¿Dónde comer la mejor comida mexicana en España?
En 2010, la gastronomía mexicana fue reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), un hito que confirmaba lo que millones de personas ya sabían: estamos ante una de las cocinas más complejas, antiguas y vibrantes del planeta. Su riqueza no solo radica en la variedad de recetas, sino en el uso de ingredientes milenarios como el maíz, el chile y el frijol, base de una tradición culinaria que ha sabido evolucionar sin perder identidad.
En España, esta cocina ha echado raíces profundas. Cada vez son más los restaurantes que apuestan por una propuesta fiel a las recetas y técnicas mexicanas, alejándose de la versión simplificada tex-mex que durante años dominó el imaginario popular. Porque la gastronomía mexicana es mucho más que nachos con queso o burritos desbordados de salsa. Es territorio, es memoria y es técnica. Tras mucho deliberar, seleccionamos algunos de los restaurantes donde esa autenticidad se vive —y se saborea— de verdad.
Surfin’ Tacos (Bilbao)
En pleno Casco Viejo bilbaíno, Surfin’ Tacos se ha convertido en una dirección imprescindible para quienes buscan tacos con sabor genuino. El proyecto nació en 2020, en uno de los momentos más difíciles para la hostelería, de la mano del chef mexicano Edgardo Martínez Nieto. Animado por cocineros vascos a conocer el potencial gastronómico de la región, llegó a Bilbao con la idea de quedarse solo unos meses. La ciudad lo conquistó, y decidió abrir una taquería auténtica, sin concesiones al tex-mex.
El local apuesta por una estética moderna, lejos de los clichés folclóricos, y centra toda la atención en la cocina. Aquí los tacos no son comida rápida sin más: detrás de cada elaboración hay horas de guisos, marinados y salsas preparadas desde cero. En carta encontramos clásicos como el taco al pastor, de lengua, arrachera o cochinita pibil, junto a propuestas más personales como el de camarón en salsa de tamarindo, el de chicharrón de atún o el fish taco al estilo Ensenada. También ofrecen versiones vegetarianas y reinterpretaciones estacionales como los tacos en nogada, homenaje a los tradicionales chiles en nogada.
La oferta líquida no se queda atrás: cervezas mexicanas, mezcales, tequilas y cócteles completan la experiencia. El éxito ha sido tal que el equipo abrió un segundo local en la ciudad, Flyin’ Burritos, centrado en burritos norteños cocinados a fuego lento. Un caso de emprendimiento valiente que hoy es referencia en Euskadi.
De Boca Madre (Bilbao)
Sin salir de Bilbao, De Boca Madre ofrece una visión ligeramente distinta: una cocina mexicana con guiños de fusión y diálogo con el producto vasco. El resultado es una carta amplia donde tradición y creatividad conviven con naturalidad.
El recorrido suele comenzar con los “antojitos”: nachos con salsa de queso, frijoles y guacamole; chalupas de carnitas; tacos y quesadillas; tostadas calientes y frías. No faltan platos icónicos como los chiles en nogada, enchiladas, mole con pollo o pastel azteca. En el apartado dulce, propuestas como la tarta de elote o los plátanos al mezcal ponen el broche final. Además, cuentan con menús degustación y servicio a domicilio, lo que amplía su público más allá del comedor.
Barracuda MX y Mantarraya MX (Madrid y Marbella)
Tras el cierre de Punto MX —el único restaurante mexicano en Europa que logró una estrella Michelin— el chef Roberto Ruiz apostó por un nuevo concepto centrado en los sabores del Pacífico mexicano. Así nació Barracuda MX, situado cerca de la Puerta de Alcalá, que desde su apertura se convirtió en uno de los locales más solicitados de Madrid.
La propuesta gira en torno a pescados, mariscos y ceviches que exploran recetas menos conocidas incluso para muchos mexicanos. Técnica depurada, producto impecable y una carta de cócteles con protagonismo del mezcal definen la experiencia. El éxito llevó al chef a expandir el concepto a la Costa del Sol con Mantarraya MX, un espacio amplio y luminoso donde la cocina vista y las terrazas potencian el disfrute. Aquí el mar adquiere aún más protagonismo, con platos pensados para compartir y una coctelería sofisticada que incorpora destilados como el licor de chile chipotle.
Tepic (Madrid)
Desde 2008, Tepic es uno de los grandes referentes de la cocina mexicana contemporánea en la capital. Bajo la dirección de Javier Quiñones y con una filosofía centrada en el respeto al producto y la técnica tradicional, este restaurante ha sabido evolucionar sin perder coherencia.
