Qué sembrar en diciembre para iniciar rápido tu propia producción
Diciembre es un mes ideal para quienes quieren empezar una huerta o reforzar la que ya tienen. Con temperaturas elevadas, días más largos y un ritmo de crecimiento acelerado, muchas hortalizas encuentran en esta época las condiciones perfectas para desarrollarse con rapidez. Cultivar en casa no solo es una actividad gratificante, sino también una forma práctica de obtener alimentos frescos, sin químicos y llenos de sabor. Con un poco de planificación y cuidados básicos, es posible aprovechar este mes para iniciar una producción continua que se extienda durante todo el año.
Preparar el suelo: el primer paso fundamental
Antes de comenzar a sembrar, es importante preparar el terreno o, en caso de tener macetas, renovar el sustrato. Si el espacio no fue abonado previamente, diciembre es un buen momento para hacerlo. La incorporación de materia orgánica es clave para lograr hortalizas saludables y vigorosas. Compost, humus de lombriz o estiércol bien descompuesto son excelentes opciones para mejorar la estructura del suelo, aumentar su capacidad para retener agua y proporcionar nutrientes de manera equilibrada.
El abono no debe considerarse un paso aislado, sino parte de una rutina de cuidado que debe repetirse varias veces al año. Un suelo enriquecido garantiza cultivos más resistentes, una mejor producción y una estructura que soporta mejor el calor de la temporada. A la vez, preparar la abonera y mantenerla activa permite disponer siempre de compost casero listo para utilizar.
El riego, un aliado clave en el mes más caluroso
Con la llegada de diciembre, el consumo de agua por parte de las plantas aumenta de forma considerable. Es habitual que el suelo se seque con más rapidez, por lo que conviene establecer una rutina de riego constante. Una regla práctica indica que se deben aplicar aproximadamente cinco litros de agua por metro cuadrado, aunque esta cantidad puede variar según el clima, el sustrato o el tipo de cultivo.
Si todavía no se cuenta con un sistema de riego, es un buen momento para evaluar alternativas. El riego por goteo es uno de los más eficientes, ya que hidrata lentamente la base de las plantas sin desperdiciar agua. Además, es posible instalarlo de manera casera utilizando mangueras o botellas adaptadas.
Regar por la mañana es la opción más recomendable, ya que permite que el agua se absorba correctamente y evita el desarrollo de hongos. También conviene evitar mojar las hojas durante las horas de mayor calor, ya que pueden producirse quemaduras.
Qué sembrar en diciembre: hortalizas que crecen rápido
Diciembre ofrece un abanico amplio de especies que se adaptan bien al calor y crecen con rapidez. Entre las hortalizas más adecuadas se encuentran el apio, la lechuga, la escarola, el tomate, el rabanito, la remolacha y la zanahoria criolla. También se pueden sembrar acelga, maíz, papa, papín, pepino, poroto, zapallito, zapallo y zucchini. Todas estas opciones encuentran en el calor de diciembre un impulso para germinar y desarrollarse rápidamente, lo que se traduce en cosechas tempranas o continuas.
Las plantas de hoja, como las lechugas y la acelga, suelen ser las primeras en estar listas para consumir, mientras que los cultivos de fruto —tomates, pepinos, zapallitos— requieren más tiempo, pero crecen con vigor gracias al clima cálido. El maíz y los zapallos también agradecen esta época del año, aprovechando al máximo las horas de sol.
Cuidados esenciales para tener una huerta saludable
Además del riego y del abono, la ubicación de la huerta es determinante. Las plantas necesitan entre cuatro y seis horas de luz solar directa al día, pero conviene resguardarlas durante las horas más intensas para evitar que se quemen. Armar un pequeño sector de media sombra o colocar mallas de protección puede ser de gran ayuda, especialmente en días de calor extremo.
El control de plagas es otro punto importante durante diciembre. Aunque no es un mes especialmente crítico en lo que respecta a enfermedades, caracoles y babosas pueden aparecer en momentos de humedad y dañar hojas tiernas. Una forma sencilla de mantenerlos alejados es crear barreras naturales con cáscaras de huevo trituradas o utilizar trampas caseras con recipientes pequeños enterrados parcialmente.
Para mantener una huerta productiva y equilibrada, la rotación de cultivos es fundamental. Cambiar de lugar las hortalizas cada temporada ayuda a prevenir el agotamiento de nutrientes y reduce la proliferación de plagas específicas de cada tipo de planta. También conviene practicar la siembra escalonada. Sembrar pequeñas cantidades cada dos semanas garantiza una cosecha continua y evita que todas las verduras estén listas al mismo tiempo.
Diciembre como mes de transición
Este mes marca un punto de cambio entre los cultivos de primavera y los que se extenderán durante el verano. Entre las tareas habituales del período se destacan el trasplante de plantines ya crecidos, el control de la abonera y la cosecha de semillas de plantas que se hayan dejado madurar desde el invierno. También es un momento adecuado para reforzar los tutores de los tomates, eliminar brotes laterales y reemplazar plantas que no hayan prosperado.
Las hormigas negras pueden convertirse en el principal inconveniente de esta época. Revisar el suelo, detectar sus rutas y aplicar métodos caseros para mantenerlas alejadas ayuda a proteger los cultivos más vulnerables.
Optar por verduras y frutas orgánicas permite disfrutar de alimentos libres de pesticidas y productos químicos sintéticos. Muchos cultivos orgánicos presentan mayores niveles de vitaminas, minerales y antioxidantes, además de sabores más intensos. Trabajar con compost, abonos naturales y métodos de control biológico no solo favorece la salud del suelo, sino que también promueve una huerta más sostenible.
Cultivar tus propios alimentos en diciembre es una forma sencilla de conectarte con la naturaleza, mejorar tu alimentación y dar comienzo a una producción que puede acompañarte durante todo el año. Con los cuidados adecuados, este mes puede convertirse en el punto de partida ideal para una huerta saludable, variada y de alto rendimiento.



