El lujoso asado que sorprendió a un comensal en una de las parrillas más premiadas
En pleno corazón de Palermo funciona una de las parrillas más reconocidas a nivel mundial: Don Julio, un restaurante que se convirtió en un verdadero ícono gastronómico de la Ciudad de Buenos Aires. No solo es una parada obligada para turistas que llegan a la capital, sino también un punto de referencia para los amantes de la carne de calidad, al punto de haber sido mencionado en la prestigiosa Guía Michelín y distinguido en múltiples ocasiones como una de las mejores parrillas del planeta.
El local, que combina el espíritu de la clásica parrilla porteña con un servicio de excelencia y un entorno sofisticado, fue elegido en 2020 como el número uno en el ranking de Latin America’s 50 Best Restaurants, un listado que reúne a los sitios gastronómicos más destacados de la región. Además, se ha llevado varios galardones internacionales que lo posicionaron como la mejor parrilla del mundo en distintos años.
Pero más allá de los premios, lo que más llama la atención de los visitantes es la experiencia completa: la selección de carnes provenientes de animales criados a campo, los cortes madurados bajo estrictos controles de calidad y una atención que muchos describen como impecable. Así lo reflejó un comensal que decidió compartir su vivencia a través de una reseña en Google Maps.
Este cliente, identificado como Benjamín Mogue, relató que ha tenido la oportunidad de probar asados en diferentes países de Sudamérica, pero que lo vivido en Don Julio lo superó todo. En sus propias palabras, “me ha costado tres veces más que el restaurante más exclusivo de Brasil, pero la diferencia fue la experiencia”.
El hombre detalló que lo que más lo impactó no fue únicamente la carne, sino también la dedicación del personal. Destacó la atención al detalle, la calidez en el trato y la forma en la que los mozos se esfuerzan por hacer sentir al cliente como alguien especial. Según su testimonio, “la carne es superior a cualquier otra cosa, pero el cariño con el que te atienden es bellísimo”. Sin embargo, también dejó un comentario constructivo: sugirió que deberían mejorar las condiciones de los baños.
En su visita, Mogue y su acompañante eligieron una comida clásica: asado de tira, bife de chorizo, puré de papa con manteca y una ensalada fresca de rúcula y tomates cherry. No pidieron postres ni vinos, pero sí dos limonadas. Al final, compartió una foto del ticket, donde quedó reflejado lo elevado de la cuenta.
El cubierto, por persona, tuvo un valor de $3900. Cada limonada costó $6500. El medio asado de tira se ubicó en los $60.200, mientras que el bife de chorizo ancho ascendió a $79.500. A eso se sumó la ensalada por $21.200 y el puré por $12.800. En total, el consumo de ambos alcanzó los $194.500, una cifra que, aunque alta, el cliente justificó por la exclusividad de la experiencia y la categoría del lugar.
En su reseña, concluyó con una frase que sintetiza el espíritu de quienes disfrutan de esta parrilla: “Es un lugar para apreciar de verdad, porque todo está increíble”.
La historia de Don Julio también tiene un costado interesante. El restaurante abrió sus puertas en 1999 de la mano de Pablo Rivero, quien apenas tenía 20 años cuando decidió transformar un viejo local de barrio en ruinas en lo que con el tiempo se convertiría en un fenómeno gastronómico internacional. Desde sus inicios, Rivero apostó por una fórmula que se mantiene hasta hoy: carne de novillo pesado y cortes madurados en condiciones óptimas de temperatura y tiempo, lo que garantiza un sabor único.
A lo largo de los años, por las mesas de Don Julio pasaron no solo turistas de todas partes del mundo, sino también figuras reconocidas del ámbito cultural, artístico y político. El restaurante se consolidó como un verdadero emblema de la gastronomía argentina y un ejemplo de cómo la tradición del asado puede convivir con estándares de clase mundial.
Con precios que sorprenden, pero con un prestigio que lo respalda, Don Julio sigue siendo un destino obligado para quienes buscan vivir una experiencia completa alrededor de la carne argentina.