Ubicado actualmente en un local amplio y luminoso, su estética sobria refleja una propuesta gastronómica refinada. Muchos ingredientes llegan por importación directa desde México —chiles secos específicos, epazote fresco, hojas de aguacate— para garantizar autenticidad. En carta destacan tacos al pastor, cochinita pibil o tinga de pollo, además de un menú degustación que rinde tributo al maíz, el chile y los frijoles. Entre los antojitos figuran molotes, chanclas o tortas ahogadas. El apartado dulce incluye pastel tres leches, flan de elote o buñuelos mexicanos. Disponen también de terraza y servicio delivery.
Salón Cascabel y MX RR (Madrid)
Los seguidores de Roberto Ruiz pueden seguir explorando su universo culinario en Salón Cascabel, situado en la azotea de El Corte Inglés de Serrano. Su famoso “Machete”, un costillón de res al carbón, se ha convertido en uno de los platos más comentados de la ciudad. Además de la comida, las vistas al skyline madrileño son un atractivo añadido.
Para quienes prefieren disfrutar en casa, Ruiz creó MX RR, un servicio de delivery que traslada sus recetas a domicilio, manteniendo el cuidado en la selección de ingredientes y la presentación.
Itzac (Madrid)
En el barrio del Bernabéu, Itzac rinde homenaje a la alta gastronomía mexicana en el histórico local que ocupó México Lindo, primer restaurante mexicano de Madrid, inaugurado en 1959. La carta, diseñada por el chef Juan Matías, propone un viaje por los 32 estados mexicanos, desde Baja California hasta Quintana Roo.
La cocina abierta conecta sala y fogones en un entorno vanguardista decorado con obras del artista Gabriel Moreno que evocan la leyenda de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl. El guacamole se prepara en molcajete, y entre los entrantes destacan panuchos de cochinita pibil, sopecitos de entrecot o tacos innovadores como el árabe con lagarto ibérico. Entre los principales, mole otomí, enchiladas tabasqueñas o asado regio. La coctelería incluye micheladas y margaritas, y cuentan con terraza climatizada y servicio delivery.
Mawey taco bar (Madrid, Vigo y Santiago de Compostela)
El proyecto de Fernando Carrasco y Julián Barros, Mawey Taco Bar, ha crecido hasta contar con varios locales en Madrid y presencia en Vigo y Santiago. Su filosofía va más allá de la taquería tradicional: apuestan por una cocina elaborada que utiliza la tortilla de maíz como lienzo creativo.
Entre sus tacos destacan el de panceta glaseada con chipotle y tamarindo, el de oreja y sepia con salsa de habanero o el taco árabe de cordero adobado. También mantienen clásicos como al pastor o cochinita pibil. Su carta cambia con frecuencia y suele incluir sugerencias fuera de menú que sorprenden a los habituales.
Santita carbón mexicano (Madrid)
Con dos sedes en Madrid, Santita Carbón Mexicano apuesta por el carbón como eje de su cocina. Bajo la dirección de la chef Andrea Eloísa García, combina recetas tradicionales con técnicas contemporáneas.
La carta, pensada para compartir, incluye tacos de cochinita pibil o solomillo, guacamole con aguacate de Michoacán, ti-kin-sic de corvina, costillitas cantineras y el “machete del matarife”, costilla de ternera terminada al carbón con salsa ahumada. Los postres caseros —crepas de cajeta, tarta de queso o pastel tres leches— y un menú del día competitivo completan la oferta.
Taquería la llorona (Valencia)
En el barrio de Ruzafa se encuentra Taquería La Llorona, un espacio que reivindica la comida urbana mexicana con precios accesibles y producto cuidado. Su nombre alude a la abundancia de cebolla en los tacos, popularmente llamada “llorona”.
Ofrecen una quincena de tacos —nopal, pastor, lengua, cochinita pibil— además de tostadas de pulpo, sopes, chilaquiles o cóctel de camarón. En los postres, destacan la mousse de cajeta con arándanos o el flan de calabaza con yogur y limón.
Taco alto (Barcelona)
Repartida en varios puntos de la ciudad, Taco Alto representa la versión más callejera y desenfadada de la cocina mexicana en Barcelona. Ambiente animado, precios ajustados y recetas fieles a la tradición definen su identidad.
En carta encontramos tacos de cochinita pibil, tinga de pollo, opciones veganas con nopales y champiñones o propuestas marinas como el tulum de calamar. Se acompañan de totopos con salsas exclusivas y bebidas como aguas frescas de tamarindo o hibiscus, micheladas y margaritas de distintos sabores.
De norte a sur, la cocina mexicana en España vive un momento de esplendor. Lejos de modas pasajeras, estos restaurantes demuestran que tradición e innovación pueden convivir para ofrecer experiencias auténticas. Ya sea en una taquería informal o en un comedor de alta gastronomía, el espíritu del maíz, el chile y el fuego sigue latiendo con fuerza.




