¿Cómo preparar onigiris en casa?

Antes de la receta del paso a paso, vale la pena conocer por qué el onigiri se ha convertido en uno de los bocados más populares de Japón. Estas pequeñas porciones de arroz moldeado tienen siglos de historia y surgieron como una forma práctica de transportar alimentos durante viajes, jornadas de trabajo o excursiones. Con el tiempo pasaron de ser una comida sencilla a convertirse en un símbolo de la cocina japonesa, presente en hogares, tiendas de conveniencia, estaciones de tren y cajas bento.

Aunque su aspecto puede parecer elaborado, preparar onigiris en casa es mucho más sencillo de lo que parece. El secreto está en utilizar el arroz adecuado. Lo ideal es emplear arroz de grano corto o arroz especial para sushi, ya que contiene la cantidad de almidón necesaria para que los granos se mantengan unidos sin necesidad de añadir otros ingredientes. Gracias a esa textura ligeramente pegajosa, resulta fácil moldear cada pieza con las manos sin que se desarme.

Otro detalle importante es el lavado del arroz antes de cocinarlo. Enjuagarlo varias veces hasta que el agua salga transparente permite eliminar el exceso de almidón superficial y conseguir una cocción más uniforme. Después del lavado, conviene dejar reposar el arroz unos minutos para que absorba parte del agua antes de llevarlo al fuego, logrando así una textura perfecta.

A diferencia de otras preparaciones con arroz, este no se cocina con sal. El sabor proviene principalmente del relleno y del alga nori que envuelve parcialmente cada pieza. Además, al momento de moldearlos, las manos se humedecen con agua y se espolvorean con una pequeña cantidad de sal, suficiente para aportar un ligero toque de sabor y evitar que el arroz se pegue durante el proceso.

Los rellenos admiten una enorme variedad de combinaciones. Uno de los más populares es el de atún con mayonesa, una mezcla cremosa que gusta tanto a niños como a adultos. Sin embargo, también pueden rellenarse con salmón a la parrilla, ciruela encurtida, copos de bonito seco, pollo, vegetales o incluso preparaciones completamente vegetarianas. Esta versatilidad hace que el onigiri pueda adaptarse fácilmente a distintos gustos y ocasiones.

En esta versión también incorporaremos furikake, un condimento japonés elaborado con semillas de sésamo, algas y otros ingredientes que aporta un sabor muy característico. Aunque es opcional, resulta una excelente forma de intensificar el sabor del relleno y aportar un toque más auténtico. Si no se consigue, la receta sigue siendo igual de deliciosa.

Los onigiris son ideales para un almuerzo rápido, una merienda, un picnic o incluso como parte de una cena ligera. Además, pueden prepararse con anticipación y conservarse durante varias horas, lo que los convierte en una opción muy práctica para llevar al trabajo, la escuela o una salida al aire libre.

¿Cómo preparar onigiris?

Ingredientes:

  • 300 g de arroz de grano corto
  • 300 g de agua
  • 150 g de atún en conserva al natural
  • 75 g de mayonesa
  • 1 cucharadita de furikake (opcional)
  • 4 o 5 ramas de cebollino
  • 2 hojas de alga nori
  • Salsa de soja para servir (opcional)

Preparación:

  1. Lava los 300 g de arroz de grano corto bajo agua fría utilizando un colador. Frótalo suavemente con las manos mientras cambias el agua varias veces hasta que salga prácticamente transparente. Una vez limpio, deja escurrir el arroz durante unos 15 minutos para favorecer una mejor cocción.
  2. Coloca el arroz en una olla y añade exactamente 300 g de agua, respetando la misma proporción de arroz y líquido para obtener la textura adecuada.
  3. Lleva la olla a fuego alto hasta que el agua comience a hervir. En ese momento baja el fuego al mínimo o medio-bajo, tapa la olla y cocina durante 15 minutos sin remover ni destapar. Finalizada la cocción, apaga el fuego y deja reposar el arroz otros 10 minutos con la tapa colocada para que termine de absorber la humedad.
  4. Mientras el arroz reposa, prepara el relleno. Mezcla en un recipiente los 150 g de atún escurrido con los 75 g de mayonesa. Agrega el furikake, si decides utilizarlo, y el cebollino finamente picado. Remueve hasta obtener una preparación homogénea y cremosa.
  5. Humedece ligeramente las palmas de las manos con agua y espolvorea una pizca de sal sobre ellas. Este paso evitará que el arroz se adhiera a la piel y aportará un ligero sabor al exterior de cada onigiri.
  6. Toma una porción de arroz tibio del tamaño aproximado de la palma de la mano y presiónala suavemente para formar una bola compacta.
  7. Haz un pequeño hueco en el centro del arroz con el dedo y coloca una cucharadita del relleno de atún.
  8. Cubre el relleno con el arroz, cerrando bien la abertura para que no se escape durante el moldeado.
  9. Con movimientos suaves pero firmes, da a cada pieza su clásica forma triangular. Repite el procedimiento hasta utilizar todo el arroz y el relleno. Con estas cantidades se obtienen aproximadamente 12 onigiris.
  10. Corta las hojas de alga nori en tiras del ancho deseado y coloca una en la base de cada onigiri. Además de facilitar que puedan sujetarse con la mano, el alga aporta un sabor característico y una textura muy agradable.
  11. Si lo deseas, sirve los onigiris acompañados con un poco más de furikake para espolvorear y un recipiente con salsa de soja para mojar antes de cada bocado.

Lo más recomendable es consumir los onigiris el mismo día de su preparación, cuando el arroz conserva toda su textura y suavidad. No obstante, si sobran, pueden guardarse en un recipiente hermético dentro de la heladera hasta el día siguiente. Son una receta sencilla, versátil y deliciosa que permite disfrutar en casa de uno de los grandes clásicos de la gastronomía japonesa con ingredientes fáciles de conseguir y una preparación apta para cualquier nivel de experiencia en la cocina.