Siete castillos en una ruta sin mapa por Burgos
Recorrer la provincia de Burgos es adentrarse en un territorio donde la historia se mezcla con paisajes espectaculares. Desde el norte hasta el sur, viajar por estas tierras es sinónimo de descubrir pueblos anclados en el tiempo, saltos de agua inesperados, yacimientos arqueológicos que ayudan a comprender la evolución humana y monasterios donde aún resuenan cantos gregorianos. Pero si hay algo que define a Burgos son sus fortalezas medievales. Con hasta medio centenar documentadas, estas construcciones, que alguna vez fueron símbolo de poder y defensa, hoy se alzan majestuosas como testigos del paso del tiempo. En esta ruta sin mapa, exploramos siete de los castillos más impresionantes de la provincia. ¡Es hora de conquistar Burgos!
CASTILLO DE FRÍAS
El castillo de Frías es una joya medieval que domina el valle de Tobalina. Su ubicación, en lo alto de una peña, hace que parezca suspendido en el aire, ofreciendo una vista espectacular de uno de los pueblos más bonitos de España. Construido en el siglo X para controlar el territorio, con el tiempo se le añadieron murallas y un puente levadizo sobre el foso, elementos que aumentaron su capacidad defensiva. Su torre del homenaje, con su particular equilibrio sobre la roca, es una de las imágenes más icónicas de Burgos.
La visita al castillo: En temporada baja abre los fines de semana y festivos. Se puede recorrer su interior a través de una visita autoguiada, caminando por sus murallas, torres y patios. La entrada tiene un precio de 2 euros.
CASTILLO DE BURGOS
Elevado sobre el cerro de San Miguel, el castillo de Burgos ha sido testigo de numerosos acontecimientos históricos. Desde su construcción en el siglo IX, ha servido como residencia real, arsenal y prisión. Su importancia estratégica fue clave durante la Reconquista y la Guerra de la Independencia. Aunque las explosiones de 1813 lo dejaron en ruinas, el lugar sigue siendo un emblema de la ciudad y un mirador excepcional con vistas panorámicas.
La visita al castillo: Se puede recorrer el exterior libremente, pero para explorar su interior y acceder a sus galerías subterráneas y cisterna medieval es necesario adquirir una entrada para la visita guiada, cuyo costo es de 3 euros.
CASTILLO DE PEÑARANDA DE DUERO
Peñaranda de Duero es un pueblo que parece detenido en el tiempo. Sus calles están flanqueadas por casas con entramados de madera, escudos heráldicos y restos de antiguas murallas. En lo alto, su castillo del siglo XV es un reflejo del pasado medieval de la región, con una imponente torre del homenaje desde la cual se domina el valle del río Arandilla.
La visita al castillo: En su interior se encuentra el Centro de Interpretación de los Castillos, donde los visitantes pueden explorar mazmorras, ver maquetas de artilugios medievales y aprender sobre la historia de las fortificaciones en la zona. La entrada cuesta 3 euros y la entrada es gratuita los jueves por la tarde.
CASTILLO DE OLMILLOS DE SASAMÓN
A solo 35 kilómetros de Burgos, en el pequeño pueblo de Olmillos de Sasamón, se encuentra una de las fortificaciones mejor conservadas de la provincia. Construido en el siglo XV por Pedro de Cartagena, su propósito era más residencial que defensivo, lo que se refleja en sus elegantes torres circulares, balcones matacanados y la flor de lis grabada en su fachada, símbolo de la familia que lo mandó edificar.
La visita al castillo: Actualmente, el castillo alberga un hotel, por lo que la visita a su interior está sujeta a reserva previa. Sin embargo, se puede contemplar su estructura exterior sin restricciones.
CASTILLO DE LOS ROJAS, POZA DE LA SAL
A 50 kilómetros de Burgos, el pueblo de Poza de la Sal es un destino que combina historia y naturaleza. Su castillo, construido en el siglo XIV para proteger la villa y su importante industria salinera, se alza sobre una colina ofreciendo unas vistas impresionantes que abarcan desde los Montes Obarenses hasta la sierra de la Demanda. Aunque en la actualidad solo quedan sus ruinas consolidadas, sigue siendo un punto clave para entender la historia de la zona.
La visita al castillo: El acceso es libre y se llega ascendiendo por unas escalinatas talladas en la roca. Para complementar la visita, se recomienda pasar por el Centro de Interpretación de las Salinas y el espacio dedicado a Félix Rodríguez de la Fuente, quien nació en este pueblo.
CASTILLO DE CASTROJERIZ
En la ruta hacia las Cuatro Villas de Amaya se encuentra Castrojeriz, un pueblo vinculado históricamente al Camino de Santiago. Sus calles conservan la esencia del urbanismo jacobeo, con plazas porticadas y construcciones tradicionales. El castillo que lo corona tiene origen romano, aunque su aspecto actual es medieval. A lo largo de los siglos, fue testigo de numerosos enfrentamientos entre cristianos y musulmanes, así como de disputas entre los reinos de Castilla y León.
La visita al castillo: La entrada es libre y se puede acceder caminando desde el pueblo. Se recomienda llevar calzado cómodo debido a las pendientes y el terreno irregular.
CASTILLO DE SOTOPALACIOS
Conocido como el Palacio del Cid, el castillo de Sotopalacios es una de las fortificaciones más grandes y mejor conservadas de la provincia. Aunque su construcción en el siglo XV es posterior a la época del Cid Campeador, su nombre evoca la leyenda del héroe castellano. Con una estructura de planta cuadrada y tres torres en sus esquinas, fue propiedad de distintas familias nobles, como los Manrique y los Padilla. En 2023, el castillo estuvo en venta por un precio de 2,4 millones de euros.
La visita al castillo: Es de propiedad privada, por lo que no se organizan visitas al interior. Sin embargo, se puede acceder hasta sus puertas tras un breve paseo de 10 minutos por la ribera del río Ubierna.
Una ruta para perderse entre la historia
Esta selección de castillos es solo una muestra del rico patrimonio medieval de Burgos. Sin importar la dirección que tomes, la provincia está repleta de fortalezas, murallas y pueblos que cuentan historias de conquistas, batallas y nobleza. Cada una de estas construcciones ofrece una visión única de la historia castellana, y recorrerlas sin un mapa fijo permite disfrutar del placer de la exploración y el descubrimiento.
Ya sea por su arquitectura, sus vistas panorámicas o la historia que encierran, estos castillos convierten un viaje por Burgos en una experiencia inolvidable. ¿Te animas a descubrirlos?



