¿Cómo preparar pipas de calabaza tostadas al horno?

Cuando cocinas una calabaza al horno, preparas una crema o incluso una mermelada casera, es muy habitual que las pipas terminen en la basura. Sin embargo, las semillas de calabaza son un auténtico tesoro culinario y nutricional que merece la pena aprovechar. Con una preparación sencilla y pocos ingredientes, puedes transformarlas en un snack crujiente y sabroso o en un complemento perfecto para todo tipo de platos. Aprender cómo preparar pipas de calabaza tostadas al horno te permitirá reducir el desperdicio de alimentos y disfrutar de un aperitivo saludable hecho en casa.

Además de ser económicas y fáciles de preparar, las pipas de calabaza destacan por su versatilidad. Puedes consumirlas solas, añadirlas a recetas dulces o saladas, o utilizarlas como topping para dar textura y sabor a tus platos. A continuación, te explicamos paso a paso cómo hacerlas, junto con consejos, variantes y formas de conservarlas para que siempre queden perfectas.

Pipas de calabaza tostadas

Ingredientes:

Para preparar pipas de calabaza tostadas al horno solo necesitarás unos pocos ingredientes, que probablemente ya tengas en casa:

  • 200 gramos de semillas de calabaza crudas
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • Sal fina al gusto
  • Especias al gusto (pimentón, cúrcuma, curry, pimienta, comino, etc.)

Estas cantidades pueden ajustarse fácilmente según la cantidad de pipas que tengas y tus preferencias de sabor.

Preparación:

  1. Antes de comenzar, precalienta el horno a 180 °C para que esté a la temperatura adecuada cuando introduzcas las semillas.
  2. El primer paso es lavar bien las pipas bajo el grifo para eliminar cualquier resto de pulpa o fibras de la calabaza. Este punto es importante, ya que los restos de pulpa pueden hacer que las semillas se quemen o queden pegajosas durante el horneado.
  3. Una vez limpias, sécalas cuidadosamente con papel de cocina. Es fundamental retirar la mayor cantidad de humedad posible. Cuanto más secas estén las pipas antes de hornear, más crujiente será el resultado final. Si tienes tiempo, puedes dejarlas secar al aire durante un par de horas, aunque no es un paso obligatorio.
  4. A continuación, coloca las semillas en una bandeja de horno forrada con papel vegetal, procurando que queden bien repartidas y formando una sola capa. Evita amontonarlas, ya que esto impedirá que se tuesten de manera uniforme.
  5. Rocía las pipas con el aceite de oliva, añade la sal y las especias que hayas elegido. Mezcla bien con las manos o con una espátula para asegurarte de que todas las semillas queden impregnadas de forma homogénea.
  6. Introduce la bandeja en el horno y hornea durante unos 10 a 15 minutos. A mitad del tiempo, remueve las pipas para que se doren por igual. Debes vigilarlas de cerca, ya que pueden pasar de estar perfectas a quemarse en muy poco tiempo. Sabrás que están listas cuando empiecen a dorarse y algunas emitan un sonido parecido al de las palomitas al estallar.
  7. Retira la bandeja del horno y deja que las pipas se enfríen completamente antes de servirlas o guardarlas. Durante el enfriado terminarán de endurecerse y adquirirán su textura crujiente característica.

Consejos para un resultado perfecto

Para lograr unas pipas de calabaza realmente crujientes, la clave está en el secado previo y en no sobrecargar la bandeja del horno. Si preparas una gran cantidad, es preferible hacerlo en dos tandas. También es importante controlar el tiempo de horneado y removerlas para evitar que se quemen.

Si buscas un sabor más intenso, puedes añadir las especias justo al final del horneado, cuando las pipas aún estén calientes. Además, para un toque más sofisticado, prueba a añadir unas gotas de zumo de limón o un poco de ralladura de naranja antes de servir.

Variantes y combinaciones de sabor

Las pipas de calabaza tostadas admiten infinidad de variaciones, lo que las convierte en un snack muy versátil. Puedes optar por sabores clásicos como pimentón dulce o picante, pimienta negra o comino molido. También funcionan muy bien las mezclas de especias como el curry, la cúrcuma o las hierbas provenzales con tomillo y romero.

Si prefieres una versión dulce, mezcla las pipas con un poco de miel o sirope y espolvorea canela antes de hornearlas. Otra opción deliciosa es añadir queso rallado o levadura nutricional una vez fuera del horno, para darles un sabor similar al del queso. Incluso puedes combinarlas con otras semillas como girasol, lino o sésamo, o con frutos secos para crear un aperitivo más completo y nutritivo.

¿Con qué acompañar las pipas de calabaza tostadas?

Estas pipas son ideales para picar entre horas, llevar al trabajo o disfrutar como aperitivo cuando tienes invitados. También quedan estupendas como topping en ensaladas, cremas de verduras, sopas o yogur, ya que aportan un contraste crujiente muy agradable.

Puedes incluirlas en tablas de aperitivos junto a quesos, frutas y frutos secos, o utilizarlas para decorar platos elaborados con calabaza y darles un toque final más atractivo. En cuanto a las bebidas, combinan muy bien con un zumo natural, una cerveza fría o un vermut, adaptándose tanto a un plan informal como a una ocasión especial.

¿Cómo conservar las pipas de calabaza tostadas?

Para mantener las pipas crujientes y sabrosas durante más tiempo, es importante guardarlas correctamente. Una vez estén completamente frías, colócalas en un tarro hermético y consérvalas en un lugar fresco, seco y alejado de la luz directa. De esta manera evitarás que se humedezcan y pierdan su textura. Si las almacenas bien, pueden conservarse en perfecto estado durante varias semanas, listas para disfrutar en cualquier momento.