¿Habrá un terremoto de magnitud 9.5 o 9.6? Esto se sabe sobre la predicción viral

Las recientes declaraciones de Mhoni Vidente volvieron a generar conversación en redes sociales después del terremoto de magnitud 7.4 registrado en Colombia el 10 de agosto de 2026. A partir de ese movimiento, usuarios comenzaron a recuperar antiguas publicaciones y videos de la astróloga cubana en los que hablaba de un período de mayor actividad sísmica en distintos puntos de la región.

La repercusión aumentó debido a que, en las últimas semanas, Mhoni Vidente había mencionado la posibilidad de que se produjeran sismos, terremotos y actividad volcánica durante determinados períodos. Tras el movimiento registrado en Colombia, algunas de esas declaraciones volvieron a circular acompañadas de mensajes que plantean una pregunta mucho más concreta: ¿podría ocurrir un terremoto de magnitud 9.5 o 9.6?

La respuesta desde el ámbito científico es clara: no existe actualmente una herramienta científica capaz de predecir con precisión un terremoto futuro, indicando de antemano su fecha, hora, ubicación y magnitud. Por ese motivo, las declaraciones provenientes de la astrología o de interpretaciones personales no pueden considerarse alertas sísmicas ni pronósticos científicos.

El terremoto que volvió a poner el tema en el centro de la conversación ocurrió el lunes 10 de agosto en Colombia. El movimiento tuvo como referencia la zona de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y alcanzó una magnitud reportada de 7.4. El fenómeno también fue seguido por otros movimientos de menor magnitud en la región, lo que incrementó la atención sobre la actividad geológica del país.

Después del terremoto colombiano, diferentes usuarios comenzaron a compartir fragmentos de declaraciones anteriores de Mhoni Vidente, interpretándolos como una posible anticipación del fenómeno. Sin embargo, es importante distinguir entre una referencia general a períodos de actividad sísmica y una predicción concreta que indique día, lugar y magnitud.

En sus declaraciones relacionadas con México, la astróloga afirmó que “va a haber otro sismo aquí en la CDMX” y posteriormente agregó “México no se va a salvar”. Al mismo tiempo, explicó que, según su interpretación, el supuesto movimiento “no sería nada grave”. Estas afirmaciones fueron suficientes para despertar preocupación entre algunos usuarios, especialmente después de los acontecimientos registrados en Colombia.

La situación generó todavía más interés porque Mhoni había hablado previamente de una etapa que, según sus predicciones, estaría relacionada con diferentes fenómenos naturales. Entre los elementos mencionados aparecían los sismos, la actividad volcánica y otros acontecimientos asociados con la naturaleza. Algunas de esas declaraciones fueron vinculadas posteriormente por usuarios de redes sociales con el terremoto ocurrido en Colombia.

Sin embargo, afirmar que una predicción general anticipó un terremoto específico requiere mucha más precisión. Antes del movimiento del 10 de agosto, Mhoni Vidente no había señalado públicamente que ese día ocurriría un terremoto de magnitud 7.4 en San José del Palmar, Chocó. Tampoco había establecido esos parámetros concretos en sus declaraciones anteriores.

Esto resulta especialmente relevante porque los terremotos ocurren como consecuencia de procesos geológicos y tectónicos que pueden generar acumulación y liberación de energía en las rocas de la corteza terrestre. Aunque los científicos pueden identificar zonas donde existe una mayor amenaza sísmica y estudiar los patrones históricos, todavía no pueden determinar exactamente cuándo ocurrirá un terremoto específico.

La situación es diferente cuando se habla de riesgo sísmico. En este caso sí existen herramientas científicas que permiten analizar regiones con mayor probabilidad de experimentar movimientos y evaluar qué tan expuestas se encuentran las poblaciones. También es posible estudiar las características del terreno, las fallas geológicas, los antecedentes históricos y la resistencia de las construcciones.

@lecturayhoroscopo

Predicción para el mes de agosto de vienen sismos fuertes tenemos que cuidarnos y protegerno #viral #parati #predicion

♬ sonido original – Horóscopos y lectura

Por eso, que México tenga una importante actividad sísmica no depende de ninguna predicción difundida en redes sociales. El país se encuentra en una zona donde interactúan distintas placas tectónicas, lo que explica que los movimientos telúricos formen parte de su realidad geológica habitual.

La posibilidad de un terremoto de magnitud 9.5 o 9.6 también debe analizarse con cautela. Una afirmación de ese tipo no puede convertirse en una advertencia científica simplemente porque haya sido difundida por una persona conocida o porque coincida temporalmente con otros acontecimientos. Para establecer un escenario de esa magnitud sería necesario contar con evidencia geológica y científica que permita evaluar las características de una determinada región y su potencial sísmico.

Además, los terremotos de magnitudes extremadamente elevadas son eventos excepcionales y no pueden atribuirse a una supuesta cadena automática provocada por movimientos ocurridos en otros países. Un terremoto importante puede modificar las condiciones de esfuerzo alrededor de su zona de origen y producir réplicas, pero eso no significa que necesariamente desencadene un gran terremoto a miles de kilómetros de distancia.

La viralización de este tipo de contenidos demuestra también cómo funcionan las redes sociales después de un fenómeno natural. Una declaración realizada semanas o meses antes puede volver a difundirse cuando ocurre un acontecimiento que parece guardar alguna relación. El problema aparece cuando una coincidencia general se presenta como una predicción exacta, aunque originalmente no haya incluido los datos necesarios para comprobarla.

Por el momento, no existe evidencia científica que confirme que México vaya a experimentar un terremoto de magnitud 9.5 o 9.6 como consecuencia de las declaraciones de Mhoni Vidente o del terremoto ocurrido recientemente en Colombia. Tampoco existe un método científico que permita afirmar que un sismo de esa magnitud ocurrirá en una fecha determinada.

Ante la aparición de mensajes alarmantes, las autoridades recomiendan consultar exclusivamente fuentes especializadas y organismos oficiales. En México, la información sobre movimientos telúricos es monitoreada por el Servicio Sismológico Nacional, mientras que las recomendaciones relacionadas con prevención y respuesta corresponden a las autoridades de Protección Civil.

Más allá de las predicciones que circulan en internet, los especialistas coinciden en que la mejor estrategia frente a los terremotos es la prevención. Conocer las zonas seguras, identificar las rutas de evacuación, preparar una mochila de emergencia y mantener un plan familiar puede resultar mucho más útil que intentar anticipar un terremoto a partir de pronósticos que no cuentan con respaldo científico.

El terremoto ocurrido en Colombia volvió a recordar que América Latina se encuentra en una región con una importante actividad tectónica. Sin embargo, ese hecho no significa que exista una cadena inevitable de grandes terremotos ni permite establecer cuándo ocurrirá el próximo movimiento. La ciencia todavía no puede predecir exactamente un terremoto, pero sí puede ayudar a comprender el riesgo, mejorar las construcciones y preparar a las comunidades para responder de manera adecuada cuando la tierra vuelva a moverse.