¿Cómo hacer las populares galletas italianas “Canestrelli”?
El irresistible tiramisú, los cannoli sicilianos, la panna cotta, el panettone navideño… Son algunos de los dulces italianos más famosos en el mundo. Sin embargo, la repostería del país de la bota es tan extensa que muchos de sus postres aún no han alcanzado la misma notoriedad. Uno de ellos es el canestrelli, una galleta tradicional de Liguria y el Piamonte que se distingue por su delicado sabor y su textura suave y quebradiza.
¿Cuál es el origen e historia del canestrelli?
El canestrelli es una galleta que se remonta a la Edad Media y cuya receta ha pasado de generación en generación en el norte de Italia. Su nombre proviene de la palabra italiana “canestro”, que significa cesta, ya que antiguamente estas galletas se presentaban en pequeñas cestas tejidas. Tradicionalmente, se elaboraban para celebrar ocasiones especiales, como bodas o fiestas religiosas, y se consideraban un regalo valioso por su sabor refinado y su proceso de elaboración artesanal.
La receta varía según la región, pero la versión más popular es la de Liguria, donde se caracterizan por su forma de flor con un pequeño agujero en el centro y por el uso de yema de huevo cocida en la masa. Este ingrediente es el secreto de su textura única: un bocado quebradizo que se deshace en la boca.
Características y uso del canestrelli
Las galletas canestrelli son ideales para acompañar una taza de té o café en la merienda, pero también pueden servirse después de una comida junto a un vino dulce o espumoso. Su sabor delicado y su apariencia decorativa las convierten en una opción perfecta para regalar en cajas elegantes o para servir en reuniones especiales.
Si bien los ingredientes básicos son harina, fécula de patata, azúcar glas, mantequilla y yema de huevo cocida, algunas variantes incluyen almendras molidas, cacao o ralladura de naranja. Aunque en su forma clásica son simples y espolvoreadas con azúcar glas, algunos pasteleros las sumergen parcialmente en chocolate derretido para darles un toque más sofisticado.
¿Cómo hacer canestrelli en casa?
Ingredientes
- 150 g de harina 00 (harina de repostería)
- 100 g de fécula de patata
- 80 g de azúcar glas (más extra para espolvorear)
- Ralladura de medio limón
- Una pizca de sal
- 3 yemas de huevo cocidas
- 150 g de mantequilla (a temperatura ambiente y cortada en dados)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (o una pizca de vainilla natural extraída de una vaina)
Elaboración
- Cocer los huevos. Pon los huevos en una olla con agua fría y llévala a ebullición. Deja hervir durante 10 minutos, retira los huevos y enfríalos en agua con hielo. Pela los huevos y separa las claras de las yemas (para esta receta solo usaremos las yemas).
- Triturar las yemas. Puedes hacerlo pasándolas por un colador y aplastándolas con una cuchara para obtener una textura fina y sin grumos. Reserva.
- Preparar la masa. En un bol grande, tamiza la harina y la fécula de patata para evitar grumos. Agrega el azúcar glas, la ralladura de limón y la pizca de sal. Mezcla bien estos ingredientes secos.
- Incorporar la mantequilla. Añade los dados de mantequilla a temperatura ambiente y mézclalos con las manos hasta que se integren en la mezcla seca.
- Agregar las yemas de huevo y la vainilla. Incorpora las yemas de huevo trituradas y la vainilla, y mezcla nuevamente hasta obtener una masa homogénea. Es importante no amasar demasiado para que las galletas queden ligeras y quebradizas.
- Reposo en frío. Envuelve la masa en papel film y refrigérala durante al menos 1 hora. Este paso es esencial para que la masa adquiera consistencia y sea más fácil de manejar.
- Formar las galletas. Espolvorea un poco de harina sobre una superficie de trabajo y estira la masa con un rodillo hasta alcanzar un grosor de aproximadamente 1 cm. Con un cortapastas en forma de flor, corta las galletas. Si tu molde no tiene un agujero central, puedes hacer uno con la punta de una boquilla de manga pastelera.
- Precalentar el horno. Pon a calentar el horno a 170ºC y prepara una bandeja con papel de hornear.
- Hornear. Coloca las galletas en la bandeja dejando algo de espacio entre ellas. Hornéalas durante 15-18 minutos, hasta que los bordes empiecen a dorarse ligeramente. No deben tostarse demasiado, ya que deben conservar su característico color claro.
- Enfriar y espolvorear con azúcar glas. Retira las galletas del horno y déjalas enfriar completamente antes de espolvorearlas con abundante azúcar glas. Este paso realza su dulzura y las hace aún más irresistibles.
Consejos y variaciones
- No manipules demasiado la masa: El secreto de los canestrelli está en su textura quebradiza. Si trabajas demasiado la masa, la mantequilla se ablandará en exceso y las galletas perderán su consistencia característica.
- Reposa la masa en frío: Este paso es crucial para que la mantequilla se solidifique y la masa no se deforme al hornearse.
- Aromas alternativos: Si bien la ralladura de limón es tradicional, puedes experimentar con ralladura de naranja, esencia de almendras o incluso un toque de licor.
- Baño de chocolate: Si quieres un acabado más sofisticado, sumerge la mitad de cada galleta en chocolate blanco o negro derretido y deja que se endurezca antes de servir.
- Almacenamiento: Los canestrelli se conservan bien en un recipiente hermético durante varios días, lo que los convierte en una excelente opción para preparar con antelación y disfrutar en cualquier momento.
El canestrelli es una joya de la repostería italiana que, aunque menos conocida que otros postres del país, merece un lugar en nuestra cocina. Su textura crujiente pero delicada y su sabor suave y mantecoso hacen que sean irresistibles para cualquier amante de la repostería. Además, su preparación es sencilla y no requiere ingredientes difíciles de encontrar. Perfectos para acompañar un café o té, para regalar o simplemente para darse un capricho, estos pequeños bocados de tradición italiana sin duda conquistarán cualquier paladar.



