Bérgamo, la joya desconocida de Italia que debes visitar
Considerada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, la ciudad de Bérgamo, con su esencia medieval, se despliega sobre una colina que anticipa la cercanía de los Alpes. Esta urbe italiana se divide en dos áreas contrastantes: la Città Alta, donde se concentran la mayoría de los tesoros históricos, y la Città Bassa, más moderna. La Città Alta es el corazón histórico y el gran atractivo de Bérgamo, repleta de calles adoquinadas y edificios monumentales que invitan a un viaje en el tiempo hacia la Edad Media.
Caminar por las calles de la Città Alta es sumergirse en la época medieval, cuando Bérgamo formaba parte de la República de Venecia. Durante 350 años, los venecianos transformaron esta ciudad y la rodearon de robustas murallas para protegerla. Hoy, quienes visitan Bérgamo cruzan estos muros y se adentran en un casco antiguo que conserva una atmósfera medieval casi intacta.
Uno de los puntos más encantadores de la Città Alta es la piazza del Mercato delle Scarpe, una plaza que, en sus días de esplendor, era el centro de los negocios de zapatería. Desde aquí se puede comenzar a explorar un laberinto de calles estrechas, palacios y esquinas pintorescas. Cada rincón cuenta una historia, y cada edificio histórico guarda los ecos de un pasado vibrante.
Para llegar a esta zona desde la parte baja de la ciudad, existe un medio de transporte peculiar: un funicular que, durante más de 120 años, ha salvado a lugareños y turistas de subir a pie el pronunciado desnivel entre ambas áreas. En apenas unos minutos, el funicular conecta el presente y el pasado de Bérgamo, facilitando el acceso a sus tesoros medievales.
Piazza Vecchia, el centro de la vida social en la Edad Media
La Piazza Vecchia es el centro neurálgico de la Città Alta. Antaño, aquí se encontraba el foro romano, y hoy es un lugar lleno de vida, rodeado de cafés y tiendas de recuerdos que le dan un toque acogedor y característico. En el centro de la plaza destaca la Fuente Contarini, famosa por sus esfinges talladas que capturan todas las miradas.
Uno de los edificios más emblemáticos de esta plaza es el Palazzo della Ragione, una construcción que data del siglo XII y que ha tenido múltiples funciones a lo largo de su historia, incluyendo ayuntamiento, teatro y biblioteca. Sin embargo, el atractivo más imponente de la piazza es el Campanone, una torre cívica de 52 metros de altura que alberga una enorme campana. Desde tiempos antiguos, a las diez de la noche se escuchan cien tañidos de esta campana, una tradición que avisaba a los habitantes de que las puertas de la muralla estaban a punto de cerrarse, y que continúa provocando emoción en quienes la escuchan.
El esplendor de Santa Maria Maggiore y el Duomo
Cerca de la Piazza Vecchia se encuentra otro de los puntos imperdibles de Bérgamo: la basílica de Santa Maria Maggiore, situada en la piazza del Duomo. Esta basílica, de estilo románico, es uno de los mayores tesoros arquitectónicos de la ciudad. Su fachada es impresionante, pero es el interior, donde el estilo barroco predomina, el que realmente deslumbra. En este lugar descansan los restos del célebre compositor bergamasco Gaetano Donizetti. Su legado puede disfrutarse también en el Teatro Donizetti, en la Città Bassa, un edificio del siglo XVIII con una acústica excepcional, ideal para los amantes de la ópera.
Junto a la basílica se encuentra el Duomo de Bérgamo, una catedral de fachada neoclásica dedicada a Sant’Alessandro, el patrón de la ciudad. Aunque más sencilla que la basílica, su estructura también invita a la admiración y aporta un contraste interesante en esta plaza llena de historia.
Arte y cultura en la Accademia Carrara
Bérgamo también es reconocida por su legado artístico, especialmente en la Accademia Carrara, una pinacoteca que alberga una de las colecciones de arte más importantes de Italia, con más de dos mil obras de artistas destacados como Botticelli, Bellini, Tiziano, Rafael y Lorenzo Lotto, quien nació en esta ciudad. Un recorrido por esta galería es un viaje por la historia del arte italiano, y permite descubrir una faceta cultural de Bérgamo que complementa su riqueza arquitectónica.
La Corsarola: gastronomía y tradición en cada rincón
Al recorrer la Via Bartolomeo Colleoni, conocida como la Corsarola entre los lugareños, se encuentra una de las calles más animadas de la Città Alta. Este paseo peatonal, bautizado en honor al gran condottiero Colleoni, está repleto de cafeterías, pastelerías y tiendas artesanales donde los visitantes pueden disfrutar de la auténtica cultura bergamasca. Aquí, es obligado probar el gelato de stracciatella, un sabor creado en Bérgamo en 1961 en la histórica heladería La Marianna, en el barrio de Colle Aperto. La receta, ideada por Enrico Panattoni, combina leche, nata y trozos de chocolate, y sigue siendo uno de los postres más populares de la ciudad.
Además de los dulces, en la Corsarola es fácil encontrar locales que sirven platos tradicionales, como la polenta. En la Vineria Cozzi, este plato típico se combina con vinos de la región, y en la Salumeria Mangili, abierta desde 1921, se pueden adquirir productos locales de alta calidad. Los sabores de Bérgamo también se pueden disfrutar en la Piazza Vecchia, donde se encuentra el Caffè del Tasso. Fundado en 1476 y conocido antiguamente como Locanda delle due spade, este café ha sido un punto de encuentro para artistas y personalidades, y ofrece una excelente selección de platos tradicionales, incluyendo los famosos casoncelli, pasta rellena que se sirve con mantequilla y salvia, una delicia clásica de la región.
Un ascenso panorámico hasta el Castello di San Vigilio
Para culminar una visita a Bérgamo, nada mejor que un recorrido por el Castello di San Vigilio, ubicado en la cima de la colina que rodea la ciudad. El sendero hacia este castillo atraviesa las antiguas murallas venecianas y serpentea entre encantadoras casas, jardines y pequeños templos, como la Chiesa de Santa Grata Inter Vites. Al llegar a los restos del castillo, los visitantes pueden disfrutar de impresionantes vistas panorámicas de la ciudad y los alrededores, un escenario perfecto para tomar una última fotografía o disfrutar de la paz del lugar.
Para quienes desean prolongar la experiencia, el Baretto di San Vigilio ofrece la oportunidad de cenar mientras se contempla el atardecer. Desde la terraza de este restaurante, degustar un spritz y una cena ligera con vistas a Bérgamo se convierte en un cierre perfecto para un día repleto de historia, arte y cultura.
A pesar de ser una de las ciudades menos conocidas de Italia, Bérgamo guarda en cada rincón una muestra de su grandioso legado histórico, su riqueza artística y su variada gastronomía. Desde sus calles medievales en la Città Alta, hasta los modernos rincones de la Città Bassa, Bérgamo es un destino que sorprende y cautiva.



