Golpe al crimen organizado: desmantelan célula criminal en la CDMX

Un operativo conjunto entre diversas instituciones de seguridad culminó con la captura de siete personas vinculadas a una presunta célula criminal que operaba en la Ciudad de México. Los detenidos, entre los que se encuentran seis hombres y una mujer, son originarios de los estados de Sinaloa, Sonora y Michoacán, regiones conocidas por la actividad del narcotráfico. Según las autoridades, los individuos buscaban establecerse en la capital para evitar conflictos con otras organizaciones criminales en sus lugares de origen.

La intervención fue resultado de una investigación basada en denuncias ciudadanas, que alertaron sobre la distribución de drogas en diversas zonas de la ciudad. Las acciones, realizadas por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), la Secretaría de Marina (SEMAR), la Fiscalía General de la República (FGR) y la Fiscalía de la Ciudad de México (FGJCDMX), incluyeron el cumplimiento de cinco órdenes de cateo en las alcaldías de Iztapalapa, Iztacalco y Tlalpan.

En los inmuebles inspeccionados, se aseguraron 620 kilogramos de marihuana, empaquetados en dosis y bloques, además de 239 dosis de cocaína, más de medio kilo de cristal y otros implementos para la distribución de estupefacientes. Asimismo, las fuerzas de seguridad confiscaron un arsenal compuesto por cuatro armas cortas, una larga, dos granadas aturdidoras y un artefacto explosivo improvisado. También se incautaron equipos telefónicos, dinero en efectivo, vehículos y herramientas utilizadas en las operaciones ilícitas.

Los cateos se llevaron a cabo en varias ubicaciones estratégicas: una vivienda en la colonia Ex Hacienda, alcaldía Tlalpan; un departamento en la colonia Militar Marte, en Iztacalco; y tres puntos en Iztapalapa, incluyendo una habitación en un hotel ubicado en la colonia Prado Churubusco. Las investigaciones sugieren que estos lugares funcionaban como centros logísticos para la venta y distribución de drogas en la capital.

Los detenidos, cuyas edades oscilan entre los 22 y 54 años, fueron puestos a disposición del Ministerio Público junto con la droga y el armamento asegurados. Durante su captura, se les informaron sus derechos legales, mientras continúan las investigaciones para determinar la amplitud de sus operaciones y posibles vínculos con grupos criminales más grandes.

Este operativo destaca la colaboración interinstitucional y subraya la necesidad de combatir el crimen organizado que intenta expandirse hacia áreas urbanas. Según expertos en seguridad, el traslado de estas células a la Ciudad de México busca evitar enfrentamientos directos con sus rivales en sus estados de origen, mientras aprovechan la logística y el mercado de una metrópoli como la capital del país.

El éxito de esta intervención fue celebrado por las autoridades, quienes enfatizaron que estos golpes son esenciales para desarticular las redes criminales que afectan a la población. Sin embargo, colectivos ciudadanos han pedido que estas acciones sean parte de una estrategia integral que aborde las causas subyacentes del problema, como la desigualdad y la falta de oportunidades, para evitar que el ciclo de violencia se perpetúe.