacín, ricotta y bacon crujiente

Estas mini tartas combinan el frescor del calabacín y la cremosidad del queso ricotta con el toque crujiente del bacon. Para hacerlas, estira la masa de hojaldre con cuidado y corta pequeños círculos con un cortapastas o un vaso. Coloca las mini tartas en una bandeja con papel de horno, pínchalas con un tenedor y hornea durante cinco minutos a 180 °C. Sácalas y extiende una capa de ricotta, añade rodajas de calabacín y coloca una loncha de bacon sobre cada una.

Para dar un toque especial, mezcla en un bol un poco de sal, aceite y miel, y rocía las mini tartas con esta mezcla antes de hornear nuevamente durante 15 minutos. Una vez listas, decóralas con unos germinados para un acabado sofisticado y fresco.

3. Mini tartas ‘tatin’ de cebolla caramelizada

Estas tartas ‘tatin’ en versión individual son una explosión de sabor gracias a la dulzura de la cebolla caramelizada. Comienza pelando y cortando la cebolla en juliana, luego cocina a fuego lento con mantequilla y una pizca de sal hasta que esté bien caramelizada, aproximadamente 45 a 50 minutos. Mientras tanto, corta la masa de hojaldre en círculos del tamaño que desees.

Precalienta el horno a 200 °C y coloca pequeños montones de cebolla caramelizada sobre una bandeja de horno cubierta con papel. Coloca un círculo de hojaldre sobre cada montón de cebolla y pinta la masa con huevo batido. Hornea durante unos 15 minutos a 180 °C. Para servir, voltea las mini tartas y decora con tomillo fresco.

4. Volovanes rellenos de bechamel con queso y champiñones

Para hacer estos volovanes, precalienta el horno a 200 °C y estira la masa de hojaldre en una superficie con harina. Corta 16 círculos y reserva cuatro de ellos para la base, mientras que de los restantes corta anillos con un molde más pequeño. Pinta las bases con huevo batido y coloca tres anillos de hojaldre sobre cada una, también pintándolos con huevo. Pincha el centro de las bases para evitar que suban demasiado y hornea durante unos 10 a 12 minutos.

Prepara una bechamel sencilla derritiendo mantequilla, añadiendo harina y cocinándola ligeramente. Incorpora leche y queso rallado mientras mezclas hasta obtener una textura cremosa. Rellena los volovanes con la bechamel y coloca champiñones en conserva por encima. Puedes cubrirlos con la tapa de hojaldre para un toque final decorativo y servirlos cuando aún estén tibios.

5. Mini tartas saladas de queso, cebollino y tomates cherry

Para esta receta, corta la masa de hojaldre en porciones individuales y engrasar moldes pequeños con mantequilla. Coloca el hojaldre en cada molde, pínchalo con un tenedor y hornea durante 8 a 10 minutos a 180 °C. Luego, coloca rodajas de mozzarella en cada mini tarta, espolvorea una mezcla de cuatro quesos y añade los tomates cherry cortados a la mitad.

Hornea por unos 20 minutos hasta que los quesos se derritan y los tomates estén asados. Finalmente, añade cebollino picado al sacarlas del horno, y sirve estas mini tartas mientras aún están calientes.

6. Mini hojaldres de ricotta y espinacas con tomate

Para esta última idea, hierve las espinacas en agua con sal durante tres a cuatro minutos, luego escúrrelas bien y mézclalas con ricotta en un bol. Precalienta el horno a 200 °C y, usando un molde pequeño, corta el hojaldre en forma de flor, doblando ligeramente las puntas hacia adentro. Coloca unos garbanzos en el centro de cada flor para evitar que suban y hornea durante cinco minutos a 180 °C.

Retira los garbanzos, rellena el hojaldre con la mezcla de espinacas y ricotta, y añade una rodaja de tomate encima. Hornea nuevamente durante ocho a diez minutos y sirve estos mini hojaldres como bocaditos frescos y nutritivos.

Disfruta de los bocadillos en miniatura

Estas opciones de pastelitos salados son una excelente elección para servir como aperitivos en cualquier evento. Son fáciles de comer, vistosos y deliciosos, además de poder adaptarse con distintos ingredientes según el gusto de cada comensal. Cada uno de estos bocados invita a disfrutar del placer de comer en pequeños tamaños llenos de sabor.

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