¿Cómo preparar tacos con carne picada?

Los tacos de carne picada son una opción sencilla, sabrosa y muy versátil para preparar una cena informal sin complicarse demasiado en la cocina. En esta receta vamos a utilizar carne picada de ternera, aunque también podemos sustituirla por carne picada mixta, combinando ternera y cerdo a partes iguales, según nuestras preferencias. El resultado será igualmente jugoso y lleno de sabor.

Una de las ventajas de esta elaboración es que todos sus ingredientes son sencillos y fáciles de encontrar en cualquier supermercado. Por eso, estos tacos son un recurso estupendo para cuando queremos preparar una comida o una cena diferente, rica y con poco esfuerzo. La carne se cocina con cebolla, tomate y chile jalapeño hasta conseguir un relleno jugoso, sabroso y ligeramente picante que después se sirve dentro de tortillas de maíz calientes.

La cantidad de jalapeño indicada en esta receta está pensada para conseguir un nivel de picante medio. Si preferimos unos tacos más suaves, podemos reducir la cantidad de chile o incluso eliminarlo del relleno. Por el contrario, quienes disfruten de los sabores más picantes pueden aumentar la cantidad utilizada o añadir unas rodajas adicionales al montar los tacos.

También es importante prestar atención a las tortillas de maíz. Para calentarlas correctamente, debemos seguir las indicaciones que aparecen en el envase del fabricante. Una vez calientes, podemos mantenerlas envueltas en un paño limpio para conservar su temperatura y evitar que se resequen mientras terminamos de cocinar el relleno y montamos los tacos.

¿Cómo preparar tacos con carne picada?

Ingredientes:

  • 120 g de cebolla morada
  • 20 g de chile jalapeño en conserva
  • 200 g de tomates maduros
  • 25 g de aceite de girasol
  • Sal
  • 250 g de carne picada de ternera
  • Pimienta negra molida
  • 10 tortillas de maíz
  • Cilantro al gusto
  • 1 lima

Preparación:

  1. Picamos muy finita la cebolla morada. De los 120 g indicados, reservamos 20 g para utilizarlos en crudo al final de la receta. Los 100 g restantes los utilizaremos para preparar el sofrito. Picamos también 10 g de chile jalapeño en conserva y cortamos los 200 g de tomates maduros en daditos pequeños. Tener todos los ingredientes preparados antes de comenzar nos permitirá cocinar con mayor facilidad y controlar mejor los tiempos.
  2. Ponemos una sartén amplia a fuego medio-alto y añadimos los 25 g de aceite de girasol. Cuando el aceite esté caliente, incorporamos los 100 g de cebolla morada destinados al sofrito y añadimos una pizca de sal. Cocinamos durante unos 5 o 6 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la cebolla empiece a ablandarse y adquiera un aspecto ligeramente transparente. No es necesario que llegue a dorarse demasiado, ya que continuará cocinándose junto con la carne.
  3. Incorporamos los 250 g de carne picada de ternera a la sartén y mezclamos bien con la cebolla. Con ayuda de una cuchara o una espátula, vamos deshaciendo los posibles grumos para que la carne quede bien repartida y el relleno tenga una textura uniforme. Añadimos sal y pimienta negra molida al gusto y cocinamos durante unos 3 o 4 minutos, hasta que la carne cambie de color.
  4. Cuando la carne esté parcialmente cocinada, añadimos los tomates maduros cortados en daditos y los 10 g de chile jalapeño picado. Mezclamos bien todos los ingredientes para distribuir el tomate y el chile por toda la preparación. Añadimos otra pizca de sal y dejamos cocinar durante unos 10 minutos a fuego medio. Durante este tiempo, el tomate irá soltando sus jugos y se formará un relleno húmedo y sabroso. Si fuera necesario, podemos remover ocasionalmente para evitar que la mezcla se pegue a la sartén.
  5. Mientras termina de cocinarse el relleno, picamos muy finita la cebolla morada que habíamos reservado. También podemos cortar unas rodajas del jalapeño en conserva y separar unas hojas de cilantro. De esta manera tendremos todos los ingredientes listos para montar los tacos en cuanto la carne esté terminada.
  6. Calentamos las 10 tortillas de maíz siguiendo las indicaciones del fabricante. Es importante no calentarlas durante demasiado tiempo, ya que podrían resecarse y romperse al doblarlas. A medida que estén listas, las colocamos unas sobre otras y las mantenemos envueltas en un paño limpio. Así conservarán mejor el calor y se mantendrán flexibles mientras montamos los tacos.
  7.  Colocamos una porción del relleno de carne picada en el centro de cada tortilla, procurando no poner demasiada cantidad para que puedan cerrarse fácilmente. Añadimos por encima un poco de la cebolla morada cruda que habíamos reservado, unas rodajas de jalapeño en conserva y unas hojas de cilantro al gusto. Estos ingredientes aportan diferentes texturas y hacen que cada taco resulte más fresco y aromático.
  8. Cortamos la lima en rodajas o gajos y servimos los tacos de carne picada recién hechos. Cada comensal puede exprimir un poco de zumo de lima sobre el relleno justo antes de comer. Su acidez aporta un toque fresco que combina especialmente bien con la carne, el tomate, el cilantro y el picante del jalapeño.

Estos tacos de carne picada son una preparación muy fácil de adaptar. Podemos controlar el nivel de picante aumentando o reduciendo la cantidad de jalapeño, utilizar carne mixta en lugar de ternera o modificar las cantidades de los ingredientes del acabado según nuestros gustos. La combinación de la carne jugosa con la cebolla crujiente, el cilantro, el jalapeño y la lima consigue un resultado equilibrado y lleno de sabor.

Servidos inmediatamente, con las tortillas calientes y el relleno recién hecho, son una alternativa perfecta para una comida o cena informal. Además, al tratarse de una receta rápida y con ingredientes fáciles de conseguir, podemos recurrir a ella siempre que queramos preparar unos tacos caseros sin necesidad de realizar elaboraciones complicadas.