La Locomotora dio señales de lucha: el gesto que emocionó a su familia y encendió la esperanza

Una noticia cargada de esperanza y emoción conmovió a quienes siguen de cerca la evolución de Alejandra “Locomotora” Oliveras, la exboxeadora argentina que permanece internada desde el pasado 14 de julio tras sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) de tipo isquémico. Aunque su estado continúa siendo delicado, una reacción inesperada despertó ilusión tanto en su entorno como en quienes admiran su espíritu incansable.

Desde su internación en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Cullen, en la ciudad de Santa Fe, los partes médicos han sido cautelosos. Se informó que el daño cerebral causado por el episodio fue severo y que las secuelas neurológicas son inevitables. Sin embargo, con el paso de los días, la paciente mostró signos que invitan a pensar en una posible recuperación lenta, aunque con pronóstico reservado.

Uno de esos momentos clave lo relató su hermano, Jesús Oliveras, quien compartió un conmovedor episodio ocurrido durante una visita de su otra hermana, Roxana, al hospital. “Me llamó muy emocionada para contarme que tomó la mano de Alejandra y le dijo: ‘Si me escuchás, apretame la mano’. Y ella le apretó la mano”, relató Jesús en una entrevista con el canal C5N. Ese pequeño pero significativo gesto fue interpretado como una respuesta consciente, lo que representa un avance alentador en su estado general.

Jesús agregó que, pese al estado crítico en el que se encuentra, su hermana ha comenzado a responder a estímulos y órdenes simples, lo que indica que algunas funciones cerebrales clave podrían estar intactas. En diálogo con LN+, explicó: “En un momento se temía que hubiera daño en el tronco encefálico, lo cual hubiera sido extremadamente grave. Pero ahora, al ver que responde a órdenes, se deduce que esa zona vital no estaría comprometida”.

Oliveras, reconocida por su trayectoria en el boxeo femenino y por su energía arrolladora dentro y fuera del ring, siempre se caracterizó por su espíritu luchador. A lo largo de su carrera, cosechó títulos mundiales y se ganó el respeto del ambiente deportivo por su perseverancia y carisma. Su apodo, “La Locomotora”, no solo remite a su estilo de combate, sino también a su fuerza interior, la misma que hoy mantiene viva la esperanza de una mejora.

“Sabemos que el camino no será fácil, y que habrá secuelas permanentes, pero confiamos en que ella, con su fortaleza, podrá salir adelante. Tal vez no vuelva a ser la misma físicamente, pero va a seguir siendo la Locomotora en esencia. Ya sea desde una silla, una muleta o como sea, va a seguir inspirando a todos”, expresó con fe su hermano.

Mientras la familia se aferra a cada pequeño avance, los seguidores de la excampeona mundial también han manifestado su apoyo a través de mensajes en redes sociales, deseándole una pronta recuperación y destacando su rol como referente del deporte argentino.

Aunque el camino es incierto, cada mínima respuesta de Alejandra Oliveras representa una luz de esperanza. Y si algo ha demostrado en su vida, es que sabe pelear como nadie, incluso en las circunstancias más adversas.