Los mejores destinos de Argentina para viajar en primavera.

La primavera es una de las estaciones más mágicas del año, cuando las temperaturas comienzan a suavizarse y el mundo se llena de color. Durante esta época, los paisajes argentinos se transforman en auténticas obras de arte naturales, ofreciendo un espectáculo floral único. Desde los vibrantes campos de tulipanes en Trevelin hasta los delicados cerezos de Santa Cruz, pasando por las amapolas de agua de los Esteros del Iberá y las azaleas en el Delta del Paraná, Argentina se convierte en un mosaico de colores, perfecto para los amantes de la naturaleza y los viajes.

A continuación, te presentamos un recorrido por algunos de los mejores destinos del país para disfrutar de la primavera en todo su esplendor.

1. El Jacarandá: Buenos Aires y La Plata

Cada noviembre, las calles de Buenos Aires y La Plata se visten de un vibrante manto violeta cuando florecen los jacarandás. Estos árboles, de amplia copa y ramas erguidas, fueron introducidos al paisaje urbano a fines del siglo XIX gracias al diseñador paisajista francés Carlos Thays, y desde entonces se han convertido en un ícono de la primavera en estas ciudades. En Buenos Aires, hay cerca de 19 mil ejemplares distribuidos por parques, plazas y veredas. Lugares emblemáticos como las avenidas Figueroa Alcorta, Sarmiento, 9 de Julio y San Juan son perfectos para disfrutar de esta colorida floración.

En La Plata, los jacarandás forman parte integral del trazado forestal de la ciudad. La Diagonal 73, entre las plazas Rocha y Azcuénaga, ofrece un paseo donde estos árboles brillan especialmente, y dos de los ejemplares más icónicos se encuentran en la plazoleta de las calles 8 y 43.

Qué hacer: En Buenos Aires, una visita al museo MALBA, un recorrido por el parque Los Andes o un paseo por el Jardín Botánico son actividades ideales para combinar con la observación de los jacarandás en flor. En La Plata, te recomendamos un recorrido por el Paseo del Bosque, una visita a la Casa Curutchet o una parada en alguna de las confiterías locales como Dicha para degustar una deliciosa torta.

Cuándo ir: Noviembre es el mes ideal para disfrutar del florecimiento de los jacarandás.

2. Cerezos en Los Antiguos, Santa Cruz

Cuando la nieve comienza a derretirse en Los Antiguos, Santa Cruz, los cerezos florecen y el paisaje recobra toda su belleza. Este evento natural es uno de los principales atractivos turísticos de la zona, y muchas chacras abren sus puertas para permitir a los visitantes disfrutar del agroturismo y degustar productos locales, como dulces y conservas artesanales.

Además, durante las noches de luna llena, Ojo Sideral Astroturismo organiza caminatas por las plantaciones de cerezos, ofreciendo una experiencia única bajo el cielo estrellado.

Qué hacer: En Los Antiguos, puedes disfrutar de senderos de trekking, paseos en bote por el lago Buenos Aires, y visitas a huertas productivas. Además, la ruta escénica Monte Zeballos conecta este destino con Lago Posadas y la famosa Cueva de las Manos, ambos imperdibles.

Cuándo ir: La mejor época para ver los cerezos en flor es desde finales de septiembre hasta la primera quincena de octubre.

3. Tulipanes y peonías en Trevelin, Chubut

Trevelin, en Chubut, se convierte cada octubre en un paisaje de ensueño cuando los campos de tulipanes florecen, llenando de colores vibrantes las tres hectáreas de plantaciones de la firma Plantas del Sur. Esta plantación alberga 27 variedades diferentes de tulipanes y recibe visitas guiadas para quienes deseen apreciar de cerca este espectáculo floral.

En diciembre, la floración de las peonías, una especie originaria de Asia, añade un toque extra de belleza al paisaje, con tonos que van desde el blanco hasta el rojo rubí intenso.

Qué hacer: En el campo de tulipanes hay una encantadora casa de té galés que no debes dejar de visitar. Además, Trevelin ofrece actividades como paseos en el tren turístico La Trochita, visitas al Parque Nacional Los Alerces y recorridos por bodegas locales, como Casa Yagüe y Viñas del Nant y Fall, en la ruta del vino.

Cuándo ir: Octubre y principios de noviembre son ideales para ver los tulipanes, mientras que diciembre es el mes perfecto para las peonías.

4. Lapacho en San Miguel de Tucumán

El lapacho, una de las especies más representativas de San Miguel de Tucumán, florece durante la primavera y cubre las calles de la ciudad con un manto de flores rosadas y amarillas. Esta especie, que representa el 45% del arbolado urbano, aporta sombra y alimento para diversas especies de aves.

Qué hacer: En la capital tucumana, puedes visitar la Casa Histórica de la Independencia y su museo, disfrutar de las peñas folklóricas y recorrer el Parque Nacional Aconquija, donde se pueden apreciar ejemplares de fauna autóctona.

Cuándo ir: La floración del lapacho se extiende de agosto a octubre, con su punto máximo en septiembre.

5. Amapola de agua en los Esteros del Iberá

Los Esteros del Iberá, en Entre Ríos, se visten de gala durante la primavera con la floración de la amapola de agua. Esta planta acuática, que crece en los humedales, llena el paisaje de delicadas flores amarillas que duran un solo día, pero que se renuevan constantemente a lo largo de toda la primavera y el verano.

Qué hacer: La mejor forma de explorar los Esteros es en una lancha que te llevará a través de los espejos de agua. Además, puedes disfrutar de paseos a pie por los senderos y pasarelas, cabalgatas y safaris nocturnos.

Cuándo ir: La primavera es la mejor época para visitar los Esteros, cuando las amapolas están en plena floración.

6. Lavanda en Calamuchita, Córdoba

El valle de Calamuchita, en la provincia de Córdoba, es el escenario perfecto para un recorrido por el Camino de la Lavanda, donde seis establecimientos cultivan esta flor aromática que florece una vez al año, desde finales de la primavera hasta marzo.

Qué hacer: Puedes recorrer encantadores pueblos como Villa Yacanto, Villa Berna y Cumbrecita, y disfrutar de actividades como trekking, cabalgatas y visitas a bodegas locales.

Cuándo ir: La floración de la lavanda se extiende de noviembre a marzo.

7. El Ceibo: la flor nacional en Corrientes

El ceibo, declarado flor nacional en 1942, es un símbolo natural de Argentina. Crece a orillas de los ríos y lagos, y en primavera despliega sus llamativas flores rojas.

Qué hacer: En la ciudad de Corrientes, puedes visitar el Paseo Mitológico y conocer la leyenda del ceibo.

Cuándo ir: La floración comienza en septiembre y llega a su esplendor en noviembre.

8. Azaleas y camelias en el Delta del Paraná

En el Delta del Paraná, la Isla de las Camelias alberga la mayor colección de camelias de Sudamérica. Además, en septiembre, las azaleas deslumbran con sus flores en tonos fucsias, creando un paisaje inolvidable.

Qué hacer: Vero de Estrada organiza caminatas para disfrutar de estas flores en todo su esplendor.

Cuándo ir: La primavera es la mejor época para ver camelias, azaleas y hortensias en el Delta.