Silvestre, el hijo de Juana Viale y Gonzalo Valenzuela, enfrenta un duro problema de salud: el testimonio íntimo de su padre

El actor Gonzalo Valenzuela decidió hablar públicamente sobre un aspecto muy sensible de su vida familiar: la condición de salud que enfrenta Silvestre, su hijo mayor junto a Juana Viale. La revelación se produjo en el espacio Código Púrpura, una iniciativa de la Liga Chilena contra la Epilepsia, donde el intérprete compartió cómo ha sido el camino de acompañamiento y aprendizaje en torno a la enfermedad que padece su hijo.

Con un tono sincero, el actor chileno relató que el diagnóstico de epilepsia llegó hace algunos años y que, desde entonces, la familia ha debido adaptarse a nuevas rutinas y responsabilidades. “Lo más importante es que se converse de estos temas, que no se escondan”, expresó al inicio de la charla.

Valenzuela destacó la responsabilidad con la que su hijo asumió el tratamiento. Según explicó, Silvestre es muy consciente de la necesidad de tomar su medicación dos veces al día, por la mañana y por la noche, y lo hace de manera constante. “Él sabe que es algo que no puede descuidar”, subrayó.

El actor recordó que en los primeros años tras el diagnóstico era necesario insistir todos los días sobre la importancia de cumplir con la medicación. Con el tiempo, explicó, el joven logró asumir por sí mismo ese compromiso. “Hay que darle a los hijos la posibilidad de ser responsables de su propia salud. Él entendió que, si mantiene un período prolongado sin crisis, las probabilidades de complicaciones disminuyen”, señaló.

En la entrevista, Valenzuela también compartió un episodio difícil que atravesaron en el pasado. Relató que Silvestre llegó a ser hospitalizado luego de sufrir tres crisis consecutivas relacionadas con el consumo de alcohol. A partir de esa experiencia, el joven comprendió que existen límites claros que no debe sobrepasar y que es fundamental cuidarse. “Sabe perfectamente que no puede tomar ni una gota de alcohol. Es una regla que respeta y que le da tranquilidad a toda la familia”, afirmó su padre.

El propio Valenzuela remarcó que, como parte de ese aprendizaje, en el hogar se tomó la decisión de no consumir bebidas alcohólicas para que su hijo sienta apoyo y entienda que no es algo indispensable en la vida cotidiana. “Tengo que demostrarle que la vida puede ser igual o incluso más entretenida sin necesidad de beber”, remarcó el actor, convencido de que el ejemplo es fundamental en la crianza.

Más allá de los desafíos que supone convivir con una condición crónica, el intérprete subrayó la importancia de visibilizar la epilepsia y hablar de ella sin tabúes. Destacó que el acompañamiento familiar y la educación sobre la enfermedad resultan esenciales para que quienes la padecen puedan llevar adelante una vida plena y sin estigmas.

El testimonio de Gonzalo Valenzuela no solo aporta un costado íntimo de su vida personal, sino que además se convierte en un mensaje de concientización. Su decisión de compartir la experiencia busca transmitir tranquilidad a otras familias que atraviesan situaciones similares y, al mismo tiempo, poner de relieve que con el tratamiento adecuado, disciplina y apoyo, es posible sobrellevar la epilepsia con normalidad.

El relato deja en evidencia que, más allá de los momentos difíciles, el compromiso, el acompañamiento y la responsabilidad compartida entre padres e hijos pueden marcar la diferencia. Para Silvestre, el apoyo constante de su familia se ha transformado en la herramienta clave para afrontar su condición con madurez, responsabilidad y confianza en el futuro.