Esto es todo lo que tienes que ver si viajas a Malta

Malta, un pequeño archipiélago en el corazón del Mediterráneo, es un destino que combina historia, cultura y paisajes naturales impresionantes. Situada entre Sicilia y las costas del norte de África, esta isla ha sido testigo de la llegada de fenicios, romanos, árabes y los legendarios caballeros de la Orden de Malta. Cada civilización ha dejado su huella en forma de fortalezas, templos y una rica herencia cultural.

Pero más allá de su historia, Malta, junto con sus islas hermanas, Gozo y Comino, ofrece un sinfín de atractivos: acantilados impresionantes, calas de aguas cristalinas, senderos para los amantes del trekking y una vida rural que aún conserva su esencia tradicional. Si estás planeando un viaje a este fascinante destino, aquí tienes todo lo que debes ver.

La Valeta, la joya amurallada

Si hay un punto de partida ideal para explorar Malta, ese es su capital, La Valeta. Esta ciudad amurallada, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, está construida sobre una península rocosa y alberga una de las concentraciones más altas de monumentos por metro cuadrado en el mundo. Fundada por los caballeros de la Orden de San Juan en el siglo XVI, La Valeta es una obra maestra de la arquitectura barroca.

Al caminar por sus calles adoquinadas descubrirás la espectacular entrada a la ciudad diseñada por Renzo Piano, así como el Parlamento y las ruinas de la antigua Ópera, ahora reconvertida en auditorio al aire libre. No puedes dejar de visitar la Concatedral de San Juan, que alberga dos obras maestras de Caravaggio. Otro punto de interés es el Palacio del Gran Maestre, sede de la Presidencia de la República, que resguarda una impresionante armería.

Para disfrutar de una vista panorámica de la ciudad, dirígete a los Jardines Upper Barrakka, desde donde podrás admirar el Gran Puerto y las Tres Ciudades: Vittoriosa, Cospicua y Senglea. La mejor manera de explorar estas históricas localidades es a bordo de una dghajsa, las típicas embarcaciones maltesas.

Por la noche, Strait Street cobra vida con su oferta de bares y restaurantes, mientras que el Valetta Waterfront, restaurado como puerto de cruceros, es una excelente opción para cenar con vistas al mar.

Los templos prehistóricos y los acantilados de Malta

Malta alberga algunos de los templos más antiguos del mundo, como el Hipogeo de Hal Saflieni, un complejo subterráneo de 6,000 años de antigüedad. Ubicado en la ciudad de Paola, este santuario y necrópolis prehistórico es una de las joyas arqueológicas de la isla.

Otro punto de interés histórico es Mdina, la antigua capital de Malta. Conocida como “la ciudad del silencio”, este enclave medieval ofrece un ambiente único con sus estrechas calles empedradas y su impresionante Catedral de San Pablo. Muy cerca de Mdina se encuentra Rabat, donde puedes explorar las catacumbas romanas.

Para los amantes de la naturaleza, los acantilados de Dingli, en la costa oeste, ofrecen algunas de las mejores vistas del Mediterráneo. Si buscas aventura, el Valle de Babu en Zurrieq es un destino popular para escaladores. No muy lejos de allí, la Blue Grotto es una serie de cuevas marinas donde la luz solar crea espectaculares reflejos azulados en el agua.

Gozo, la isla rural de Malta

Desde el puerto de Cirkewwa, al norte de Malta, puedes tomar un ferri hacia Gozo, una isla más verde y tranquila que su hermana mayor. Su capital, Victoria, alberga la Ciudadela, una fortaleza medieval con vistas impresionantes. A pocos kilómetros de allí, los templos de Ggantija, más antiguos que las pirámides de Egipto, son una visita obligada.

Gozo también es famosa por sus paisajes naturales. La cueva de Calipso, mencionada en la Odisea de Homero, ofrece una vista espectacular de la playa de arena rojiza de Ramla. En la bahía de Dwejra se encontraba la icónica Ventana Azul, una formación rocosa colapsada en 2017, pero la zona sigue siendo un paraíso para buceadores y amantes de la fotografía.

Marsalforn, un pequeño puerto pesquero al norte de Gozo, es el lugar perfecto para degustar la gastronomía local. No puedes irte sin probar el pescado fresco y los tradicionales pastizzi, unos hojaldres rellenos de ricotta o guisantes.

Comino y la Laguna Azul

La isla de Comino, la más pequeña del archipiélago maltés, es un refugio de tranquilidad sin carreteras ni coches. Su principal atracción es la Laguna Azul, una bahía de aguas cristalinas color aguamarina, ideal para nadar y hacer snorkel. Desde Malta y Gozo salen lanchas diariamente hacia este pequeño paraíso.

Información práctica

Cómo llegar Desde Madrid, Barcelona y Valencia hay vuelos directos a Malta con aerolíneas de bajo costo. El trayecto dura aproximadamente 2 horas y media. Si deseas combinar tu viaje con Sicilia, puedes tomar un ferri desde Pozzallo o Catania, con una duración de entre 90 minutos y 4 horas.

Cómo moverte La Valeta es fácil de recorrer a pie y cuenta con un sistema de transporte público eficiente. El Heritage Malta Multisite Pass permite visitar varios museos y monumentos con un solo billete. Su costo es de 60 € para adultos y 45 € para estudiantes, válido por 7 días.

Para moverte por la isla, puedes alquilar un coche, aunque recuerda que en Malta se conduce por la izquierda. Los autobuses conectan los principales puntos de interés, y los ferris facilitan los desplazamientos entre islas.


Malta es un destino que lo tiene todo: historia, cultura, naturaleza y un clima envidiable. Desde las imponentes murallas de La Valeta hasta los templos prehistóricos, pasando por las calas escondidas de Gozo y las aguas cristalinas de Comino, este archipiélago es un tesoro en el corazón del Mediterráneo. Si estás planeando un viaje, prepárate para descubrir un país que, pese a su pequeño tamaño, ofrece experiencias inolvidables.