Chocolate Dubái: aprende a preparar en casa el dulce más viral del momento
En los últimos años, las redes sociales se han convertido en el escenario perfecto para que ciertos postres conquisten paladares en todo el mundo. Uno de los que más revuelo ha causado es el llamado chocolate Dubái, un dulce que recibe su nombre por el lujo y la sofisticación que evocan tanto su aspecto como sus rellenos. Se trata de un bombón o tableta rellena que se ha ganado la fama de ser una auténtica explosión de texturas y sabores. Aunque existen múltiples versiones, la que más ha triunfado es aquella elaborada con chocolate con leche y un relleno de crema de pistacho combinado con pasta kataifi crujiente. El resultado es tan original y delicioso que rápidamente se viralizó en Instagram y TikTok, convirtiéndose en un fenómeno mundial.
El apodo de Dubái no es casualidad. Este dulce rinde homenaje a la ciudad conocida como la “Perla del Golfo Pérsico”, famosa por su modernidad, su ostentación y su refinamiento. Los chocolates inspirados en Dubái suelen tener un aspecto lujoso, a menudo adornados con decoraciones brillantes o incluso con detalles de oro comestible. Pero lo que realmente cautiva es su relleno. Algunos pueden incorporar dátiles, especias típicas de Oriente Medio, algodón de azúcar y otros ingredientes innovadores. Sin embargo, el que se ha consolidado como el favorito del público es el de pistacho y kataifi, donde la suavidad de la crema se combina con el toque crocante de los hilos de masa, todo envuelto en una capa de chocolate con leche.
¿Cuál es el origen del chocolate Dubái?
Detrás de este viral se encuentra Sarah Hamouda, una repostera británico-egipcia que decidió unir tradición y creatividad. Hamouda es la fundadora de FIX Dessert Chocolatier, una reconocida confitería en Dubái. Según ella misma ha contado en entrevistas, la idea surgió durante su segundo embarazo, cuando comenzó a tener antojo de un postre de su infancia: la Knafeh. Este pastel, típico de varios países de Oriente Medio, se elabora con finos fideos llamados kataifi —una masa similar a la pasta filo, pero en hilos—, que se bañan en almíbar y suelen servirse con queso gratinado.
Movida por la nostalgia, Hamouda decidió reinterpretar esa receta. En lugar de presentar la Knafeh en su formato clásico, la adaptó en forma de relleno, mezclando el crujiente de la kataifi con una suave crema de pistacho. Todo ello lo recubrió con chocolate, creando un bocado irresistible. La combinación resultó tan acertada que pronto se convirtió en el producto estrella de su pastelería y, gracias a las redes sociales, comenzó a difundirse de manera masiva, conquistando a amantes de la repostería de distintos rincones del planeta.
¿Cómo preparar chocolate Dubái en casa?
La buena noticia es que este dulce no se limita a las vitrinas de las confiterías de Dubái. Con un poco de paciencia y los ingredientes adecuados, puedes recrearlo en tu propia cocina y sorprender a familiares y amigos con un postre que no solo es delicioso, sino también vistoso y sofisticado.
A continuación, encontrarás una receta sencilla para preparar chocolate Dubái casero, inspirada en la versión original con pistacho y kataifi.
Ingredientes necesarios
- 250 gramos de chocolate con leche o chocolate para postres
- 75 gramos de pasta kataifi
- 50 gramos de mantequilla
- 150 gramos de pistachos pelados
- 50 gramos de azúcar (blanquilla o glas)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Paso a paso de la preparación
- Derretir el chocolate:
Funde el chocolate en el microondas o al baño maría. Hazlo lentamente para evitar que se queme. Una vez derretido, vierte dos tercios en un molde rectangular cubierto con papel vegetal. Extiéndelo bien para que cubra tanto el fondo como las paredes del molde. Reserva el tercio restante al baño maría para que no solidifique. - Primer enfriado:
Coloca el molde en la nevera durante unos 20 minutos para que el chocolate tome consistencia. - Preparar la crema de pistachos:
Tritura los pistachos junto con el azúcar hasta obtener una pasta suave. Para darle un extra de cremosidad, puedes añadir una pequeña cantidad de mantequilla derretida. Incorpora también la esencia de vainilla, que aportará un aroma muy agradable. - Cocinar la pasta kataifi:
En una sartén, rehoga la kataifi con un poco de mantequilla y azúcar. Cocina hasta que adquiera una textura ligeramente tostada y crujiente. Luego mezcla este resultado con la crema de pistachos, creando un relleno con contraste de texturas. - Armar el chocolate Dubái:
Vuelca la mezcla de kataifi y pistachos sobre la base de chocolate que ya estaba enfriada en el molde. Extiende de manera uniforme y cúbrelo con el chocolate derretido que habías reservado. - Segundo enfriado:
Introduce nuevamente el molde en la nevera y deja reposar durante otros 20 minutos para que el chocolate se endurezca por completo. - Desmoldar y servir:
Pasado el tiempo de enfriado, retira el molde de la nevera, deja que repose unos minutos a temperatura ambiente y desmolda con cuidado. Luego corta en porciones y disfruta de un chocolate Dubái casero, digno de cualquier pastelería de lujo.
Consejos para personalizar tu chocolate Dubái
- Si prefieres un sabor más intenso, utiliza chocolate negro en lugar de chocolate con leche.
- Para un toque más exótico, puedes añadir especias como cardamomo o ralladura de naranja a la crema de pistachos.
- Si deseas una presentación más lujosa, decora la superficie con pistachos enteros, frutos secos troceados o incluso con escamas de oro comestible.
- También puedes experimentar con otros rellenos, como crema de avellanas, almendras caramelizadas o dátiles triturados.
El chocolate Dubái no es solo una moda pasajera, sino un ejemplo de cómo la repostería puede unir culturas y reinventar sabores tradicionales. La inspiración de Sarah Hamouda en la Knafeh demuestra cómo un recuerdo de infancia puede transformarse en un producto innovador que conquista al mundo entero. Al mismo tiempo, este dulce refleja el espíritu de Dubái: una ciudad que combina lo ancestral con lo vanguardista, la tradición con el lujo.
Prepararlo en casa te permitirá no solo disfrutar de su sabor, sino también apreciar el ingenio que hay detrás de esta creación. Cada bocado es un viaje entre Oriente Medio y Occidente, entre lo clásico y lo moderno, entre lo crujiente y lo cremoso.



