¿Cómo preparar mariscada gallega?
Hablar de mariscos es, inevitablemente, hablar de Galicia. Esta región del noroeste de España es reconocida a nivel mundial por la calidad de sus productos del mar y por una tradición culinaria que respeta la materia prima por encima de todo. Dentro de ese universo gastronómico, la mariscada gallega ocupa un lugar de privilegio. No es solo un plato, sino un verdadero ritual que celebra la frescura, la variedad y el sabor natural de los mariscos, servidos de forma sencilla y sin artificios. Preparar una mariscada en casa es posible si se siguen algunos principios básicos y se presta atención a los detalles.
La mariscada gallega no responde a una receta estricta. Su composición varía según la temporada, la disponibilidad en la pescadería y el presupuesto, pero siempre mantiene una idea central: reunir diferentes mariscos cocidos en su punto justo y presentarlos de forma generosa. El éxito del plato no depende de técnicas complejas, sino de la calidad del producto, una limpieza cuidadosa y una cocción precisa que respete las características de cada marisco.
El primer paso para lograr una buena mariscada comienza mucho antes de encender el fuego. La elección de los mariscos es determinante. Al momento de la compra, es fundamental observar que los caparazones estén brillantes y firmes, que las conchas estén cerradas o se cierren al tocarlas, y que el aroma sea suave y a mar, nunca intenso ni desagradable. Los mariscos deben transmitir frescura a simple vista.
También es recomendable comprar productos de temporada, ya que además de ser más sabrosos, suelen tener mejor precio. Consultar en la pescadería cuáles son los mariscos más frescos del día es una excelente forma de asegurarse una buena base para el plato. Una mariscada puede ser sencilla o muy abundante, pero siempre debe priorizar la calidad por sobre la cantidad.
¿Cómo preparar mariscada gallega?
No hay una única combinación válida, pero existen mariscos que suelen considerarse clásicos dentro de la mariscada gallega. La mezcla de crustáceos y moluscos aporta variedad de sabores y texturas, lo que convierte al plato en un verdadero festín.
Ingredientes
• 1 buey de mar mediano
• 4 nécoras
• 500 g de percebes
• 1 kg de mejillones
• 500 g de almejas
• 500 g de berberechos
• 24 langostinos o gambas
• 8 vieiras
• 12 ostras
• Sal gruesa marina
• Agua (preferentemente de mar o agua con sal)
En cuanto a las cantidades, se calcula aproximadamente entre 100 y 300 g por persona de mariscos pequeños con concha, 1 o 2 piezas de mariscos medianos como nécoras o vieiras, y unas 6 piezas de langostinos o gambas por comensal.
Limpieza
Antes de comenzar la cocción, es imprescindible realizar una limpieza adecuada. Este paso garantiza que el plato final no tenga restos de arena ni impurezas que puedan arruinar la experiencia.
• Cepillar mejillones, almejas y berberechos bajo agua fría para eliminar restos de arena y suciedad.
• Dejar almejas y berberechos en remojo con agua fría y sal durante al menos una hora, cambiando el agua un par de veces.
• Lavar bien los crustáceos, como nécoras, buey de mar y langostinos, bajo el chorro de agua.
• Desechar cualquier marisco con conchas rotas, abiertas o con mal olor.
Preparación
La cocción es el momento más delicado de la preparación. Cada marisco tiene su tiempo específico y es importante respetarlo para evitar que quede seco o gomoso.
- Preparar el agua de cocción colocando abundante agua en una olla grande y añadiendo sal gruesa en proporción de unos 60 g por litro. El agua debe tener un sabor similar al del mar.
- Cocer el buey de mar y las nécoras colocándolos en el agua cuando todavía está fría. Llevar a ebullición y, una vez que rompe el hervor, contar 15 minutos para el buey de mar y 7 u 8 minutos para las nécoras. Retirar y dejar enfriar boca abajo.
- Cocer los langostinos o gambas en agua hirviendo durante 1 o 2 minutos, hasta que cambien de color. Pasarlos inmediatamente a un recipiente con agua fría y hielo para cortar la cocción.
- Cocer los percebes cuando el agua esté hirviendo fuerte. Añadirlos, tapar la olla y cocer apenas 1 minuto. Retirar y cubrir con un paño durante unos minutos.
- Abrir mejillones, almejas y berberechos colocándolos en una olla amplia, sin agua o con apenas un chorrito. Tapar y cocinar a fuego medio hasta que se abran. Desechar los que no se abran.
- Preparar las vieiras separando la carne de la concha y salteándolas brevemente en una sartén caliente, apenas unos segundos por lado, o sirviéndolas crudas si están muy frescas.
- Abrir las ostras justo antes de servir para conservar su sabor y frescura.
La mariscada gallega se presenta tradicionalmente en fuentes grandes, donde los mariscos se disponen de forma ordenada o combinada, buscando un aspecto abundante y atractivo. No es necesario añadir salsas elaboradas. Un poco de limón opcional, pan fresco y, si se desea, una mayonesa suave son más que suficientes.
Servir la mariscada recién preparada es clave para disfrutarla en su mejor momento. Respetar los tiempos de cocción, elegir productos frescos y no sobrecargar el plato con condimentos permite apreciar el auténtico sabor del mar. De esta manera, la mariscada gallega se convierte en una experiencia gastronómica completa, ideal para compartir y celebrar alrededor de la mesa.



