Sismo hoy 13 de septiembre en México: dónde fue el epicentro y qué magnitud tuvo

Durante las primeras horas de este domingo 13 de septiembre de 2026, un movimiento sísmico fue registrado en Baja California Sur, de acuerdo con la información difundida por el Servicio Sismológico Nacional (SSN). El temblor tuvo una magnitud de 3.6 y su epicentro se ubicó en las inmediaciones de San José del Cabo.

Según los datos preliminares proporcionados por el organismo, el movimiento ocurrió a la 01:58:53 horas y tuvo su origen a una distancia aproximada de 3 kilómetros al norte de San José del Cabo, en el estado de Baja California Sur. La profundidad calculada para el evento fue de 14.1 kilómetros.

Por sus características y su magnitud, se trató de un sismo de baja intensidad, dentro de los movimientos que pueden registrarse con frecuencia en distintas zonas del territorio mexicano. Hasta las primeras horas posteriores al evento, no se habían reportado daños materiales ni personas afectadas como consecuencia del temblor.

La información sobre el movimiento fue dada a conocer por el SSN, organismo encargado de monitorear permanentemente la actividad sísmica que ocurre en México. Sus registros permiten conocer datos como la magnitud, ubicación del epicentro, profundidad y hora en la que se produjo cada evento.

En este caso, el epicentro se localizó muy cerca de San José del Cabo, una de las localidades más conocidas de Baja California Sur. La zona forma parte de una región donde existe actividad tectónica relacionada con la dinámica que se desarrolla en torno al Golfo de California.

México es un país con una actividad sísmica constante debido a la interacción de diferentes placas tectónicas. Como consecuencia, los instrumentos de monitoreo pueden detectar diariamente numerosos movimientos, aunque la mayoría son de magnitud reducida y no generan consecuencias importantes para la población.

El evento registrado durante la madrugada del domingo no fue el único movimiento reportado recientemente en el país. Durante el sábado 12 de septiembre también se produjeron otros sismos en diferentes estados, aunque con características distintas.

Uno de ellos tuvo una magnitud de 3.5 y ocurrió a las 16:30 horas, con epicentro ubicado a 17 kilómetros al sureste de Tecomán, Colima. De acuerdo con el registro citado, este movimiento presentó una profundidad de apenas 1.7 kilómetros.

Horas antes, a las 15:39, otro evento sísmico había sido localizado en el estado de Guerrero. En esa ocasión, la magnitud fue de 3.4, mientras que el epicentro se ubicó aproximadamente a 28 kilómetros al suroeste de Coyuca de Benítez, con una profundidad de 12 kilómetros.

Estos registros reflejan el comportamiento habitual de la actividad sísmica en México, donde pueden producirse movimientos de distintas magnitudes prácticamente todos los días. La ocurrencia de un temblor de magnitud baja no permite establecer por sí misma que vaya a producirse otro movimiento de mayor intensidad.

Un sismo se genera cuando una determinada cantidad de energía acumulada en el interior de la Tierra se libera de manera repentina. Esa energía produce ondas que se desplazan a través del subsuelo y pueden provocar movimientos perceptibles en la superficie.

La intensidad con la que un movimiento es percibido depende de diferentes factores, entre ellos la magnitud, la profundidad del evento, la distancia respecto del epicentro y las características del terreno y de las construcciones de la zona.

Ante la posibilidad de que ocurra un movimiento sísmico, las autoridades de Protección Civil recomiendan que la población tenga identificadas con anticipación las zonas de seguridad y las rutas que pueden utilizarse para evacuar un inmueble cuando sea necesario.

Durante un temblor, una de las principales recomendaciones es mantener la calma y evitar desplazamientos impulsivos. También es aconsejable mantenerse alejado de ventanas, cristales, objetos que puedan desprenderse y elementos que representen un riesgo de caída.

En el interior de una vivienda o edificio, es importante conocer previamente cuáles son los lugares más seguros. Asimismo, las autoridades recomiendan no utilizar elevadores durante una emergencia sísmica, ya que podrían quedar fuera de servicio o detenerse durante el movimiento.

Las personas que se encuentren en el exterior deben mantenerse alejadas de postes, cables eléctricos, fachadas y estructuras que puedan presentar algún riesgo. Si el movimiento sorprende a alguien mientras conduce, lo recomendable es detener el vehículo en un sitio seguro, evitando hacerlo debajo de puentes, árboles, postes u otras estructuras.

Otra medida preventiva consiste en preparar una mochila de emergencia que incluya artículos básicos para enfrentar una eventual situación de necesidad. Entre los elementos que pueden considerarse se encuentran agua, alimentos no perecederos, una linterna, medicamentos de uso habitual y documentos importantes.

Las autoridades también insisten en la importancia de contar con un plan familiar de Protección Civil. Tener acordado previamente qué hacer, dónde reunirse y cómo comunicarse puede facilitar la respuesta ante una emergencia y evitar confusiones.

En cuanto a la posibilidad de anticipar estos fenómenos, los especialistas recuerdan que actualmente los sismos no pueden predecirse con exactitud. Por ello, no es recomendable confiar en publicaciones que anuncien fechas, horarios o magnitudes específicas para futuros terremotos.

La información oficial continúa siendo la principal referencia para conocer los movimientos registrados en territorio mexicano. Organismos como el Servicio Sismológico Nacional actualizan sus datos a medida que se obtiene información sobre cada evento.

El sismo de magnitud 3.6 registrado al norte de San José del Cabo durante la madrugada del 13 de septiembre se mantiene, de acuerdo con los datos proporcionados en el reporte, dentro de los movimientos de menor magnitud registrados habitualmente en México. Hasta el momento señalado en la información disponible, no se habían comunicado afectaciones relevantes relacionadas con este evento.

La actividad sísmica forma parte de la dinámica natural del territorio mexicano y puede presentarse en regiones muy diferentes del país. Por esa razón, más allá de la magnitud de un movimiento específico, mantener medidas básicas de prevención y consultar fuentes oficiales constituye una de las mejores herramientas para actuar correctamente ante cualquier eventualidad.