¿Cómo cocinar filet mignon?

El filet mignon, cuyo nombre puede traducirse del francés como “filete bonito” o “filete delicado”, es un corte que procede de la parte más estrecha del solomillo de ternera. Se caracteriza por su textura tierna y su sabor suave, dos cualidades que lo han convertido en una de las piezas más apreciadas para preparar en ocasiones especiales o cuando se busca disfrutar de una buena carne.

Aunque el nombre es francés, esta denominación se utiliza principalmente fuera de Francia. En el país galo, los diferentes cortes del solomillo de ternera se conocen generalmente como filet de boeuf, incluida la punta del solomillo. En cambio, la expresión filet mignon se utiliza allí para hacer referencia a una pieza de solomillo de cerdo.

A la hora de preparar este corte, una de las cuestiones más importantes es controlar el tiempo de cocción y elegir el punto de la carne según las preferencias de cada persona. El filet mignon puede servirse muy poco hecho, poco hecho, al punto, bien hecho o muy hecho. El tiempo necesario dependerá también del grosor de la pieza y de la temperatura de la sartén o plancha.

Antes de comenzar, es recomendable sacar la carne del refrigerador con suficiente antelación para que deje de estar fría en el centro. Al tratarse de un corte grueso, dejarla aproximadamente una hora a temperatura ambiente puede ayudar a conseguir una cocción más uniforme.

¿Cómo cocinar filet mignon?

Ingredientes:

  • 2 filets mignons o puntas de solomillo de ternera de unos 200 g cada uno, a temperatura ambiente.

  • 1 cucharada de manteca de ternera o de cerdo, o aceite con un alto punto de humo.

  • Sal fina o sal en escamas.

  • Pimienta negra molida, preferentemente recién molida.

Preparación:

1- Para comenzar, elige una buena sartén o plancha que pueda alcanzar una temperatura elevada. Añade aproximadamente media cucharada de manteca o aceite y calienta a fuego alto. La superficie debe estar muy caliente, pero es importante evitar que la grasa llegue a humear.

Cuando la sartén esté caliente, coloca uno de los filets mignons. La carne debe estar a temperatura ambiente y seca en la superficie para favorecer una buena cocción.

2- Cocina el filet mignon durante el tiempo correspondiente al punto que quieras conseguir. Como referencia, para una pieza de aproximadamente 200 g, puedes cocinarla alrededor de 1 minuto por lado si la prefieres muy poco hecha; unos 2 minutos por lado para un resultado poco hecho; aproximadamente 3 minutos por lado para un punto intermedio; y unos 4 minutos por lado si la quieres bien hecha. Para una carne muy hecha, el tiempo puede llegar hasta los 5 minutos por lado.

Estos tiempos son orientativos, ya que pueden variar dependiendo del grosor de la carne, la potencia del fuego y el tipo de sartén utilizada.

3- Cuando haya transcurrido el tiempo elegido, dale la vuelta al filet mignon y cocina el otro lado durante un período similar. Evita mover constantemente la carne mientras se cocina. Lo ideal es dejar que cada lado permanezca en contacto con la superficie caliente durante el tiempo necesario.

Si utilizas más de una pieza, procura que la sartén tenga espacio suficiente para que los filetes no queden demasiado juntos. De esta manera, la temperatura de la superficie podrá mantenerse más estable durante la cocción.

4- Una vez terminada la cocción, retira los filetes de la sartén y déjalos reposar unos minutos antes de servir. Este paso es opcional, pero permite que los jugos se redistribuyan en el interior de la carne después de la cocción.

No es necesario cubrirlos durante mucho tiempo ni continuar calentándolos, especialmente si buscas conservar un interior poco hecho o al punto.

5- En el momento de servir, añade sal y pimienta negra al gusto. La sal en escamas es una buena alternativa para terminar este tipo de carne, aunque también puedes utilizar sal fina. La pimienta recién molida aporta un aroma más intenso y combina especialmente bien con el sabor suave del filet mignon.

¿Con qué acompañar el filet mignon?

El filet mignon es un corte versátil que combina con numerosos acompañamientos. En Francia es habitual servirlo junto con judías verdes u otras verduras y algún tipo de preparación con papas.

Las papas fritas son una alternativa clásica y sencilla. También puedes preparar papas al horno, papas rústicas con hierbas o un puré cremoso para acompañar la carne.

Otra opción especialmente apropiada es el gratinado de papas con crema, una preparación suave y cremosa que combina muy bien con la textura tierna del filet mignon. Puedes prepararlo con papas cortadas en láminas finas, crema, sal, pimienta y un poco de queso para gratinar.

Si prefieres incorporar más verduras al plato, puedes optar por judías verdes, espárragos, zanahorias, brócoli, calabacín o champiñones salteados. También puedes preparar una ensalada verde para aportar un contraste fresco.

En cuanto a las salsas, el filet mignon admite preparaciones como una salsa de champiñones, salsa de pimienta, reducción de vino tinto o una salsa de hierbas. Para una alternativa más sencilla, unas gotas de aceite de oliva y hierbas aromáticas también pueden ser suficientes.

El filet mignon no necesita una preparación complicada para convertirse en el protagonista de un plato. Con una buena sartén, pocos ingredientes y un control cuidadoso del tiempo de cocción, puedes disfrutar de un corte tierno y sabroso acompañado de papas, verduras, ensaladas o una salsa de tu elección.