Cerro Catedral cumple 90 años y celebra con pases gratuitos

El Cerro Catedral cumple 90 años y lo celebra mirando hacia atrás, pero también pensando en quienes todavía tienen por delante su primera experiencia sobre la nieve. En Bariloche, muchas historias comenzaron justamente allí: familias que convirtieron las visitas a la montaña en una tradición, trabajadores que desarrollaron buena parte de su vida entre pistas y medios de elevación y generaciones de chicos que encontraron en el esquí un deporte, una pasión o un recuerdo imborrable de la infancia.

En el marco de este aniversario, Catedral propone una celebración especialmente dirigida a quienes viven en la región. Entre el 11 y el 30 de septiembre, hasta 100 residentes de San Carlos de Bariloche y Dina Huapi por día podrán acceder sin cargo al Pase Iniciación, pensado para quienes están dando sus primeros pasos sobre los esquíes. La iniciativa busca acercar la montaña a la comunidad local y permitir que nuevas generaciones puedan vivir su propia primera vez en la nieve.

De una montaña elegida para el esquí a un ícono de Bariloche

La historia del Cerro Catedral comenzó mucho antes de contar con las modernas pistas, telesillas y sistemas de fabricación de nieve que existen actualmente. En la década de 1930, Parques Nacionales convocó al austríaco Hans Nöbl para estudiar diferentes alternativas con el objetivo de desarrollar un centro dedicado a los deportes de invierno.

Después de recorrer distintas posibilidades en la zona, Nöbl eligió el Cerro Catedral. La elección marcó el comienzo de una transformación que convertiría a la montaña en uno de los principales centros de esquí de Argentina. En 1938 comenzaron las primeras actividades y competencias relacionadas con el esquí, dando forma a una tradición que continuaría creciendo durante las décadas siguientes.

Uno de los grandes hitos llegó en 1950, con la inauguración del Cable Carril. La llegada de este medio de elevación permitió modificar de manera significativa la relación entre los visitantes y la montaña. Con el tiempo aparecieron nuevas pistas, medios de elevación, refugios, escuelas y servicios, mientras los clubes y las competencias contribuyeron a consolidar la cultura del esquí en Bariloche.

Así, el Catedral dejó de ser únicamente una montaña para convertirse en parte de la identidad de la ciudad. Sus laderas fueron escenario de aprendizajes, encuentros familiares, competencias y miles de primeras experiencias vinculadas a la nieve.

La infraestructura que permite disfrutar de la nieve

Detrás de una pista cubierta de nieve existe una infraestructura que muchas veces pasa inadvertida para quienes llegan a esquiar. La fabricación de nieve requiere mucho más que contar con cañones instalados en la montaña. El proceso utiliza agua y aire: el agua se pulveriza y, cuando se dan determinadas condiciones de temperatura y humedad, puede transformarse en pequeños cristales de hielo.

Para que ese proceso funcione es necesario contar con presión y con un sistema capaz de transportar el agua hasta diferentes sectores del cerro. Esto implica una compleja red de tuberías, bombas, cables y reservorios que permite abastecer los equipos de fabricación.

Actualmente, Catedral dispone de alrededor de 44 cañones de nieve. Sin embargo, el desarrollo de esta tecnología no depende únicamente de la incorporación de nuevas máquinas. La fabricación de nieve se fue consolidando a partir de inversiones, trabajo de ingeniería, investigación y experiencia acumulada por los equipos que trabajan en la montaña.

Esta evolución forma parte de los cambios que acompañaron las nueve décadas de historia del centro de esquí. Desde aquellas primeras actividades de la década de 1930 hasta la infraestructura actual, el objetivo ha sido ampliar las posibilidades para que visitantes y residentes puedan disfrutar de la nieve.

Una propuesta para vivir la primera experiencia sobre los esquíes

El aniversario número 90 suma ahora una propuesta pensada especialmente para los residentes de Bariloche y Dina Huapi que todavía no tuvieron la oportunidad de iniciarse en el esquí. El Pase Iniciación sin costo permitirá que hasta 100 personas por día accedan a determinados sectores del Cerro Catedral entre el 11 y el 30 de septiembre.

La propuesta incluye el acceso al Play Park de la base, donde es posible realizar los primeros ejercicios mediante medios de arrastre, y posteriormente el ascenso por la Telesilla Princesita. Desde allí se accede a pistas verdes, anchas y adecuadas para quienes están comenzando a familiarizarse con los esquíes.

Además, distintos prestadores del cerro podrán sumarse a la iniciativa ofreciendo equipamiento y clases. De esta manera, quienes lleguen por primera vez tendrán la posibilidad de contar con alternativas para acompañar el aprendizaje y disfrutar de una experiencia más completa en la montaña.

¿Cómo conseguir los pases?

Los turnos para acceder al Pase Iniciación están disponibles desde el 9 de septiembre y deben gestionarse con anticipación. Los residentes interesados pueden obtener el pase sin costo con 48 horas de anticipación a través del sitio de eventos de Catedral.

Para acceder a la propuesta es necesario acreditar la residencia correspondiente y presentarse en la boletería con la documentación solicitada. Los menores de 5 años constituyen una excepción: no necesitan reservar turno previamente y pueden presentarse directamente en boletería con la documentación correspondiente.

Al momento de retirar o validar el beneficio, es obligatorio llevar DNI y una fotocopia del mismo, sin excepción. El pase contempla el acceso al Play Park y el ascenso por la Telesilla Princesita, permitiendo llegar a sectores de pistas verdes especialmente adecuados para quienes están dando sus primeros pasos.

De esta manera, el aniversario de los 90 años del Cerro Catedral no se limita a recordar su historia, sino que también busca generar nuevas historias. Para los residentes de Bariloche y Dina Huapi, la propuesta representa una oportunidad de acercarse a la montaña, conocer sus pistas y comenzar una relación con la nieve que, como ocurrió con tantas generaciones, puede convertirse en una pasión para toda la vida.