Qué significa ser “berrisexual” y por qué este término genera cada vez más interés
En los últimos años, el lenguaje vinculado a la diversidad sexual y a las identidades afectivas se amplió de manera notable. Nuevas palabras comenzaron a circular con fuerza, especialmente en entornos digitales, donde muchas personas buscan definiciones que reflejen con mayor precisión cómo viven la atracción, el deseo y los vínculos. En ese contexto apareció un término que despertó curiosidad, debates y también identificación: “berrisexual”.
Para quienes escuchan esta palabra por primera vez, puede resultar desconcertante. Sin embargo, su aparición no es casual ni aislada. Forma parte de un movimiento cultural más amplio en el que cada vez más personas sienten la necesidad de nombrar su experiencia personal sin quedar atrapadas en categorías que perciben como demasiado generales. En ese sentido, las etiquetas no funcionan únicamente como definiciones, sino como herramientas de autocomprensión y pertenencia.
Según una de las explicaciones más difundidas, tomada de Urban Dictionary, una persona berrisexual es alguien “atraída por las mujeres, los géneros femeninos y las identidades andróginas, pero que rara vez siente atracción hacia los hombres o los géneros masculinos”. Esta definición busca describir una vivencia concreta: la atracción puede abarcar múltiples géneros, aunque la inclinación hacia lo masculino suele ser menos frecuente o menos intensa.
Esta característica ubica a la berrisexualidad dentro de lo que muchas comunidades llaman microetiquetas. Se trata de términos más específicos que existen dentro de un espectro amplio que incluye identidades como bisexual, pansexual u omnisexual. La diferencia principal no está en a quién se puede amar o desear, sino en cómo se manifiesta esa atracción, con qué frecuencia y hacia qué expresiones de género se orienta con mayor fuerza.
El crecimiento del término se dio, en gran parte, gracias a espacios como Reddit y otras plataformas comunitarias. Allí, muchas personas expresaron alivio al encontrar una palabra que reflejara mejor su realidad. Comentarios como “necesitamos más representación” se repitieron con frecuencia, acompañados por testimonios de quienes sentían que las categorías tradicionales no lograban describir del todo su experiencia. Incluso hubo quienes afirmaron: “Ahora ya no tengo que elegir, porque berri me queda como un guante”, resaltando el valor emocional de sentirse correctamente nombrados.
Desde sitios especializados en diversidad LGBTQIA+, como LGBTQIA+ Fandom, se explica que la berrisexualidad implica atracción hacia todos los géneros, aunque con una preferencia marcada por identidades femeninas, no binarias o andróginas. Allí se aclara que esta orientación “se refiere a la atracción hacia todos los géneros… siempre puedes salir con un hombre”, enfatizando que no se trata de una exclusión absoluta, sino de una tendencia predominante.
En espacios como Queerdom Wiki también se señala que la berrisexualidad —a veces denominada lauriana— comparte similitudes con la pansexualidad y la omnisexualidad. No obstante, su rasgo distintivo es la menor intensidad o frecuencia de atracción hacia varones o identidades masculinas. Para algunas personas, este matiz resulta fundamental a la hora de describirse, incluso si desde afuera puede parecer una diferencia sutil.
Las críticas no están ausentes. Hay quienes consideran que la proliferación de etiquetas puede generar confusión o fragmentar en exceso conceptos que antes se percibían como más simples. Sin embargo, desde una mirada social y psicológica, el surgimiento de estos términos responde a una necesidad concreta: la de poner en palabras experiencias reales que antes quedaban invisibilizadas o mal representadas.
Más allá de las discusiones, la berrisexualidad refleja una tendencia clara de nuestro tiempo: el deseo de vivir la identidad con mayor precisión, honestidad y libertad. Para quienes adoptan este término, no se trata de seguir una moda, sino de contar con un lenguaje que los represente y les permita explicarse ante los demás —y ante sí mismos— sin sentirse forzados a encajar.
En definitiva, comprender qué significa ser berrisexual implica aceptar que la atracción humana es diversa, cambiante y profundamente personal. Y que, para muchas personas, encontrar la palabra adecuada no complica la realidad, sino que la vuelve más clara y habitable.
