Alerta sanitaria: prohíben más de diez productos capilares por riesgo para la salud

En las últimas horas, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) emitió una disposición que generó gran repercusión en la industria cosmética y entre los consumidores habituales de productos para el cuidado del cabello. El organismo informó la prohibición de 13 artículos capilares de la marca Juka Alisados, luego de detectar que se comercializaban sin autorización ni registros sanitarios.

La medida fue oficializada a través del Boletín Oficial y establece que tanto la venta, como la distribución y el uso de estos artículos queda restringida en todo el país. Según el comunicado, la decisión se tomó porque se trata de productos ilegítimos, al no contar con inscripción oficial que garantice su seguridad y eficacia.

Los especialistas de la ANMAT remarcaron que este tipo de cosméticos, al no estar debidamente autorizados, pueden contener ingredientes no permitidos o en concentraciones que superan los límites tolerados por la normativa. En particular, existe preocupación por la posible presencia de formol (formaldehído), una sustancia cuya utilización con fines estéticos está prohibida en la Argentina debido a los efectos adversos que puede generar en la salud.

Los artículos mencionados en la resolución son los siguientes: shampoo neutro, encerado capilar, ADN reparación profunda, nutrición células madre, nutrición multivitamínica, crema extra ácida, levanta muertos, biotina pura, alisado japonés, botox capilar, nutrición de almendras, shock de queratina y protector térmico. Todos ellos habían sido detectados en plataformas de venta online, como Mercado Libre, lo que puso en alerta a las autoridades sanitarias.

De acuerdo con los informes técnicos, la exposición a productos de este tipo puede provocar efectos inmediatos como irritación ocular, lagrimeo, tos, molestias respiratorias, dermatitis y reacciones alérgicas. Además, el uso prolongado y sin supervisión médica aumenta el riesgo de problemas más graves en el aparato respiratorio. Ante estas advertencias, la ANMAT insistió en que los consumidores deben evitar el empleo de productos que no tengan número de lote ni registro oficial, ya que eso impide conocer su procedencia real y la composición de sus ingredientes.

La medida también ordena a las autoridades sanitarias provinciales y municipales que realicen controles estrictos para garantizar que estos artículos sean retirados del mercado y que se inicien los procedimientos correspondientes contra los responsables de su comercialización. Con este paso, el organismo busca proteger la salud pública y desalentar la circulación de cosméticos irregulares que ponen en riesgo a quienes los utilizan.

El caso de los alisados ilegales no es nuevo. Desde hace varios años, la ANMAT viene alertando sobre la venta de tratamientos capilares que, bajo la promesa de alisar el cabello de manera duradera, incorporan químicos que pueden resultar tóxicos. En el mercado informal circulan fórmulas que no cumplen con los requisitos básicos de seguridad, lo que aumenta las posibilidades de intoxicación o de reacciones adversas severas.

En este contexto, los especialistas recomiendan que, antes de adquirir un producto cosmético, los consumidores verifiquen si cuenta con el número de legajo y la autorización oficial de la ANMAT, datos que siempre deben figurar en el envase. Además, remarcan que nunca es aconsejable comprar productos capilares a través de canales informales, ya que en muchos casos se trata de artículos falsificados o adulterados.

Con esta nueva resolución, la ANMAT envía un mensaje contundente: la salud debe estar por encima de cualquier promesa de belleza. La prohibición de estos 13 artículos es un recordatorio para los consumidores sobre la importancia de elegir siempre productos confiables y aprobados, y para las empresas, una advertencia clara de que las irregularidades no serán toleradas.

La investigación sobre los lotes detectados continuará en las próximas semanas, mientras que las autoridades reforzarán la fiscalización en plataformas digitales y comercios físicos. La intención es evitar que estos artículos vuelvan a aparecer en el mercado bajo nuevas presentaciones y asegurar que los ciudadanos puedan acceder únicamente a cosméticos seguros, efectivos y regulados.