Quienes fueron las grandes figuras de la cultura que se nos fueron en 2025

El 2025 fue un año atravesado por despedidas profundas. La cultura perdió a creadoras y creadores que marcaron épocas, transformaron lenguajes y dejaron huellas imborrables en la literatura, el cine, la música, el arte, la psicología y el pensamiento contemporáneo. Aunque sus muertes cerraron capítulos vitales, sus obras continúan dialogando con el presente y seguirán acompañando a futuras generaciones. Este repaso reúne a algunas de las figuras más influyentes que se despidieron durante el año, cuyas trayectorias explican buena parte de la historia cultural del último siglo.

Mario Vargas Llosa

Mario Vargas Llosa murió el 13 de abril a los 89 años y con su partida se cerró uno de los ciclos más influyentes de la literatura en lengua española. Autor central del boom latinoamericano, su obra abordó el poder, la violencia, la corrupción y las tensiones entre individuo y sociedad. Novelas como La ciudad y los perros, Conversación en La Catedral o La fiesta del Chivo no solo renovaron la narrativa hispanoamericana, sino que también ofrecieron lecturas críticas de la historia y la política regional.

Su producción fue vasta y diversa. Además de novelas, escribió ensayos, teatro y crónica, reflexionando de manera constante sobre el rol de la ficción y su vínculo con la realidad. Su pensamiento político, cambiante y muchas veces polémico, lo convirtió en una figura pública permanente, capaz de generar adhesiones y rechazos, pero siempre presente en el debate cultural. Su legado literario permanece como uno de los más sólidos y discutidos del siglo XX y comienzos del XXI.

Luis Felipe “Yuyo” Noé

Pocos días antes, el 9 de abril, murió Luis Felipe Noé a los 90 años. Pintor, teórico y docente, fue una figura clave del arte argentino y latinoamericano. Integrante del grupo Otra Figuración, Noé propuso una mirada disruptiva que rompió con la idea de orden y armonía en el arte, incorporando el caos, la fragmentación y la contradicción como elementos centrales de su obra.

Sus pinturas, cargadas de intensidad visual y conceptual, dialogaron con los conflictos sociales y políticos del continente. Al mismo tiempo, su trabajo teórico, especialmente en libros como Antiestética, influyó de manera decisiva en la reflexión sobre el arte contemporáneo. Su vida estuvo marcada por la reinvención constante y por una generosidad intelectual que lo convirtió en maestro de varias generaciones.

David Lynch

El 16 de enero falleció David Lynch a los 78 años, dejando un vacío difícil de llenar en el cine y el arte contemporáneo. Su obra redefinió el lenguaje audiovisual a partir del surrealismo, lo onírico y lo perturbador. Películas como Terciopelo azul y Mulholland Drive, junto con la serie Twin Peaks, construyeron universos donde lo cotidiano se vuelve inquietante y lo inexplicable se impone como regla.

Lynch no solo fue director, sino también músico, pintor y experimentador constante. Su influencia se extiende mucho más allá del cine, alcanzando a la televisión, el arte visual y la cultura pop. Su forma de narrar, abierta a múltiples interpretaciones, sigue siendo objeto de análisis y fascinación.

Daniel Divinsky

Daniel Divinsky murió el 1 de agosto a los 83 años y su nombre quedó asociado para siempre a la historia editorial argentina. Fundador de Ediciones de la Flor, fue el editor de Mafalda y el responsable de acercar al público obras que hoy son parte esencial de la cultura popular. Bajo su sello crecieron autores como Quino, Fontanarrosa, Caloi, Maitena y Liniers, entre muchos otros.

Divinsky entendió la edición como un acto cultural y político. Su catálogo, amplio y diverso, contribuyó a democratizar el acceso al humor gráfico, la historieta y el pensamiento crítico. Su figura representa a una generación de editores que apostaron por la creatividad y la libertad en contextos muchas veces adversos.

