Mario Pergolini reconoció su deuda pendiente con Susana Giménez: “Tiene derecho a estar enojada”
El mundo del espectáculo argentino vuelve a poner la lupa sobre la relación entre dos figuras históricas de la televisión: Mario Pergolini y Susana Giménez. El conductor, que recientemente regresó a la pantalla con su programa Otro día perdido en Canal Trece, sorprendió al referirse de manera abierta y autocrítica a la tensión que mantiene desde hace años con la diva de los teléfonos. Sus declaraciones no pasaron inadvertidas y generaron un fuerte impacto en el medio.
Con un estilo directo, Pergolini admitió que Susana Giménez tiene razones suficientes para no guardar un buen recuerdo de él. En un sincericidio televisivo, el conductor aseguró: “Reconozco que Susana está enojada con nosotros y tiene todo el derecho. En ese momento fuimos muy crueles. Hicimos chistes que no correspondían”.
Según explicó, aquellas bromas estaban dirigidas a las figuras más reconocidas de la televisión, lo que facilitaba el efecto inmediato en el público. “Teníamos cierta saña, sobre todo con los que eran número uno. Era sencillo hacer humor a partir de ellos porque todos sabían de quién se trataba. Pero en retrospectiva, no correspondía”, expresó con autocrítica.
Pergolini también dejó en claro que, pese a lo que muchos pudieron interpretar, jamás cruzó ciertos límites. “Nunca dije que robaba ni lancé barbaridades de ese estilo. Pero reconozco que algunos chistes fueron malintencionados y que hoy no los volvería a hacer. Fue una maldad propia de aquella época y no de lo que pienso en la actualidad”, agregó.
Las declaraciones de Mario Pergolini reflotaron viejas palabras de Susana Giménez, quien tiempo atrás había sido consultada en el programa LAM, conducido por Ángel de Brito. En esa ocasión, la conductora fue contundente: “Jamás lo veré. Me odiaba, siempre hablaba mal de mí. No iría como invitada, que me pida perdón de rodillas”. Esa respuesta dejó en evidencia que la herida entre ambos no está del todo cerrada.
Lo que más llamó la atención en las últimas horas es que Pergolini no solo reconoció los excesos de aquellos años, sino que también mostró un costado reflexivo y alejado de su perfil más ácido. Admitió públicamente que espera que Susana entienda que se trató de un contexto puntual y no de una opinión personal hacia ella.
Dentro de la industria televisiva, la reacción fue inmediata. Muchos colegas valoraron el gesto del conductor al asumir responsabilidades y admitir errores. No es común que personalidades de su trayectoria reconozcan que ciertas actitudes pudieron haber dañado a otros, sobre todo cuando se trata de figuras del nivel de Susana Giménez, quien durante décadas fue considerada un emblema de la televisión argentina.
Mientras tanto, la diva no volvió a expresarse sobre las nuevas palabras de Pergolini, y por ahora mantiene silencio. Sin embargo, sus seguidores recuerdan con fuerza aquella frase en la que pedía una disculpa pública y literal “de rodillas”. La incógnita ahora pasa por saber si, con este gesto del conductor, se abrirá una puerta a una futura reconciliación o si la distancia seguirá siendo definitiva.
Lo cierto es que la tensión entre Mario Pergolini y Susana Giménez vuelve a estar en el centro de la escena mediática, demostrando que el vínculo entre dos íconos de la televisión argentina sigue despertando el interés del público, incluso décadas después de los hechos que originaron el conflicto.

