¿Cómo se prepara la pizza cuatro estaciones?
La pizza cuatro estaciones (o quattro stagioni) es uno de los grandes clásicos de la gastronomía de origen napolitano. La característica más representativa de esta pizza es que los ingredientes no se mezclan por toda la base, sino que se colocan cuidadosamente en cada uno de los cuatro cuartos de la pizza. Es decir, si dividimos la base en cuatro partes, en un cuarto tendremos las aceitunas negras, en otro el jamón cocido, en otro los champiñones frescos y en el último cuarto los corazones de alcachofa.
Para conseguir una pizza espectacular es clave elegir ingredientes de primera calidad y elaborar una buena masa casera. Del mismo modo, la salsa de tomate con albahaca queda infinitamente mejor si se prepara de forma artesanal. En cuanto al queso, la combinación ideal consiste en usar dos tipos de mozzarella: la de barra rallada para crear una base uniforme y la mozzarella fresca de búfala fundida, la cual le aporta un sabor y una textura deliciosos.
¿Cuál es el significado de las cuatro estaciones en la pizza?
Cada sección de la pizza quattro stagioni rinde homenaje a un periodo del año a través de productos característicos de la tierra:
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Primavera: Representada por los corazones de alcachofa, que aportan un toque fresco, ligeramente amargo y vegetal.
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Verano: Simbolizado por las aceitunas negras, evocando el clima mediterráneo y aportando matices salinos y profundos.
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Otoño: Destacado mediante los champiñones frescos, que ofrecen una textura melosa y aromas terrosos.
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Invierno: Encarnado por el jamón cocido (o prosciutto cotto), brindando suavidad, untuosidad y un perfil salado reconfortante.
El toque maestro de fundición se logra combinando mozzarella de barra para aportar estructura y consistencia con mozzarella fresca de búfala, la cual aporta una cremosidad inigualable y un sabor lácteo intenso durante el horneado.
¿Cómo hacer la pizza cuatro estaciones?
Ingredientes:
Para la cubierta:
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200 ml de salsa de tomate con albahaca
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100 g de champiñones frescos
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100 g de aceitunas negras
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100 g de corazones de alcachofa en conserva
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60 g de jamón cocido
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100 g de mozzarella en barra
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200 g de mozzarella fresca de búfala
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Albahaca fresca
Para la masa (2 o 3 pizzas):
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400 g de harina de fuerza
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230 ml de agua
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20 ml de aceite de oliva virgen extra
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20 g de levadura prensada fresca
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1 pizca de sal
Preparación:
- Para hacer la pizza cuatro estaciones lo primero que haremos será mezclar los ingredientes para hacer la masa. En un robot o amasadora ponemos el agua templada, el aceite y deshacemos la levadura. A continuación le añadimos la harina tamizada y la pizca de sal. Amasamos con ayuda del robot o bien a mano hasta que conseguimos una masa homogénea. Le damos forma de bola y dejamos que reposa tapada con film en un lugar cálido fuera de corrientes al menos 30-45 minutos.

- Cuando la masa haya doblado o triplicado su tamaño la sacamos, la amasamos para sacarle un poco el aire y la dividimos en porciones. Con esta cantidad de masa nos dará para 2-3 pizzas dependiendo del tamaño que prefiramos. Precalentamos el horno a 200 ºC.
- Cogemos una de las porciones y la estiramos con las manos; también podemos ayudarnos de un rodillo. La ponemos sobre un papel de horno, espolvoreamos un poco de harina de fuerza para ayudarnos y que no se pegue y le damos forma redonda o rectangular. El siguiente paso será ponerle la salsa de tomate con albahaca y rallamos un poco de mozzarella de barra por encima.

- Continuamos poniendo en cada uno de los cuartos de la pizza los ingredientes diferenciados: las aceitunas negras en una sección, el jamón cocido en otra, las alcachofas en la tercera y los champiñones en la última. Cortamos en trozos la mozzarella de búfala y la repartimos bien por toda la pizza.

- Metemos la pizza a hornear a 200 ºC durante aproximadamente 20 minutos con calor arriba y abajo. La introducimos con el papel de horno directo sobre la rejilla y, cuando la masa tenga un poco de consistencia y esté un poco cocida, retiramos el papel y dejamos que se haga directamente sobre la rejilla. De esta forma quedará bien crujiente y se dorará perfectamente por abajo. Controlamos cómo se va haciendo nuestra pizza y cuando se dore la masa por los bordes estará lista. Se puede poner la mitad del tiempo sin aire y la otra mitad con aire en posición “horno de pan”, aunque esto depende de cada horno; con la posición de calor arriba y abajo clásica sería suficiente.
- Para presentarla la colocamos en el medio de la mesa y la cortamos con ayuda del corta pizzas en porciones. Lo ideal es servir una pizza para cada dos personas, porque así pueden dividir los cuartos en mitades y probar todas las estaciones.

Con este paso a paso, lograrás una pizza cuatro estaciones de nivel profesional, crujiente y llena de contraste en cada bocado. Solo queda llevarla a la mesa, compartir sus distintas combinaciones y disfrutar de un clásico napolitano inolvidable hecho totalmente en casa.