Lalo Schifrin

El 26 de junio murió Lalo Schifrin a los 93 años. Compositor argentino de proyección internacional, su música acompañó algunas de las imágenes más recordadas del cine y la televisión. La melodía de Misión: Imposible se convirtió en un símbolo reconocible en todo el mundo, pero su obra fue mucho más amplia y sofisticada.

Schifrin supo combinar jazz, música clásica y ritmos populares, creando un estilo propio que influyó en generaciones de compositores. Su trayectoria fue reconocida con premios y homenajes, y hasta sus últimos años mantuvo una actividad creativa intensa, demostrando una vitalidad artística poco común.

Brian Wilson

La música perdió a Brian Wilson el 11 de junio, cuando murió a los 82 años. Fundador de The Beach Boys, fue uno de los compositores y productores más innovadores del pop. Su trabajo en discos como Pet Sounds revolucionó la producción musical, introduciendo arreglos complejos y una sensibilidad emocional inédita para la época.

Wilson transformó canciones simples en obras profundamente expresivas, marcadas por la melancolía y la experimentación sonora. Su influencia se extiende a múltiples géneros y su legado sigue siendo estudiado y celebrado como uno de los pilares de la música popular moderna.

Eva Giberti

El 14 de diciembre falleció Eva Giberti a los 95 años. Psicóloga pionera en Argentina, su trabajo estuvo orientado a la defensa de los derechos de la niñez y de las mujeres. Fue una figura central en la incorporación de la perspectiva de género y los derechos humanos en el ámbito clínico y social.

Su aporte no se limitó al ámbito académico. Impulsó políticas públicas, programas de atención a víctimas de violencia y espacios de formación que transformaron la manera de abordar problemáticas complejas. Su legado continúa vivo en instituciones, profesionales y marcos legales que ayudó a construir.

Héctor Alterio

El 13 de diciembre murió Héctor Alterio a los 96 años. Actor fundamental del cine y el teatro argentino y español, su carrera atravesó más de siete décadas. Protagonizó películas emblemáticas que forman parte de la memoria colectiva y supo construir personajes de enorme profundidad emocional.

Su voz, su presencia escénica y su compromiso con el oficio lo convirtieron en una figura respetada y querida. Alterio representa una forma de entender la actuación ligada a la ética, la sensibilidad y la reflexión histórica.

D’Angelo

En octubre murió D’Angelo a los 51 años, dejando inconclusa una carrera que había redefinido el soul contemporáneo. Con discos como Voodoo, logró una síntesis entre tradición y modernidad, incorporando elementos del funk, el hip hop y el rhythm and blues clásico.

Su influencia fue enorme, tanto en lo musical como en lo estético. Aunque su discografía fue breve, su impacto fue profundo y duradero, convirtiéndolo en una figura de culto para artistas y oyentes de todo el mundo.

Jorge Aulicino

Jorge Aulicino falleció el 21 de julio a los 75 años. Poeta, traductor y periodista, fue una figura central para varias generaciones de lectores y escritores. Su obra poética se caracterizó por una escritura austera, reflexiva y atravesada por la incertidumbre.

Además, su labor como traductor permitió la difusión de autores fundamentales de la literatura italiana. Fundador de Diario de Poesía, contribuyó a crear espacios de debate y circulación para la poesía contemporánea.

Brigitte Bardot

La muerte de Brigitte Bardot a los 91 años marcó el final de una figura icónica del siglo XX. Actriz y símbolo de libertad femenina, redefinió la sensualidad en el cine europeo. Tras una carrera exitosa, decidió retirarse joven y dedicar su vida a la defensa de los animales.

Su imagen trascendió el cine y se convirtió en un fenómeno cultural global. Bardot representó una ruptura con los modelos tradicionales y dejó una huella que sigue siendo objeto de análisis y reinterpretación.


El 2025 también despidió a muchas otras figuras relevantes de la cultura mundial, desde músicos y actores hasta arquitectos y pensadores. Fue un año de pérdidas, pero también de reafirmación de la memoria colectiva. Cada una de estas vidas dejó una obra que sigue activa, interpelando, emocionando y acompañando. En ese diálogo constante con el presente, estas figuras no se fueron del todo.