Recetas que le dan un pequeño ‘twist’ a algunas de las tapas más tradicionales
Las tapas son una de las señas de identidad más reconocibles de la gastronomía española. Pequeños bocados llenos de sabor, pensados para compartir y disfrutar de forma informal. Sin embargo, aunque muchas de ellas son conocidas por todos —como la tortilla de patatas, las aceitunas aliñadas o los calamares fritos—, siempre hay espacio para la innovación y la creatividad. A continuación, te proponemos una serie de recetas que parten de las tapas más tradicionales, pero a las que se les ha añadido un pequeño “twist”, un giro original que las hace aún más apetecibles y perfectas para sorprender en cualquier reunión.
Tortilla de patatas con un toque cítrico
La tortilla de patatas es probablemente la tapa más emblemática de la cocina española. Ya sea con o sin cebolla, su sabor y textura son reconocidos y aplaudidos por millones. En esta versión reinventada, se incorpora cebolla caramelizada y se le añade un chorrito de zumo de limón justo antes de terminar la cocción. El resultado es una tortilla jugosa con un toque ácido que realza los sabores y aporta frescura. Para la presentación, se decora con unas finas rodajas de limón sobre la superficie, que también pueden exprimirse al gusto. Esta variación no altera la esencia del plato, pero le da un matiz moderno que encantará a quienes buscan sabores nuevos sin alejarse de lo tradicional.
Gilda reinventada con pastrami
Nacida en los bares del País Vasco, la gilda es uno de los pintxos más famosos de la región. Su composición básica —aceituna, piparra y anchoa— ha conquistado paladares durante décadas. En esta versión alternativa, se sustituye la anchoa por una fina loncha de pastrami, lo que aporta un sabor más ahumado y especiado. El resultado es una tapa que mantiene la intensidad salina y el contraste del encurtido, pero con una personalidad completamente distinta. Ideal para quienes quieren experimentar con sabores internacionales sin renunciar a la esencia de la cocina vasca.
Fritura de boquerones con alioli de albahaca
Los boquerones fritos, crujientes por fuera y jugosos por dentro, son un clásico de los chiringuitos y bares costeros. Esta receta mantiene la fritura tradicional, pero cambia la salsa de acompañamiento por un alioli aromatizado con albahaca fresca. Esta hierba le aporta un matiz herbáceo y fresco que complementa perfectamente al pescado. El resultado es una tapa más ligera y con un aroma que recuerda a los sabores mediterráneos. Puedes servir los boquerones en una pequeña cesta de papel de estraza para darle un toque informal y atractivo.
Aceitunas con mojama y cacahuetes
Si hay un aperitivo que no falta en ninguna barra de bar, son las aceitunas. En esta receta, se utilizan aceitunas gordal —grandes, carnosas y ligeramente amargas—, que se acompañan con finas lascas de mojama de atún y cacahuetes tostados. Esta combinación resulta sorprendentemente armónica: la intensidad marina de la mojama se equilibra con la grasa del fruto seco, mientras que el eneldo fresco añade un toque anisado muy agradable. Esta tapa es un homenaje al sur de España, especialmente a la zona de Andalucía, donde estos ingredientes son habituales.
Tiras de calamar en tempura con salsa tártara
Los calamares fritos, también conocidos como calamares a la romana, son una tapa esencial en muchas cartas. En esta versión renovada, se cortan los calamares en tiras finas y se rebozan en una mezcla de harina de tempura, logrando una textura más ligera y crujiente. Se sirven con una salsa tártara casera, hecha con mayonesa, alcaparras, pepinillos, cebolla y un toque de mostaza. Esta combinación ofrece un bocado sabroso y diferente, que puede funcionar tanto como tapa como en un plato principal ligero. Además, es una excelente opción para quienes disfrutan de los fritos pero buscan un resultado menos pesado.
Montaditos de pulpo a la gallega
El pulpo a la gallega es otro de los grandes protagonistas del tapeo, especialmente en Galicia. En lugar de servirlo en el plato habitual de madera, esta receta lo presenta como montadito. Sobre cada rodaja de patata cocida y aliñada con pimentón, aceite de oliva virgen extra y sal gruesa, se coloca un trozo de pulpo cocido. De esta forma, se transforma en una tapa de bocado único, más fácil de compartir y servir en celebraciones. La esencia del plato sigue intacta, pero el formato lo convierte en un aperitivo más práctico y atractivo para eventos informales.
Papas arrugadas con pico de gallo
Las papas arrugadas, originarias de las Islas Canarias, se suelen servir con mojo picón. En esta receta fusión, el acompañamiento cambia por un vibrante pico de gallo, típico de la cocina mexicana. Esta ensalada fresca, elaborada con tomate, cebolla, cilantro, chile y lima, aporta una explosión de sabor que combina sorprendentemente bien con la textura y el sabor salino de las papas arrugadas. Esta fusión es ideal para quienes disfrutan de los sabores picantes y de la cocina internacional, sin dejar de lado los ingredientes tradicionales de la cocina española.
Langostinos al ajillo con chile y brandy de Jerez
Las gambas al ajillo son una de las tapas calientes más populares. En esta versión actualizada, el chef David de Jorge propone utilizar langostinos en lugar de gambas y añadir chile para aportar un punto picante que realce el sabor. Además, incorpora un chorrito de brandy de Jerez, que al reducirse en la sartén crea un fondo aromático intenso y delicioso. Esta combinación convierte una receta clásica en una tapa más sofisticada, ideal para cenas especiales o para lucirse con invitados. El resultado es un plato con carácter, en el que el ajo, el picante y el licor se combinan de forma armoniosa.
Estas recetas son una prueba de que la tradición culinaria puede convivir perfectamente con la innovación. Pequeños cambios en los ingredientes, en la presentación o en la forma de cocinado pueden dar lugar a tapas nuevas, pero con un alma muy familiar. Si te gusta cocinar y quieres sorprender a tus invitados con algo diferente, estas versiones reinventadas de las tapas clásicas son una excelente forma de renovar tu repertorio sin perder la esencia de la cocina española. Ya sea con un toque cítrico, una salsa diferente o una fusión internacional, cada bocado es una oportunidad para explorar y disfrutar.




