Julieta Prandi relató los inquietantes sucesos que vivió tras denunciar a su exmarido
La modelo y conductora Julieta Prandi volvió a hablar públicamente sobre los difíciles momentos que atravesó luego de separarse y denunciar a su exesposo, Claudio Contardi, a quien acusa de graves hechos de violencia. En una reciente entrevista televisiva, Prandi detalló situaciones que, según afirma, ocurrieron después de formalizar la denuncia, y que dejaron en evidencia un clima de hostigamiento constante.
Entre los episodios que más llamaron la atención, la actriz mencionó la aparición de animales muertos en el jardín de su casa, algo que asegura sucedió cuando ya vivía sola con sus hijos. “Recibí en mi casa palomas sin cabeza que habían tirado al patio. Esto fue después de la denuncia, ya estando instalada acá con mis hijos”, expresó con visible indignación y tristeza.
Durante la charla, la conductora se refirió también a la vida que su exmarido mantiene en la localidad de San Martín, donde, según dijo, tiene un espacio personal y vínculos con distintos profesionales. “No es alguien que tenga escrúpulos ni límites. Es capaz de absolutamente todo”, afirmó, dejando en claro que el temor por su integridad fue uno de los motivos por los que decidió abandonar el hogar en el que vivían.
Prandi recordó que en aquel momento las amenazas eran constantes y que llegó a sentirse en peligro real. “Me fui de mi casa porque pensé que no la contaba. Me robó documentos, metió mi celular en el freezer y me cortó el cable del módem para que no pudiera comunicarme con mi abogada”, relató, destacando que cada una de estas acciones buscaba aislarla y debilitarla emocionalmente.
En ese sentido, la actriz sostuvo que su condición de figura pública fue determinante para poder atravesar la situación. “Cuando digo que a mí me salvó ser una persona conocida, no lo digo como metáfora. Creo que eso fue clave para que esté viva hoy”, expresó con contundencia, dando a entender que su visibilidad impidió que las amenazas escalaran aún más.
A pesar de los años de conflicto y de las secuelas emocionales que dejó el proceso, Prandi se mostró más tranquila en lo que respecta al presente de sus hijos. “Hoy están muy bien, contenidos y rodeados de amor. Disfrutan de su tía y de sus abuelos, y eso para mí es lo más importante”, aseguró.
El testimonio de Julieta Prandi volvió a poner sobre la mesa la importancia de visibilizar las denuncias de violencia y de garantizar que las víctimas cuenten con protección efectiva. Sus palabras también dejan entrever lo difícil que puede resultar para muchas mujeres sostener un proceso judicial cuando las intimidaciones persisten incluso después de la separación.
En este nuevo capítulo de su relato, Prandi dejó claro que, aunque el pasado no puede borrarse, su prioridad es mantener a sus hijos en un entorno seguro y seguir adelante, fortalecida por el apoyo familiar y por la convicción de que la exposición pública puede ser una herramienta para frenar situaciones de riesgo.