Falleció Graham Greene, el actor canadiense de “Danza con lobos” y “Crepúsculo”, a los 73 años
El mundo del cine despide con pesar al reconocido actor Graham Greene, intérprete canadiense que dejó una huella imborrable en la pantalla grande gracias a su papel en la recordada película “Danza con lobos”, donde obtuvo una nominación al Premio Oscar. Greene falleció a los 73 años, tras atravesar complicaciones de salud que lo mantenían en un estado delicado desde hacía tiempo, según confirmó su representante.
La noticia fue comunicada a través de un emotivo mensaje que resaltó el carácter humano y profesional del actor. En el comunicado, su mánager expresó que Greene fue “un hombre de moral, ética y carácter” y que su ausencia dejará un vacío imposible de llenar. También lo despidió con palabras de afecto, asegurando que “su legado y su espíritu permanecerán siempre presentes”.
Nacido el 22 de junio de 1952 en Ohsweken, Ontario, dentro de la Reserva de las Seis Naciones, Graham Greene creció con una identidad profundamente ligada a sus raíces indígenas. Esa conexión con su cultura fue una constante en su carrera, ya que gran parte de sus papeles buscaban visibilizar a los pueblos originarios en la industria cinematográfica, un espacio donde hasta entonces había pocas oportunidades para los intérpretes de esas comunidades.
Antes de dedicarse de lleno a la actuación, Greene trabajó en diversos oficios. Sin embargo, su vocación lo llevó a graduarse en 1974 en el Programa del Centro de Teatro Indígena, lo que le abrió las puertas al mundo del espectáculo. Comenzó con obras teatrales en Canadá y en Inglaterra, hasta dar su primer paso en televisión con la serie “The Great Detective” en 1979. Poco después llegó a la pantalla grande con la película “Running Brave”, marcando así el inicio de una prolífica trayectoria.
Su gran oportunidad llegaría en 1990 con “Danza con lobos”, dirigida y protagonizada por Kevin Costner. En la película interpretó a Kicking Bird, uno de los personajes centrales de la tribu que convive con el protagonista. El filme fue un éxito rotundo, alcanzó 12 nominaciones a los Premios de la Academia y ganó 7 estatuillas. Greene obtuvo la nominación como Mejor Actor de Reparto, lo que lo posicionó como uno de los actores indígenas más reconocidos de la época.
En una entrevista brindada en 2017, el actor recordó con cariño la experiencia de esa filmación, especialmente el vínculo que desarrolló con el caballo que le tocó montar. Contó que incluso intervino para que el animal regresara a su joven dueño original, demostrando así su sensibilidad y compromiso más allá de las cámaras.
Tras ese papel consagratorio, Greene se convirtió en un rostro habitual en Hollywood. Participó en películas de gran repercusión como “Maverick”, “Duro de matar 3”, “Milagros inesperados”, “Thunderheart”, “Apuesta maestra”, “Skins”, “Transamerica” y la popular saga de “Crepúsculo”, donde volvió a tener contacto con una nueva generación de espectadores.
En televisión también desarrolló una destacada trayectoria, con apariciones en producciones como “Northern Exposure”, “Lonesome Dove: The Series”, “Defiance”, “Wolf Lake”, “The Red Green Show”, “Echo”, “Riverdale”, “The Last of Us”, “1883” y “Tulsa King”, consolidando una carrera que abarcó tanto cine como televisión en distintas épocas y formatos.
El legado de Graham Greene no se limita únicamente a la actuación. Fue un referente para muchos intérpretes de comunidades originarias que encontraron en él una figura de inspiración. Su paso por la industria abrió puertas y generó un cambio en la representación de personajes indígenas en la pantalla.
Hoy, el mundo del espectáculo lo recuerda no solo por su talento y profesionalismo, sino también por su calidez humana, su sentido de justicia y su aporte cultural. Su nombre quedará asociado a una generación de actores que lograron trascender fronteras y dar voz a historias que necesitaban ser contadas.
Con su partida, el cine pierde a un actor excepcional y las comunidades indígenas a un representante comprometido con su identidad. Graham Greene deja un camino pavimentado de arte, lucha y dignidad, que seguirá inspirando a las futuras generaciones de artistas.


