¿Cómo preparar tarta de atún?
Las tartas saladas son uno de los grandes clásicos de la cocina casera. Prácticas, rendidoras y muy fáciles de adaptar, se convierten en una solución ideal tanto para comidas diarias como para reuniones informales. Permiten organizarse con antelación, ya que se pueden preparar con tiempo, conservar en la heladera y consumir durante varios días sin perder sabor ni textura. Además, funcionan igual de bien como plato principal, acompañadas de una ensalada fresca, o como entrada en porciones más pequeñas.
Dentro del amplio universo de las tartas saladas, la tarta de atún ocupa un lugar especial. Su sabor suave, combinado con verduras y queso, suele gustar a grandes y chicos. Es una receta equilibrada, con buen aporte de proteínas y muy versátil, ya que admite múltiples variaciones según los ingredientes disponibles o los gustos personales. Se puede preparar tanto cerrada, como en esta versión, o abierta al estilo quiche, utilizando una sola base de masa.
Para esta receta se utiliza atún en conserva, que puede ser al natural o en aceite. Lo importante es que el peso indicado corresponda al atún ya escurrido, sin el líquido de conservación. Si se desea variar, es posible reemplazarlo por melva, caballa o incluso ventresca, logrando una tarta más intensa y sabrosa. El relleno se completa con un sofrito de pimientos, cebolla y ajo, que aporta aroma y profundidad, además de huevos y queso rallado que ayudan a unir todos los ingredientes y le dan una textura cremosa.
Otro punto a favor de esta preparación es que permite sumar otras verduras sin complicaciones. Zanahoria rallada, choclo, espinaca salteada o zucchini son buenas opciones para enriquecer el relleno y adaptarlo a lo que haya en la heladera. Con las cantidades que se detallan a continuación se obtienen aproximadamente seis porciones generosas, ideales para un plato principal.
¿Cómo preparar tarta de atún?
Ingredientes
• 1 pimiento rojo
• 1 pimiento verde
• 1 cebolla
• 3 o 4 dientes de ajo
• 2 cebolletas
• 4 cucharadas de aceite de oliva
• Sal
• Pimienta negra molida
• 4 huevos para el relleno
• 400 g de atún en conserva (peso escurrido)
• 100 g de queso rallado (emmental, mozzarella, gouda o similar)
• 350 g de masa quebrada o de hojaldre (2 láminas)
• Un poco de harina para estirar la masa
• 2 cucharadas de pan rallado
• 1 huevo para pintar
Preparación:
El primer paso para preparar la tarta de atún consiste en elaborar un buen sofrito de verduras, que será la base de sabor del relleno. Para ello, se lava el pimiento rojo, se retira el tallo y las semillas y se corta en pequeños cuadraditos. Se repite el mismo procedimiento con el pimiento verde. Luego se pela la cebolla y los dientes de ajo y se pican finamente. Por último, se limpian las cebolletas y se cortan en rodajas finas.
En una sartén amplia se colocan las cuatro cucharadas de aceite de oliva y se llevan a fuego medio. Cuando el aceite está caliente, se incorporan los pimientos y la cebolla. Se mezclan bien y se rehogan durante unos diez minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las verduras estén tiernas y ligeramente transparentes. A continuación, se agregan el ajo y la cebolleta, se salpimenta a gusto y se cocina todo junto durante un minuto más. Una vez listo el sofrito, se retira del fuego y se deja entibiar.
Mientras tanto, en un bol grande se colocan los cuatro huevos, se baten ligeramente y se condimentan con sal y pimienta. Se añade el atún bien escurrido y desmenuzado, mezclando para que se integre de manera pareja. Luego se incorpora el sofrito de verduras ya tibio y el queso rallado elegido. Se mezcla todo con cuidado hasta obtener un relleno homogéneo y se reserva.
Para armar la tarta, se prepara la masa. Si se utiliza masa casera, se separa aproximadamente un tercio para la tapa y se estira el resto sobre una superficie ligeramente enharinada hasta lograr un disco lo suficientemente grande como para cubrir un molde de unos 22 centímetros de diámetro y unos 5 centímetros de altura. Si se opta por masa comprada, simplemente se forra el molde con una de las láminas y se reserva la otra para cerrar la tarta.
Antes de colocar el relleno, se espolvorea la base de la masa con dos cucharadas de pan rallado. Este paso es importante, ya que ayuda a absorber el exceso de humedad del relleno y evita que la base quede blanda. Luego se vuelca la mezcla de atún dentro del molde, se distribuye de manera uniforme y se alisa la superficie con una espátula o cuchara.
A continuación, se estira la masa reservada para la tapa hasta alcanzar el diámetro necesario. Se baten el huevo destinado a pintar, se pincelan los bordes de la base, se coloca la tapa y se presionan bien los bordes para sellar la tarta. Se pueden doblar hacia adentro o repulgar, según preferencia. Se pinta toda la superficie con el huevo batido y se realizan pequeños agujeros con un tenedor o cuchillo para permitir que el vapor salga durante la cocción.
La tarta se hornea en horno precalentado a 180 ºC, preferentemente en la parte baja, durante unos 40 a 50 minutos. Estará lista cuando la superficie esté bien dorada y, al pinchar el centro con un cuchillo, este salga limpio. Una vez fuera del horno, se deja reposar unos diez minutos antes de desmoldar.
La tarta de atún se puede servir caliente, tibia o fría, y mantiene su sabor incluso al día siguiente. Es una opción práctica, sabrosa y adaptable, perfecta para sumar al recetario cotidiano.





