Peso mexicano se convierte en la moneda más perdedora del 2024

El peso mexicano ha experimentado un desplome notable en el 2024, convirtiéndose en la divisa más afectada del año, superando incluso al peso argentino, que hasta ahora encabezaba la lista de monedas más depreciadas. Este cambio de panorama se produjo tras la aprobación de la reforma judicial en la Cámara de Diputados de México, lo que generó incertidumbre en los mercados financieros.

La moneda mexicana ha cedido terreno frente al dólar estadounidense durante dos días consecutivos, y en la mañana de este jueves, alcanzó un nivel preocupante de 20.15 pesos por dólar, el más bajo en dos años, según los reportes de Bloomberg sobre las operaciones al mayoreo. Esta depreciación ha sido interpretada como un reflejo de la inestabilidad y la reacción del mercado ante decisiones políticas recientes.

En los años anteriores, el peso mexicano había demostrado una gran fortaleza, ubicándose como una de las monedas más sólidas a nivel mundial en 2022 y 2023. Sin embargo, el contexto actual lo ha llevado a perder un 18.9% de su valor desde el inicio del 2024, lo que equivale a una caída de 3.20 unidades. Este retroceso ha posicionado al peso mexicano en el último lugar dentro de las 32 principales divisas globales, dejando atrás incluso al peso argentino, que venía acumulando depreciaciones significativas. Otras monedas que también han sufrido caídas son el real brasileño y la lira turca.

Mientras el peso mexicano se hunde, otras monedas han tenido un comportamiento favorable este año. Entre las más apreciadas del 2024 destacan el ringgit malasio, el rand sudafricano, la libra esterlina y el zloty polaco. Este contraste muestra la diversidad de los impactos económicos a nivel mundial, donde cada país enfrenta sus propios desafíos en un contexto global volátil.

El debilitamiento del peso se debe a varios factores. Uno de los más importantes ha sido el reporte de empleo en Estados Unidos, emitido por la agencia ADP, que mostró resultados mucho más débiles de lo esperado. Según el informe, se crearon únicamente 99 mil nuevos empleos en agosto, una cifra que decepcionó a los mercados y que incluso incluyó una revisión a la baja del mes anterior. Estos resultados generaron expectativas de que la Reserva Federal podría reducir su tasa de interés principal en su próxima reunión el 18 de septiembre. Desde julio del año pasado, la tasa de interés del banco central estadounidense ha estado en un rango de 5.25% a 5.50%, el nivel más alto desde 2001.

Este panorama también ha afectado el comportamiento de otras divisas, aunque el peso mexicano ha sido una de las más castigadas. Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex, explicó que la alta volatilidad del tipo de cambio está relacionada con la reciente aprobación de la reforma judicial en la Cámara de Diputados, lo que ha generado incertidumbre en los inversionistas. Este factor, sumado a los datos de empleo en Estados Unidos, ha contribuido a la caída de la moneda mexicana.

Analistas de Banorte han advertido que, si la situación continúa, el peso podría llegar a marcar un máximo de 20.50 unidades por dólar al mayoreo en los próximos días. A pesar de la debilidad de la moneda mexicana, otras divisas han mostrado signos de fortaleza frente al dólar, lo que resalta aún más el deterioro del peso. En el mercado minorista, el dólar se vende actualmente en 20.50 pesos en las ventanillas de CitiBanamex, reflejando el impacto que ha tenido esta situación en las transacciones cotidianas.

El futuro del peso mexicano sigue siendo incierto, ya que está sujeto tanto a las decisiones políticas internas como a las fluctuaciones de la economía global. Los expertos estarán atentos a las próximas decisiones de la Reserva Federal, que podrían aliviar o agravar la situación. Mientras tanto, el peso continúa navegando en aguas turbulentas, tratando de recuperar el terreno perdido frente a una serie de factores económicos y políticos que lo han empujado a ser la divisa más perdedora del 2024.