Trump asegura la captura y salida de Nicolás Maduro tras una operación de Estados Unidos

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este sábado que el mandatario venezolano Nicolás Maduro fue capturado y trasladado fuera de Venezuela en el marco de una operación encabezada por su país. El anuncio, realizado a través de la red social Truth Social, provocó un inmediato impacto internacional y una fuerte reacción en la región, en medio de reportes de movimientos militares, explosiones y cortes de energía en Caracas durante la madrugada.

Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, fue capturado y trasladado en avión junto con su esposa, fuera del país”, escribió Trump en su mensaje, en el que también indicó que la acción se desarrolló con apoyo de fuerzas del orden estadounidenses. El mandatario agregó que se brindarían más precisiones en una conferencia de prensa prevista para las 11:00 de la mañana, hora local, desde Mar-a-Lago, en Florida.

En una breve comunicación posterior con el diario The New York Times, Trump calificó la intervención como “una operación brillante” y destacó el trabajo previo que permitió su ejecución. “Ha habido mucha planificación y mucha gente y militares muy buenos”, señaló, reforzando la idea de una acción cuidadosamente preparada y coordinada.

Las declaraciones del presidente estadounidense se produjeron luego de una madrugada marcada por fuertes ruidos y detonaciones en la capital venezolana. Usuarios de redes sociales compartieron videos en los que se observaban columnas de humo y se escuchaban sonidos atribuidos a aeronaves sobrevolando distintas zonas de Caracas. Según esos testimonios, también se registraron movimientos en instalaciones militares como La Carlota y Fuerte Tiuna, dos puntos estratégicos del área metropolitana.

Durante esas horas, vecinos de distintos barrios reportaron apagones y un clima de tensión generalizada. Las imágenes difundidas mostraron vehículos intentando abandonar determinadas zonas y un importante despliegue de fuerzas de seguridad. En algunos registros se pudo ver el sobrevuelo de helicópteros Chinook, lo que reforzó la percepción de una operación de gran magnitud.

Relatos de habitantes de la capital describieron una madrugada interrumpida por ruidos persistentes. “Escuché explosiones desde las dos de la mañana. Hay pausas y vuelven. Ahora mismo sigo escuchando”, contó a la agencia AFP una mujer de 67 años que vive cerca de Fuerte Tiuna y pidió mantener su identidad en reserva. Otro residente, Emmanuel Parabavis, de 29 años, aseguró que los sonidos parecían “como una ametralladora, como en defensa contra los bombarderos”, y que la situación generó una profunda incertidumbre entre los vecinos.

El contexto de estos acontecimientos se vincula con declaraciones previas de Trump, quien había advertido que los días de Maduro en el poder “están contados” y había mencionado la posibilidad de acciones militares contra Venezuela. Días antes, el mandatario estadounidense afirmó que su país había destruido una zona de atraque utilizada por embarcaciones relacionadas con el narcotráfico, lo que fue presentado como una señal del endurecimiento de la postura de Washington.

Desde Caracas, el gobierno venezolano reaccionó de inmediato. En un comunicado transmitido por la televisión estatal, las autoridades denunciaron lo ocurrido como una “gravísima agresión militar” y anunciaron la declaración del estado de excepción. “Venezuela rechaza, repudia y denuncia ante la comunidad internacional la gravísima agresión militar perpetrada por el gobierno actual de los Estados Unidos de América contra territorio y población venezolanos”, expresó el texto oficial, que también llamó a la movilización y sostuvo que se trataba de una violación de principios fundamentales del derecho internacional.

El comunicado oficial agregó que la situación “amenaza la paz y estabilidad internacional” y advirtió sobre el impacto regional del conflicto. En ese marco, el gobierno venezolano anunció el estado de Conmoción Exterior en todo el territorio, con el objetivo declarado de proteger a la población y garantizar el funcionamiento de las instituciones.

La reacción regional no se hizo esperar. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó el despliegue de fuerzas militares en la frontera con Venezuela y calificó las acciones de Estados Unidos como una “agresión a la soberanía” de América Latina. Si bien llamó al diálogo como vía de solución, Petro alertó sobre el riesgo de una crisis humanitaria y remarcó la necesidad de reforzar la seguridad en una zona donde operan grupos armados ilegales.

Mientras se aguardan precisiones oficiales por parte de Washington y una confirmación independiente de los hechos, el anuncio de Trump y los reportes surgidos desde Caracas abren un escenario de máxima incertidumbre política y diplomática. La atención internacional permanece centrada en los próximos movimientos de los gobiernos involucrados y en las consecuencias que esta situación pueda tener para la estabilidad regional.