¿Cómo hacer calamares en su tinta?
Los calamares en su tinta son uno de los platos más tradicionales y sabrosos de la cocina española. Aunque su apariencia oscura puede parecer sencilla o incluso poco llamativa, su sabor es intenso, profundo y muy reconfortante. La clave de esta receta está en una salsa espesa y llena de matices, elaborada con un sofrito cocinado lentamente, vino blanco y la tinta del propio calamar. Además, acompañados con arroz blanco, se convierten en un plato completo, nutritivo y perfecto para cualquier época del año.
Este guiso marinero destaca por la textura tierna del calamar y por una salsa ideal para mojar pan. Aunque actualmente existen versiones en conserva de gran calidad, prepararlos en casa permite disfrutar de un sabor mucho más auténtico y casero. El secreto está en respetar los tiempos de cocción y utilizar ingredientes frescos para conseguir una salsa equilibrada y llena de aroma.
¿De dónde proviene esta receta?
Los calamares en su tinta tienen su origen en las regiones del norte de España, especialmente en el País Vasco y Asturias. En las zonas costeras del Cantábrico era habitual aprovechar al máximo los productos del mar, incluida la tinta de los calamares, para preparar platos económicos y llenos de sabor.
Con el paso del tiempo, esta receta dejó de ser un plato humilde de pescadores para convertirse en uno de los grandes clásicos de la gastronomía española. Hoy es habitual encontrarla tanto en restaurantes tradicionales como en hogares donde se mantiene viva la cocina marinera de siempre.
Uno de los grandes secretos de este plato es cocinarlo sin prisas. El sofrito necesita tiempo para desarrollar todos sus sabores y los calamares deben cocinarse hasta alcanzar el punto perfecto de ternura. La combinación entre el dulzor de la cebolla y la intensidad de la tinta crea una salsa muy característica que convierte este plato en una auténtica referencia de la cocina del norte.
¿Cómo preparar calamares en su tinta?
Ingredientes:
- 1,5 kilogramos de calamares limpios y cortados en trozos
- 2 cebollas
- 2 pimientos verdes
- 2 dientes de ajo
- 1 vaso de vino blanco
- 4 cucharadas de tomate frito
- 2 bolsitas de tinta de calamar
- aceite de oliva
- sal
Preparación:
- Pela la cebolla y los ajos y pícalos finamente para que se integren mejor en la salsa y aporten una textura más uniforme.
- Lava los pimientos verdes, retira las semillas y los nervios interiores y córtalos en trozos pequeños.
- Coloca una cazuela amplia al fuego y añade un chorrito generoso de aceite de oliva virgen extra.
- Incorpora la cebolla, el ajo y el pimiento y cocina a fuego medio hasta que las verduras estén blandas y ligeramente doradas. Este paso es fundamental para conseguir una salsa sabrosa y equilibrada.

- Añade el tomate frito y mezcla bien durante un par de minutos para integrar todos los ingredientes y potenciar el sabor del sofrito.
- Agrega los calamares troceados, sube ligeramente el fuego y cocina durante unos cinco minutos removiendo de vez en cuando. Al principio soltarán bastante líquido, algo completamente normal.
- Incorpora el vino blanco y deja que hierva unos minutos para que el alcohol se evapore por completo y quede solo el aroma.
- Disuelve la tinta de calamar en un poco de agua tibia y añádela a la cazuela. Después cubre ligeramente con agua y agrega una pizca de sal.

- Cocina todo a fuego suave durante aproximadamente 40 minutos o hasta que los calamares estén tiernos. El tiempo puede variar según el tamaño y la calidad del producto.
- Prueba la salsa y rectifica de sal si es necesario antes de terminar la cocción.
- Si prefieres una salsa más fina y cremosa, retira los calamares y tritura el sofrito junto con el caldo. Después vuelve a incorporar los calamares y cocina un par de minutos más.
- Sirve los calamares en su tinta bien calientes acompañados de arroz blanco cocido o de un buen trozo de pan para disfrutar mejor de la salsa.
Consejos para que queden perfectos
- La cebolla es uno de los ingredientes más importantes de esta receta. Cuanta más cebolla utilices, más cuerpo y dulzor tendrá la salsa final.
- Para evitar que la tinta tenga un sabor amargo o forme grumos, es recomendable disolverla previamente en un poco de agua tibia antes de añadirla al guiso.
- Si el calamar queda duro durante la cocción, no significa que esté mal preparado. Simplemente necesita más tiempo. Déjalo cocinar unos 15 o 20 minutos adicionales hasta que quede tierno.
- Evita añadir demasiada agua. La salsa debe quedar espesa y concentrada para mantener toda la intensidad de sabor y el característico color oscuro.
- Cocina siempre a fuego medio o suave. Un fuego demasiado fuerte puede alterar la textura de la tinta y hacer que la salsa pierda parte de sus matices.
- Para potenciar todavía más el sabor, algunos cocineros añaden al final una pequeña cucharadita de cacao puro sin azúcar. Este truco ayuda a intensificar el color y aporta profundidad a la salsa sin modificar el sabor principal del plato.
- El acompañamiento clásico es el arroz blanco, ya que absorbe muy bien la salsa y equilibra la intensidad del guiso.
Los calamares en su tinta son una receta tradicional que demuestra cómo unos ingredientes sencillos pueden transformarse en un plato lleno de personalidad y sabor. Preparados con paciencia y buenos productos, se convierten en una auténtica joya de la cocina marinera española.

