Tragedia en Brasil: investigan la muerte de una familia por contacto con un cable de alta tensión

Una profunda conmoción sacude a la comunidad rural de Maricá, en Brasil, tras la muerte de una familia completa que perdió la vida luego de entrar en contacto con un cable de alta tensión que se encontraba dañado y energizado en la vía pública. El hecho ocurrió el viernes 9, en una zona alejada del centro urbano, y abrió una investigación oficial para determinar responsabilidades, condiciones de seguridad eléctrica y posibles fallas en el mantenimiento del tendido.

Las víctimas fueron identificadas como Júlia Lyandy Chagas, João Victor Vargas Ormond Gomes y su hijo Brian Vargas, de apenas cuatro años. De acuerdo con la información policial, la familia se desplazaba por la Estrada Comandante Celso, en el barrio Silvado, cuando se produjo el trágico episodio. En ese sector, un cable de alta tensión partido permanecía sobre la calzada, sin señalización ni aislamiento adecuado.

Según el reporte de la Policía Militar, Júlia se encontraba aprendiendo a conducir una motocicleta cuando perdió el control y cayó sobre el cable que seguía con corriente eléctrica. Las primeras pericias indican que la ruptura del aislante y el estado del tendido habrían sido factores determinantes. Al intentar auxiliarla, João Victor también entró en contacto con el cable y sufrió una descarga. El niño, que se encontraba cerca, se aproximó a sus padres y quedó igualmente expuesto a la corriente.

Testigos relataron que la familia regresaba de una cascada cercana y que se encontraba mojada, una condición que, según especialistas, puede incrementar el riesgo en situaciones de contacto con electricidad. Este detalle será tenido en cuenta por los investigadores, aunque las autoridades aclararon que el foco principal está puesto en el estado del cableado y en las condiciones de seguridad del lugar.

Tras el aviso de los vecinos, acudieron al sitio los Bomberos de Maricá, quienes debieron aguardar a que la empresa concesionaria cortara el suministro eléctrico para poder intervenir con seguridad. Recién entonces se pudo confirmar el fallecimiento de las tres personas. El área fue inmediatamente preservada para permitir el trabajo de la pericia técnica, que analizó el punto exacto donde se produjo la caída del cable y las características del tendido.

Vecinos de la zona rural manifestaron su indignación y aseguraron que el cable partido había sido reportado en reiteradas oportunidades a la empresa distribuidora Enel, sin que se adoptaran medidas preventivas. Estas denuncias forman ahora parte del expediente que busca establecer si existió negligencia, demora en la respuesta o incumplimiento de los protocolos de mantenimiento.

Ante la repercusión del caso, Enel Rio emitió un comunicado oficial en el que expresó que “lamenta profundamente el accidente ocurrido y que tan pronto fue informada de la ocurrencia, la distribuidora envió equipos técnicos al lugar para prestar soporte y garantizar que el Cuerpo de Bomberos pudiera actuar con seguridad”. La compañía agregó que se encuentra analizando lo sucedido y que ya tomó contacto con los familiares de las víctimas.

La 82ª Delegacia de Polícia Civil de Maricá quedó a cargo de la investigación. Los peritos deberán determinar si la línea debía estar desenergizada, si hubo una falla técnica previa o si el cable se rompió por causas externas. También se evaluará si existían advertencias visibles o barreras que impidieran el acceso al sector afectado.

El caso reavivó el debate sobre la infraestructura eléctrica en zonas rurales y la necesidad de reforzar los controles de seguridad para prevenir accidentes similares. Referentes comunitarios y autoridades locales reclamaron medidas urgentes, inspecciones periódicas y una mayor rapidez en la atención de reclamos vecinales relacionados con cables caídos o instalaciones defectuosas.

Mientras la investigación avanza, la tragedia deja al descubierto la vulnerabilidad de muchas áreas alejadas frente a riesgos eléctricos y la importancia de una respuesta inmediata ante cualquier anomalía en el tendido. La comunidad de Maricá permanece en duelo, a la espera de que se esclarezcan los hechos y se adopten acciones concretas para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.