Tragedia en el Aconcagua: falleció un andinista durante el ascenso a gran altura
El Cerro Aconcagua, la montaña más alta de América, volvió a ser escenario de un episodio trágico que conmocionó al mundo del andinismo. Un montañista francés perdió la vida mientras intentaba alcanzar la cumbre por la ruta normal, en una zona considerada una de las más exigentes del ascenso. El hecho ocurrió a 6.700 metros de altura, cuando el deportista sufrió una descompensación que terminó siendo fatal, pese a los esfuerzos realizados para salvarlo.
Según la información confirmada por las autoridades del Parque Provincial Aconcagua, el andinista fue identificado como Guillaume Ferey, de nacionalidad francesa. El episodio tuvo lugar en el sector conocido como La Canaleta, un tramo final del recorrido que representa un gran desafío físico incluso para montañistas experimentados, debido a la altitud extrema, el desgaste acumulado y las condiciones propias de la alta montaña.
La emergencia se inició cerca del mediodía, cuando el guía de montaña que acompañaba a Ferey alertó por radio que el andinista se había desvanecido durante el ascenso y no respondía a los estímulos. El aviso activó de inmediato los protocolos de emergencia del parque, dando intervención al servicio médico apostado en Nido de Cóndores y a la Patrulla de Rescate, que comenzaron a coordinar el operativo en condiciones complejas.
En los primeros momentos, el propio guía y otros andinistas que se encontraban en la zona intentaron asistir al deportista. Siguiendo indicaciones médicas brindadas a distancia, se realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar y se le administró adrenalina durante aproximadamente media hora. A pesar del esfuerzo sostenido y del trabajo conjunto, el estado del montañista no mostró mejorías.
Minutos después, personal especializado logró llegar hasta el lugar del incidente. Tras evaluar la situación, los rescatistas confirmaron oficialmente el fallecimiento del andinista francés alrededor de las 12:50. Una vez constatado el deceso, se dio aviso a las autoridades correspondientes y se activaron los procedimientos habituales en este tipo de situaciones, incluyendo la intervención de la Justicia.
Este nuevo episodio elevó la preocupación en torno a la temporada de ascensos en el Aconcagua. La muerte de Guillaume Ferey se convirtió en la segunda registrada en 2026 en esta emblemática montaña mendocina. Días antes, otro andinista había perdido la vida en circunstancias similares, lo que volvió a poner el foco en los riesgos asociados a la altura extrema y a las exigencias físicas del ascenso.
El primer fallecimiento de la temporada ocurrió el 4 de enero, cuando el andinista ruso Konstantin Bitiukov, de 55 años, sufrió una descompensación mientras participaba de una expedición. El episodio se produjo en el sector denominado El Hombro, a unos 6.800 metros sobre el nivel del mar, una zona donde la combinación de altura y esfuerzo representa un desafío crítico para el organismo.
De acuerdo con la reconstrucción oficial, en ese caso un guía dio aviso inmediato al servicio médico del parque. Los equipos de asistencia lograron llegar al lugar y realizaron maniobras de RCP durante cerca de veinte minutos. Sin embargo, el andinista no respondió a los intentos de reanimación y se confirmó su fallecimiento en plena montaña.
Cada temporada, el Aconcagua atrae a miles de montañistas de todo el mundo que buscan alcanzar su cumbre, pero las autoridades recuerdan que se trata de una actividad de alto riesgo, incluso para personas entrenadas. La falta de oxígeno, el cansancio acumulado y la dificultad del terreno pueden provocar cuadros graves e imprevisibles.
Los responsables del parque insisten en la importancia de una correcta aclimatación, el seguimiento médico y el respeto por los tiempos del cuerpo. Las tragedias registradas este año vuelven a dejar en evidencia que, más allá del atractivo deportivo y simbólico del Aconcagua, la alta montaña exige preparación, prudencia y una evaluación constante del estado físico para reducir riesgos en uno de los entornos más extremos del continente.
