¿Cuáles son los volcanes más activos del mundo?
Pocas manifestaciones de la naturaleza generan una combinación tan intensa de respeto, temor y admiración como un volcán en erupción. Estas imponentes estructuras geológicas pueden pasar años o incluso siglos en reposo, y de repente despertar con fuerza descomunal, liberando magma, ceniza y gases a la atmósfera. Su poder destructivo es innegable, pero también lo es su magnetismo visual y científico. No es casualidad que exista un creciente interés por el turismo volcánico, que invita a recorrer regiones con actividad volcánica activa o reciente.
A continuación, repasamos algunos de los volcanes más activos del planeta, aquellos que no solo destacan por su peligrosidad, sino también por su singular belleza y su papel en la historia y la cultura de sus respectivas regiones.
Etna, Italia
Situado en la isla de Sicilia, el Etna es el volcán más alto de Europa, con una altitud que supera los 3.360 metros. A lo largo de su historia ha protagonizado numerosas erupciones y mantiene una actividad constante que lo convierte en una verdadera referencia dentro de la vulcanología mundial. Solo en los últimos años, ha tenido varias erupciones destacadas: dos en 2024 (julio y agosto), otras dos en 2021 y al menos dos más en 2020. Su actividad frecuente lo convierte en un laboratorio natural y en una atracción turística de primer nivel.
Estrómboli, Italia
Italia alberga otro volcán activo en la isla de Estrómboli, ubicada en el archipiélago de las Eolias. Conocido como el “faro del Mediterráneo” por sus erupciones casi constantes, el Estrómboli ofrece un espectáculo nocturno impresionante. Las coladas de lava fluyen por la ladera conocida como Sciara del Fuoco, visible incluso desde el mar. Desde lugares como Lípari o Milazzo se pueden tomar excursiones en barco para presenciar este fenómeno natural. Su constante actividad lo convierte en un ejemplo de “volcanismo estromboliano”, un tipo de erupción caracterizado por explosiones periódicas de baja intensidad.
Kilauea, Hawái
Hawái es sinónimo de volcanes, y entre todos ellos, el Kilauea se lleva el protagonismo. Este volcán, considerado sagrado por la cultura hawaiana como hogar de la diosa Pele, ha registrado múltiples erupciones desde finales del siglo XVIII. Se ubica dentro del Parque Nacional de los Volcanes, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y constituye un atractivo turístico muy popular, tanto para los amantes del senderismo como para quienes buscan observar el magma en acción. A pesar de su relativa accesibilidad, sigue siendo uno de los volcanes más vigilados del mundo.
Volcán de Fuego, Guatemala
En el sur de Guatemala se alza uno de los volcanes más activos y peligrosos de América Central: el Volcán de Fuego. Sus violentas erupciones han sido registradas desde el siglo XVI. Se cree que Pedro de Alvarado, uno de los conquistadores españoles, presenció una erupción durante su llegada en 1524. Desde entonces, ha entrado en actividad más de 20 veces. Sus constantes explosiones y columnas de ceniza han causado evacuaciones masivas y daños en poblaciones cercanas. No obstante, su imponente figura atrae también a numerosos turistas y fotógrafos.
Geldingardalur, Islandia
Islandia es una tierra moldeada por el fuego y el hielo, y no sorprende que figure entre los países con mayor actividad volcánica del mundo. El volcán Geldingardalur, ubicado en la península de Reykjanes, erupcionó en 2021 tras casi 800 años de inactividad. Su erupción fue de carácter efusivo, lo que permitió a miles de visitantes observar el fenómeno sin riesgos extremos. A diferencia de otras erupciones más explosivas, en este caso el magma fluía tranquilamente, lo que atrajo a científicos y turistas por igual. Se cree que este evento podría marcar el inicio de una nueva era de actividad volcánica en la zona.
Sakurajima, Japón
Frente a la ciudad japonesa de Kagoshima se encuentra uno de los volcanes más activos de Asia: el Sakurajima. Este coloso ha protagonizado miles de erupciones en las últimas décadas. En sus fases más intensas, la actividad volcánica obliga a cerrar la zona por precaución. No obstante, durante los periodos de calma relativa, es posible explorar sus alrededores a través de rutas de senderismo. Una curiosidad histórica es que, hasta 1914, el Sakurajima era una isla. La erupción de ese año fue tan violenta que unió la isla a la península de Osumi mediante un puente de lava solidificada.
Fagradalsfjall, Islandia
Otro volcán islandés que ha captado la atención del mundo recientemente es el Fagradalsfjall. Después de más de seis milenios sin actividad, este volcán entró en erupción en 2021, un fenómeno que se prolongó durante seis meses. Sorprendentemente, volvió a activarse en 2022 y 2023. Esta recurrencia ha despertado el interés de expertos que creen que podríamos estar ante un ciclo renovado de actividad geotérmica en la región. Fagradalsfjall es otro ejemplo del equilibrio islandés entre catástrofe natural y atractivo turístico.
Volcán de Colima, México
Situado entre los estados de Colima y Jalisco, este complejo volcánico se eleva hasta los 3.860 metros. Es uno de los más activos de México, con más de 30 erupciones registradas en los últimos cinco siglos. La más reciente ocurrió en enero de 2017. Este volcán forma parte de un parque nacional que destaca por su biodiversidad y por ofrecer rutas interpretativas, miradores naturales y centros de investigación científica. Sus laderas cubiertas de pinares contrastan con la brutalidad de su núcleo, lo que lo convierte en un punto de gran valor ecológico y geológico.
Lewotolo, Indonesia
Indonesia, al ser el archipiélago más grande del mundo, también es una de las regiones con mayor actividad volcánica del planeta. El volcán Lewotolo, en la isla de Lomblen, registró una erupción destacada en noviembre de 2020, que obligó a evacuar a miles de personas y generó una columna de humo de más de 4 kilómetros de altura. Este evento no fue aislado: Indonesia cuenta con alrededor de 130 volcanes activos y forma parte del llamado “Anillo de Fuego del Pacífico”, una zona propensa a terremotos y erupciones volcánicas frecuentes.
Cumbre Vieja, España
En las Islas Canarias, y particularmente en la isla de La Palma, se encuentra la cadena volcánica de Cumbre Vieja, una de las zonas más activas de España. La erupción de 2021 sorprendió al mundo por su duración, fuerza y consecuencias, marcando un hito medio siglo después del despertar del volcán Teneguía en 1971. Las coladas de lava arrasaron viviendas, cultivos y carreteras, alterando por completo el paisaje. Sin embargo, estos procesos también generaron nuevos malpaíses —territorios formados por lava solidificada—, muy característicos del archipiélago y que forman parte de su identidad natural.
La Tierra está en constante transformación, y los volcanes son una prueba contundente de ello. Aunque muchas veces su actividad es impredecible y puede ocasionar desastres naturales, también son fuente de vida geológica y de conocimiento científico. Algunos de estos gigantes dormidos, o no tan dormidos, continúan siendo objetos de estudio e inspiración para investigadores, turistas y comunidades enteras que han aprendido a vivir a su sombra.
La convivencia con los volcanes supone un delicado equilibrio entre respeto, prevención y fascinación. Son el recordatorio de que, bajo nuestros pies, el planeta sigue palpitando con una energía incontrolable.




