Las curiosidades detrás de algunos de los mejores carteles de la historia del cine.
Para los amantes del cine, el diseño de los carteles de películas es un aspecto fascinante que puede influir enormemente en la decisión de ver una película. Aunque es cierto que la verdadera evaluación de una película solo se puede hacer después de verla, los carteles, pósters promocionales y portadas en plataformas de streaming juegan un papel fundamental en la primera impresión que tenemos de un film. A veces, incluso antes de ver un tráiler, un cartel puede captar nuestra atención y despertar nuestro interés en lo que podría ser una obra cinematográfica memorable.
A lo largo de la historia del cine, muchos carteles han logrado trascender como obras de arte por derecho propio, convirtiéndose en símbolos de la cultura pop. Estos diseños no solo capturan la esencia de las películas que representan, sino que también contienen curiosidades y detalles interesantes que vale la pena explorar. A continuación, presentamos un recorrido por algunos de los carteles más emblemáticos del cine y las historias que los acompañan.
“Vértigo”
El cine clásico es una fuente inagotable de grandes carteles, y las películas de Alfred Hitchcock son un excelente ejemplo de esto. Uno de los carteles más reconocidos de la filmografía de Hitchcock es el de “Vértigo”. Este cartel, con su diseño inquietante y su espiral hipnótica, logra transmitir la sensación de vértigo que es central en la película. El propio Hitchcock describió esta imagen como un “vórtice psicológico del vértigo”, una representación visual de la obsesión y el miedo que son temas clave en la película. Este cartel se ha convertido en una pieza icónica, un ejemplo perfecto de cómo el arte del cine puede empezar incluso antes de que se proyecte la primera escena.
“E.T. el extraterrestre”
El cartel de “E.T. El Extraterrestre”, dirigido por Steven Spielberg, es otro ejemplo de un diseño que trasciende la película misma. Creado por John Alvin, este cartel captura la esencia de la relación entre el joven Elliott y el extraterrestre E.T. mediante una simple pero poderosa imagen: dos dedos tocándose, recordando inmediatamente la famosa pintura “La creación de Adán” de Miguel Ángel. Este gesto, que simboliza la conexión y la comunicación más allá de las barreras del lenguaje, es el corazón de la historia de “E.T.”, y el cartel logra transmitir esa emoción de una manera que es tanto sencilla como profundamente evocadora.
“Tiburón”
Otra obra maestra de Steven Spielberg, “Tiburón”, cuenta con uno de los carteles más icónicos de la historia del cine. El diseño de este cartel, que tomó seis meses en completarse, fue obra de Roger Kastel, quien buscó capturar el terror del tiburón utilizando una perspectiva que resaltara la amenaza inminente del depredador. Kastel se enfocó en mostrar los enormes dientes del tiburón desde abajo, creando una imagen que provoca miedo al instante. Este enfoque logró hacer del cartel no solo un preludio al suspense de la película, sino también un símbolo del terror que acecha bajo la superficie del mar. El cartel de “Tiburón” sigue siendo uno de los más reconocidos y replicados en la historia del cine.
“Alien, el octavo pasajero”
“Alien, el octavo pasajero”, dirigida por Ridley Scott, es otra película cuyo cartel ha dejado una marca indeleble en la historia del cine. Diseñado por Frankfurt Gips Balkind, el cartel muestra un huevo que está a punto de eclosionar, con un resplandor verde emanando de su interior y las letras del título de la película separadas por espacios considerables. Lo curioso de este cartel es que, aunque la película presenta criaturas alienígenas con huevos de apariencia única, el huevo en el cartel es en realidad un huevo de gallina común. Este detalle, que podría pasar desapercibido para quienes no hayan visto la película, añade una capa de ironía al diseño, subrayando cómo un elemento tan cotidiano puede ser transformado en algo siniestro cuando se coloca en el contexto adecuado.
“Star wars”
La saga de “Star Wars”, creada por George Lucas, ha producido innumerables carteles memorables, pero ninguno es tan emblemático como el que acompañó el lanzamiento de “Star Wars Episodio IV: Una nueva esperanza”, conocido en su momento simplemente como “La guerra de las galaxias”. Este cartel, diseñado por Tom Jung, fue concebido bajo la directriz de representar “el bien sobre el mal”. El resultado es una imagen impresionante en la que el héroe Luke Skywalker, acompañado de una decidida Princesa Leia, se alza en la luz, mientras que la figura oscura de Darth Vader domina el fondo. Las naves rebeldes atacan la temida Estrella de la Muerte, completando la escena épica. Curiosamente, algunos ejecutivos de Fox consideraron que el cartel era demasiado oscuro, lo que llevó a la creación de varias versiones alternativas. Sin embargo, este cartel original sigue siendo uno de los más venerados en la historia del cine.
“El silencio de los corderos”
El cartel de “El silencio de los corderos”, dirigido por Jonathan Demme, es otro que esconde una fascinante curiosidad. La imagen principal muestra a una polilla cubriendo la boca de Jodie Foster, con un patrón en su cuerpo que parece una calavera. Sin embargo, al observar más de cerca, se descubre que la calavera en realidad es una obra de arte del fotógrafo Salvador Dalí llamada “Involutas Mors”, que fue creada utilizando los cuerpos de varias mujeres desnudas. Este detalle añade una capa extra de significado al cartel, conectando la temática de la película con la obra surrealista de Dalí. Este cartel no solo es visualmente impactante, sino que también invita a los espectadores a buscar los detalles ocultos, reflejando la naturaleza inquietante y compleja del film.
“El show de Truman”
Finalmente, el cartel de “El show de Truman”, dirigida por Peter Weir, es otro ejemplo de un diseño que captura perfectamente la esencia de la película. “El show de Truman” narra la historia de un hombre, interpretado por Jim Carrey, que vive sin saber que su vida es en realidad un reality show transmitido en vivo las 24 horas del día desde su nacimiento. El cartel de la película utiliza un mosaico compuesto por fotogramas de la misma para formar la imagen del protagonista. Este diseño no solo es visualmente atractivo, sino que también simboliza la fragmentación de la vida de Truman, que se compone de miles de momentos grabados y observados por una audiencia global. El cartel refleja magistralmente el concepto central de la película, destacando la idea de que la vida de Truman es una construcción artificial, compuesta de innumerables pequeñas piezas.






