Sismo sacude México este 28 de agosto: dónde fue el epicentro y por qué no sonó la alerta
Un nuevo sismo fue registrado durante la madrugada de este viernes 28 de agosto en el sur de México, de acuerdo con el reporte del Servicio Sismológico Nacional (SSN). El movimiento alcanzó una magnitud de 4.2 y tuvo como epicentro una zona ubicada frente a las costas de Chiapas, sin que hasta el momento se hayan informado personas lesionadas ni daños materiales relacionados con el fenómeno.
El movimiento telúrico ocurrió a las 02:38:17 horas, según el horario del centro de México. El epicentro fue localizado a 124 kilómetros al suroeste de Ciudad Hidalgo, en el estado de Chiapas, una de las regiones del país que registra con frecuencia actividad sísmica.
De acuerdo con los datos proporcionados por el SSN, el fenómeno se produjo en las coordenadas 14.049 grados de latitud y -93.098 grados de longitud, con una profundidad aproximada de 16.2 kilómetros. Por sus características, se trató de un movimiento de intensidad ligera a moderada.
La magnitud registrada explica también por qué el evento no provocó la activación de la alerta sísmica en la Ciudad de México. El sistema de prevención no se activa ante todos los movimientos detectados por los instrumentos de monitoreo, sino que utiliza distintos parámetros para determinar si un temblor podría generar efectos importantes en determinadas zonas.
Durante las primeras horas posteriores al fenómeno, las autoridades no reportaron afectaciones relevantes. Este tipo de movimientos son relativamente frecuentes en territorio mexicano y, en muchos casos, pasan inadvertidos para una parte importante de la población debido a su magnitud, profundidad o distancia respecto de las zonas habitadas.
Sin embargo, la actividad sísmica continuó durante la madrugada en el mismo estado. El SSN informó posteriormente sobre otro movimiento de características similares registrado cerca de Tapachula, también en Chiapas.
Este segundo sismo ocurrió a las 04:39:38 horas y tuvo una magnitud de 4.0. Su epicentro fue ubicado a 60 kilómetros al suroeste de Tapachula, con coordenadas de 14.586 grados de latitud y -92.707 grados de longitud.
El movimiento registrado cerca de Tapachula tuvo una profundidad estimada de 71.7 kilómetros, considerablemente mayor que la del primer evento reportado durante la madrugada. Al igual que en el caso anterior, no se informó inicialmente sobre consecuencias de consideración derivadas del fenómeno.
La presencia de movimientos telúricos en distintas zonas del país no resulta inusual. México es uno de los territorios con mayor actividad sísmica de la región debido a su ubicación geológica y a la interacción permanente entre diferentes placas tectónicas.
El territorio mexicano se encuentra relacionado con cinco grandes placas: Pacífico, Cocos, Caribe, Norteamericana y Rivera. El desplazamiento y la interacción entre estos enormes bloques de la corteza terrestre generan procesos capaces de liberar energía acumulada y producir ondas sísmicas.
SISMO Magnitud 4.2 Loc 124 km al SUROESTE de CD HIDALGO, CHIS 28/08/26 02:38:17 Lat 14.05 Lon -93.10 Pf 16 km pic.twitter.com/2TbmO9IIaK
— Sismológico Nacional (@SSNMexico) August 28, 2026
Esta característica geológica explica que diariamente puedan registrarse numerosos movimientos de diferentes magnitudes. La mayoría son de baja intensidad y no representan un peligro significativo para la población, aunque los especialistas recomiendan mantener siempre las medidas básicas de prevención.
Un sismo ocurre cuando se libera de manera repentina energía acumulada en la corteza terrestre. Esa energía se propaga a través de ondas y puede provocar las vibraciones que las personas perciben como un movimiento del suelo. La intensidad con la que se siente depende de factores como la magnitud, la profundidad, la distancia respecto del epicentro y las características del terreno.
Ante un temblor, las autoridades de Protección Civil recomiendan conservar la calma y dirigirse, cuando sea posible, hacia las zonas de seguridad previamente identificadas. También es importante mantenerse alejado de ventanas, espejos, vitrinas y otros elementos de vidrio que podrían representar un riesgo si se rompen.
Dentro de edificios, se aconseja evitar los elevadores durante el movimiento. Si una persona se encuentra en un inmueble y necesita evacuar, debe hacerlo siguiendo las indicaciones de las autoridades o de las brigadas de protección civil y, de ser posible, una vez que haya terminado el movimiento.
Quienes se encuentren en la vía pública también deben adoptar precauciones. Una de las principales recomendaciones consiste en alejarse de postes, cables eléctricos, árboles, balcones y fachadas que puedan representar algún peligro.
En caso de estar conduciendo cuando ocurre un sismo, lo recomendable es reducir la velocidad y detenerse en un sitio seguro, evitando permanecer debajo de puentes, estructuras elevadas o cables de alta tensión. Después del movimiento, es importante prestar atención a las instrucciones oficiales y a las condiciones de las calles antes de continuar el recorrido.
También resulta conveniente contar con una mochila de emergencia que incluya documentos importantes, agua, una linterna, medicamentos de uso habitual y otros artículos básicos que puedan resultar útiles ante una eventual situación de emergencia.
Una de las dudas más frecuentes después de un temblor es por qué algunas veces se percibe el movimiento pero no se escucha la alerta sísmica. La explicación está relacionada con el funcionamiento del Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX).
Este sistema analiza información obtenida mediante sensores distribuidos en distintas regiones y determina si un movimiento puede generar efectos suficientemente importantes como para emitir una alerta en las zonas correspondientes. Por esa razón, no todos los sismos registrados provocan una alarma.
La magnitud por sí sola tampoco es el único elemento considerado. La distancia al epicentro, la ubicación del movimiento y las estimaciones sobre la energía que podría llegar a determinadas ciudades forman parte de los criterios utilizados para establecer si es necesario emitir una alerta.
En el caso de los movimientos registrados durante esta madrugada en Chiapas, sus características no hicieron necesaria la activación de la alerta sísmica en la capital mexicana.
Las autoridades recomiendan evitar la difusión de información no confirmada después de un movimiento telúrico y consultar directamente los reportes del Servicio Sismológico Nacional y de Protección Civil. De esta manera, la población puede conocer la magnitud, ubicación y profundidad de cada evento a partir de información oficial.
El registro de estos dos movimientos en Chiapas vuelve a poner de manifiesto la actividad sísmica característica de México. Aunque los eventos reportados durante las primeras horas del 28 de agosto no dejaron afectaciones importantes, mantener una cultura de prevención permite estar mejor preparados ante cualquier eventualidad.
