Pauline Potter: así fue la transformación de la mujer de Kilos mortales que llegó a pesar casi 300 kilos

Entre las historias que quedaron en la memoria de los seguidores de Kilos mortales, el caso de Pauline Potter ocupa un lugar particular. Su aparición en el programa llamó la atención por el peso que había alcanzado y por las dificultades que enfrentaba en su vida cotidiana, pero su recorrido no terminó con aquella participación televisiva. Durante los años siguientes, atravesó un proceso de tratamiento, logró una importante reducción de peso y posteriormente enfrentó nuevos desafíos de salud.

Antes de convertirse en una de las participantes del reconocido programa de televisión, Pauline ya había adquirido notoriedad por una razón muy diferente. En 2011, Guinness World Records informó que su peso rondaba los 291,6 kilogramos, equivalentes a unas 643 libras. Con esa cifra fue reconocida en aquel momento como la mujer viva más pesada del mundo registrada por la organización.

Tiempo después, su peso llegó a situarse cerca de los 293,6 kilogramos, aproximadamente 647 libras. Sin embargo, detrás de aquel registro existía una situación personal que Pauline quería modificar. Según explicó en aquel entonces, decidió recurrir a Guinness porque estaba cansada de vivir de esa manera y esperaba que la exposición pudiera ayudarla a encontrar profesionales dispuestos a acompañarla en un proceso para mejorar su salud.

Su situación había comenzado a afectar distintos aspectos de su rutina. Las actividades que para muchas personas forman parte de la vida cotidiana podían convertirse en desafíos importantes cuando el cuerpo debía soportar una cantidad de peso tan elevada. Caminar, asearse, vestirse o desplazarse requerían cada vez más esfuerzo y, en determinadas circunstancias, asistencia.

La obesidad extrema no representa únicamente una cuestión relacionada con el aspecto físico. Desde el punto de vista médico, puede estar asociada con un incremento en el riesgo de diferentes problemas de salud, entre ellos diabetes tipo 2, hipertensión, apnea del sueño, enfermedades cardiovasculares y dificultades articulares.

Eso no significa que Pauline haya padecido necesariamente todas esas condiciones, sino que un nivel tan elevado de obesidad puede aumentar considerablemente la probabilidad de desarrollar distintas complicaciones. Además, el exceso de peso puede generar una carga adicional sobre las articulaciones y dificultar progresivamente la movilidad.

También pueden producirse cambios en la manera en que el organismo utiliza la energía y regula procesos metabólicos. En algunos pacientes aparecen resistencia a la insulina, alteraciones en los niveles de colesterol o presión arterial elevada, entre otros factores que requieren seguimiento profesional.

Por esa razón, cuando una persona presenta obesidad severa, el objetivo de un tratamiento médico no suele ser exclusivamente alcanzar una determinada apariencia. La reducción de peso puede formar parte de una estrategia destinada a disminuir riesgos y mejorar la calidad de vida, siempre con un abordaje adaptado a las necesidades de cada paciente.

Fue en ese contexto que Pauline llegó a My 600-lb Life, conocido como Kilos mortales en distintos países de Latinoamérica. El programa sigue las historias de personas con obesidad severa que buscan realizar cambios importantes bajo supervisión médica y, cuando corresponde, acceder a procedimientos de cirugía bariátrica.

Uno de los profesionales más conocidos asociados con el programa es el Dr. Younan Nowzaradan, cirujano especializado en procedimientos bariátricos. Su método pone especial énfasis en que los pacientes adopten cambios en sus hábitos y demuestren que pueden cumplir determinadas pautas antes de avanzar hacia una intervención quirúrgica.

La cirugía, por lo tanto, no representa una solución instantánea. Después de un procedimiento bariátrico es necesario mantener controles médicos, adaptar la alimentación y seguir determinadas pautas para favorecer el proceso de recuperación y evitar posibles deficiencias nutricionales.

En el caso de Pauline, el proceso avanzó hasta permitirle someterse a una cirugía de bypass gástrico. De acuerdo con Guinness World Records, posteriormente consiguió perder alrededor de 150 libras, aproximadamente 68 kilogramos.

La pérdida de peso representó un cambio importante en comparación con la situación que había mostrado durante sus primeras apariciones públicas. Sin embargo, su proceso no terminó allí. Las personas que han vivido durante largos períodos con obesidad extrema pueden necesitar seguimiento médico prolongado, ya que los cambios producidos en el organismo no desaparecen necesariamente de inmediato.

Pauline también mostró una transformación considerable con el paso del tiempo. En actualizaciones posteriores, el propio Dr. Now destacó públicamente su evolución y manifestó sentirse orgulloso del compromiso que había demostrado durante su proceso.

Para quienes la habían conocido inicialmente a través de Kilos mortales, aquellas imágenes posteriores mostraban una diferencia notable. Su historia había pasado de estar marcada principalmente por las limitaciones asociadas con su peso a incluir una etapa de tratamiento en la que consiguió reducir considerablemente su masa corporal.

La pérdida de una cantidad importante de peso también puede generar nuevos desafíos. Algunas personas desarrollan un exceso de piel después de adelgazar significativamente y pueden requerir procedimientos adicionales, mientras que otras necesitan continuar trabajando durante años para mantener los resultados alcanzados.

En el caso de Pauline, su historia volvió a cambiar varios años después. En enero de 2025, estuvo involucrada en un accidente automovilístico que le ocasionó distintas lesiones. A partir de ese momento comenzó un período particularmente complejo desde el punto de vista de su salud.

Según información posteriormente atribuida a su hijo, durante los meses siguientes Pauline enfrentó diferentes problemas médicos, entre ellos dificultades digestivas, COVID-19 y una obstrucción en el esófago. Su estado fue deteriorándose progresivamente hasta que finalmente recibió cuidados paliativos.

Pauline Potter falleció en 2025 a los 62 años.

Su fallecimiento no debería atribuirse de manera simplista a su antiguo peso. Sus últimos meses estuvieron marcados por diversas complicaciones de salud y las consecuencias del accidente, por lo que establecer una única causa a partir de su historia televisiva sería una conclusión que no está justificada por la información disponible.

Aun así, su recorrido permite observar la complejidad de la obesidad severa y los desafíos que pueden aparecer tanto durante la pérdida de peso como después de conseguir una transformación significativa. El tratamiento de estos casos suele requerir un equipo médico, cambios sostenidos de hábitos y un seguimiento prolongado.

La historia de Pauline también muestra que las imágenes que el público conoce de una persona durante un programa de televisión representan apenas un momento determinado de su vida. Después de su participación en Kilos mortales, ella continuó atravesando distintas etapas, tomó decisiones para mejorar su salud y consiguió importantes avances antes de enfrentar sus últimos problemas médicos.

Por eso, para quienes recuerdan a Pauline Potter por aquella primera aparición televisiva, su historia terminó siendo mucho más extensa de lo que podía imaginarse en pantalla. Pasó de convertirse en un récord mundial por su peso a iniciar un proceso de transformación que le permitió perder una cantidad considerable de kilos y modificar distintos aspectos de su vida.

Aunque su desenlace fue inesperado, su trayectoria dejó una enseñanza importante sobre la necesidad de comprender la obesidad extrema como una condición de salud compleja, que requiere atención profesional y un abordaje individualizado. Más allá de las cifras que alguna vez aparecieron en los registros, la historia de Pauline estuvo marcada por una búsqueda constante de cambios y por los distintos desafíos que enfrentó a lo largo de los años.