Fallece recordado actor de Los Soprano, a los 96 años
La industria del entretenimiento se viste de luto tras conocerse la muerte de Jerry Adler, actor, director y productor que dejó una huella imborrable en el teatro y la televisión. Reconocido mundialmente por su papel como Herman “Hesh” Rabkin en la serie Los Soprano, el intérprete falleció a los 96 años en su casa de Nueva York, acompañado de sus seres queridos.
Aunque en la pantalla brilló especialmente a partir de los años 90, la trayectoria de Adler comenzó mucho antes, en los escenarios de Broadway, donde trabajó entre bastidores como director de escena y productor. Su vida estuvo marcada por el teatro desde el inicio, ya que era hijo de Philip Adler, vinculado al histórico Group Theatre, y primo de la prestigiosa maestra de actuación Stella Adler, lo que lo convirtió en heredero de una tradición artística innegable.
El anuncio de su fallecimiento fue realizado por su familia a través de un comunicado difundido en la Capilla Conmemorativa Riverside. No se detallaron causas específicas, aunque se informó que murió de manera tranquila, mientras dormía. La noticia generó mensajes de reconocimiento y despedida tanto de colegas como de fanáticos que lo acompañaron durante sus décadas de carrera.
Uno de los aspectos más llamativos de su historia es que su reconocimiento frente a cámara llegó después de los 60 años, un ejemplo de que la pasión por la actuación no tiene edad. Adler se mantuvo activo durante más de treinta años en televisión, cine y teatro, mostrando una versatilidad que lo convirtió en un rostro familiar para varias generaciones.
En televisión, además de su rol en Los Soprano, destacó con su interpretación del abogado Howard Lyman en The Good Wife, personaje que también retomó en la serie The Good Fight. A lo largo de los años acumuló apariciones en producciones como Rescue Me, Mad About You, Transparent, The West Wing y Broad City, confirmando que su talento se adaptaba tanto al drama como a la comedia.
En el cine también tuvo participaciones notables, como en Manhattan Murder Mystery (1993), dirigida por Woody Allen, la comedia romántica Prime (2005), junto a Meryl Streep y Uma Thurman, y el drama A Most Violent Year (2014), aclamado por la crítica.
Pero antes de brillar frente a las cámaras, Adler había dejado ya un legado tras bambalinas. Participó en más de 50 producciones de Broadway, incluyendo clásicos como My Fair Lady. Durante esa etapa trabajó con grandes figuras de la talla de Marlene Dietrich, Julie Andrews y Richard Burton, consolidándose como un referente de la dirección escénica.
El papel que lo convirtió en un ícono cultural fue el de Hesh Rabkin en Los Soprano, serie de HBO que marcó un antes y un después en la historia de la televisión. En la trama, Adler daba vida a un productor musical con lazos en el mundo de la mafia, consejero cercano de Tony Soprano, interpretado por James Gandolfini. Su personaje, presente en las seis temporadas, se convirtió en uno de los favoritos del público por la profundidad y humanidad que aportaba a la narrativa.
Jerry Adler será recordado como un artista que supo reinventarse, que nunca abandonó su vínculo con el teatro y que encontró en la televisión un espacio para ganarse el cariño del público global. Su vida demuestra que la pasión por el arte no tiene límites de edad y que el talento, cuando es auténtico, puede trascender generaciones. Con su partida, Hollywood y Broadway despiden a un creador que dejó una huella imborrable en ambas industrias.

