Libertad condicional para Brenda Barattini: la arquitecta que vuelve a la vida fuera de prisión
Brenda Barattini, la joven arquitecta condenada en 2019 a una pena de 13 años de prisión por un grave ataque contra su amante en Córdoba, obtuvo en los últimos días la libertad condicional, un beneficio que le permitirá retomar su vida en Chubut, su provincia natal. La decisión fue tomada por el Juzgado de Ejecución tras un extenso análisis de informes técnicos, evaluaciones psicológicas y la revisión de su participación en diversas actividades educativas dentro del penal.
La Justicia consideró que Barattini cumplió con los requisitos necesarios para acceder a esta instancia, entre ellos una conducta estable, un desempeño favorable en cursos de formación y la ausencia de sanciones recientes. Con estos elementos, se entendió que reunía las condiciones mínimas para continuar el cumplimiento de la condena fuera de la cárcel, aunque bajo estrictas normas de supervisión.
Barattini había recibido su sentencia en septiembre de 2019, cuando un tribunal cordobés la declaró culpable de “tentativa de homicidio” por un episodio ocurrido en noviembre de 2017. El hecho generó una fuerte conmoción social en su momento y fue seguido de cerca por la opinión pública y los medios. Durante el juicio, los magistrados evaluaron múltiples pruebas, entre ellas mensajes electrónicos, anotaciones personales y objetos incautados en su vivienda, que ayudaron a reconstruir la secuencia del caso. La Justicia también desestimó la versión de la acusada, quien en un primer momento intentó explicar su accionar bajo un relato que fue contradicho por la investigación.
Además de la sentencia penal, los jueces ordenaron una indemnización económica para la víctima, respondiendo parcialmente a la demanda civil presentada. El fallo marcó uno de los capítulos judiciales más resonantes en Córdoba durante ese año.
Pese a que la condena se extendía originalmente hasta noviembre de 2030, Barattini tenía la posibilidad legal de acceder a la libertad condicional a partir de 2026. Sin embargo, pudo hacerlo antes gracias a una reducción de 10 meses y tres días otorgada por el sistema penitenciario debido a su participación constante en cursos educativos, talleres y programas de formación profesional durante su estadía en la cárcel de Bouwer. Este tipo de actividades, evaluadas por equipos técnicos, suelen ser consideradas un indicador clave en los procesos de reinserción.
El trámite para obtener el beneficio se extendió varias semanas, dado que requería informes interdisciplinarios y una audiencia formal. Finalmente, el juez de Ejecución, Facundo Moyano Centeno, resolvió otorgarlo tras verificar que Barattini cumplía los parámetros exigidos por la normativa vigente.
La libertad, sin embargo, llega acompañada de responsabilidades precisas. Entre las condiciones impuestas, la arquitecta debió fijar domicilio en Comodoro Rivadavia, donde vivirá junto a su madre. Allí deberá asistir a un tratamiento psicológico ambulatorio, mantener una rutina de seguimiento y presentarse cada mes ante la Agencia de Supervisión, organismo encargado de monitorear a quienes acceden a este tipo de beneficios.
Además, la Justicia ratificó una restricción perimetral que le impide acercarse a la víctima bajo cualquier circunstancia, incluyendo un límite mínimo de mil metros en relación con cualquier lugar donde él pudiera encontrarse. Aunque actualmente el hombre no reside en la Patagonia, esta medida permanecerá vigente hasta que la condena se dé por cumplida en su totalidad.
Si Barattini incumple cualquiera de estas normas, el beneficio podría ser revocado de inmediato y tendría que regresar a prisión para continuar su condena hasta su finalización prevista en 2030.
Con su salida, se abre un nuevo capítulo en la vida de la arquitecta, quien ahora deberá sostener un proceso de reinserción social cuidadoso y supervisado, mientras la Justicia continuará evaluando su evolución durante los próximos años.


