¿Cómo se preparan los rollitos vietnamitas?
Los rollitos vietnamitas, también conocidos como rollitos de verano, son una preparación fresca y ligera que se caracteriza por utilizar obleas de arroz en lugar de una masa que después se fríe. A diferencia de los tradicionales rollitos de primavera, los rollitos vietnamitas se comen fríos y suelen acompañarse de alguna salsa en la que se mojan antes de cada bocado.
Aunque su elaboración requiere preparar varios ingredientes por separado y montar los rollitos uno a uno, el resultado merece la pena. Además, es una receta muy versátil que permite adaptar el relleno a los gustos de cada persona.
En esta ocasión, los vamos a preparar con pollo, gambas, fideos de arroz, zanahoria, pepino, cebolla tierna, lechuga y cilantro. Para acompañarlos, prepararemos una sencilla salsa de maní con soja, aceite de sésamo, jengibre, lima y un toque picante.
Un aspecto importante para preparar esta receta es tener todos los ingredientes listos antes de comenzar a montar los rollitos. Las obleas de arroz tienden a pegarse cuando se hidratan, por lo que debemos utilizarlas inmediatamente después de ablandarlas. También es importante que tanto el pollo como las gambas estén previamente cocidos y completamente fríos.
¿Cómo hacer rollitos vietnamitas?
Ingredientes:
Para preparar 12 rollitos necesitamos:
- 1 pechuga de pollo de unos 250 g
- 1 manojo de cilantro
- 1 cucharadita de sal
- 200 g de pepino
- 200 g de zanahoria
- 100 g de cebolla tierna
- 200 g de fideos de arroz
- 6 hojas de lechuga
- 12 obleas de arroz
- 6 gambones cocidos
Para la salsa de maní:
- 100 g de crema de maní
- 20 ml de salsa de soja
- 1 cucharada de vinagre de arroz
- 1 cucharada de aceite de sésamo
- 10 g de jengibre fresco rallado
- Jugo de ½ lima
- 1 cucharadita de azúcar moreno
- 1 cucharadita de escamas de chile
Preparación:
- Comenzamos preparando todos los ingredientes del relleno para tenerlos listos antes de hidratar las obleas de arroz. Ponemos la pechuga de pollo, de unos 250 g, en un cazo junto con el manojo de cilantro y una cucharadita de sal. Cubrimos completamente con agua y cocinamos durante unos 20 minutos desde el momento en que el agua comience a hervir. Una vez cocida, retiramos la pechuga del fuego y dejamos que se enfríe por completo.
- Cuando el pollo esté frío, lo cortamos en tiras finas y homogéneas. Es preferible que todas tengan un tamaño similar para que sea más sencillo repartirlas entre los diferentes rollitos y conseguir un relleno equilibrado.

- Lavamos y pelamos los 200 g de pepino y los 200 g de zanahoria. Cortamos ambas hortalizas en juliana fina. A continuación, cortamos también los 100 g de cebolla tierna en tiras finas y reservamos todas las verduras hasta el momento de montar los rollitos.

- Para preparar los fideos de arroz, los colocamos en un cazo y vertemos sobre ellos abundante agua hirviendo. Los dejamos durante unos 4 minutos, hasta que estén hidratados. Transcurrido ese tiempo, los colamos y los refrescamos con agua fría para detener la cocción. Los dejamos escurrir bien y reservamos.
- Lavamos las 6 hojas de lechuga y las secamos cuidadosamente con papel de cocina. Una vez preparados el pollo, las verduras, los fideos y la lechuga, ya tendremos listo todo el relleno y podremos comenzar a montar los rollitos.
- Para ello, ponemos agua caliente, pero no hirviendo, en un bol amplio. Sumergimos una oblea de arroz durante unos 10 o 12 segundos. Cuando empiece a ablandarse, la retiramos del agua y la colocamos inmediatamente sobre una superficie de trabajo. Es importante no dejarla demasiado tiempo en remojo, ya que podría quedar excesivamente blanda y romperse al enrollarla.

- Sobre cada oblea colocamos media hoja de lechuga y un pequeño puñado de fideos de arroz. Añadimos después 5 o 6 tiras de zanahoria y la misma cantidad de tiras de pepino. Incorporamos un poco de cebolla tierna, utilizando una cantidad ligeramente inferior a la del resto de las verduras.

- Añadimos 5 o 6 tiras de pollo cocido y hacemos un primer pliegue para sujetar el relleno. Después, colocamos medio gambón y dos hojas de cilantro, una a cada lado del gambón. Cerramos los laterales de la oblea hacia dentro y enrollamos cuidadosamente hasta formar un rollito compacto, procurando no ejercer demasiada presión para evitar que el papel de arroz se rompa.
- Repetimos el proceso con las obleas restantes hasta obtener los 12 rollitos vietnamitas. Lo más práctico es hidratar las obleas de una en una, ya que una vez mojadas pueden pegarse entre sí y resulta más difícil manipularlas.
- Para preparar la salsa de maní, ponemos en un recipiente los 100 g de crema de maní, los 20 ml de salsa de soja, una cucharada de vinagre de arroz, una cucharada de aceite de sésamo, los 10 g de jengibre fresco rallado, el jugo de media lima, una cucharadita de azúcar moreno y una cucharadita de escamas de chile. Mezclamos todos los ingredientes hasta conseguir una salsa cremosa y homogénea. Podemos aumentar o reducir la cantidad de chile según el nivel de picante que queramos.
- Finalmente, servimos los rollitos vietnamitas fríos acompañados de la salsa de maní. Lo recomendable es consumirlos el mismo día de su preparación, cuando las obleas de arroz mantienen mejor su textura. Si necesitamos conservarlos, podemos guardarlos en la nevera hasta el día siguiente, siempre bien protegidos para evitar que las obleas se resequen.

Los rollitos vietnamitas admiten numerosas variaciones, por lo que podemos adaptar fácilmente el relleno. Es posible utilizar únicamente gambas y prescindir del pollo, o sustituir este último por tofu o carne de cerdo. También podemos cambiar el cilantro por menta o cebollino si preferimos otras hierbas frescas.
La salsa de maní también se puede ajustar al gusto. Podemos añadir más o menos chile, lima o salsa de soja para conseguir un resultado más picante, ácido o intenso. De esta forma, tendremos una receta fresca, colorida y versátil que resulta perfecta como entrante, aperitivo o comida ligera.


