México aprueba un tratamiento no hormonal para aliviar los síntomas de la menopausia

La menopausia es una etapa natural en la vida de las mujeres, pero los cambios que se producen durante este período pueden provocar molestias capaces de afectar el descanso, el bienestar físico y la calidad de vida. En este contexto, México autorizó un nuevo medicamento no hormonal destinado a disminuir uno de los síntomas más frecuentes: los sofocos o bochornos. La novedad representa una alternativa para quienes buscan controlar estas manifestaciones sin recurrir a tratamientos basados en hormonas.

La autorización fue otorgada por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) a la farmacéutica Bayer para comercializar un fármaco cuyo principio activo es el elizanetant, identificado comercialmente como Lynkuet. Aunque el medicamento ya cuenta con el visto bueno de las autoridades sanitarias mexicanas, todavía deben completarse los procedimientos necesarios para que llegue al mercado.

La menopausia se identifica cuando una mujer lleva 12 meses consecutivos sin menstruación, siempre que la ausencia del período no se explique por otra causa. Este proceso señala el final de la etapa reproductiva y suele producirse como consecuencia de la disminución de la actividad hormonal de los ovarios. Si bien no constituye una enfermedad, los cambios asociados pueden generar síntomas de distinta intensidad.

Entre las manifestaciones más habituales se encuentran los sofocos, las sudoraciones nocturnas, las dificultades para dormir, la irritabilidad y las variaciones en el estado de ánimo. También puede aparecer sequedad vaginal, una condición que puede ocasionar molestias en la vida cotidiana. La experiencia es diferente en cada mujer: algunas atraviesan esta transición con síntomas leves, mientras que otras presentan episodios frecuentes que interfieren con sus actividades.

Los bochornos se encuentran entre las molestias que más pueden alterar el bienestar durante esta etapa. Se manifiestan como una sensación repentina de calor que puede acompañarse de sudoración y, en ocasiones, de palpitaciones. Cuando ocurren durante la noche, pueden interrumpir el sueño y provocar cansancio durante el día. Por ese motivo, el desarrollo de tratamientos que ayuden a reducir su frecuencia o intensidad constituye un área de interés para la investigación médica.

En México, la aprobación del nuevo medicamento busca ampliar las opciones disponibles para las mujeres que presentan síntomas moderados o intensos. Según la información difundida sobre el producto, alrededor de seis millones de mujeres mexicanas atraviesan la menopausia. La posibilidad de contar con una alternativa que no actúe mediante la administración de hormonas podría resultar relevante para determinadas pacientes, aunque la elección del tratamiento debe realizarse de manera individual y con orientación profesional.

De acuerdo con Bayer, México se convirtió en el primer país de América Latina en autorizar la comercialización de esta molécula. La compañía explicó que el elizanetant pertenece a una categoría de medicamentos que actúan sobre mecanismos del sistema nervioso relacionados con el control de la temperatura corporal.

En concreto, el fármaco funciona como un antagonista dual de los receptores de neuroquinina NK1 y NK3. Estos receptores participan en procesos neurológicos vinculados con la regulación térmica. Durante la menopausia, las modificaciones hormonales pueden alterar los mecanismos que mantienen estable la temperatura del organismo, lo que contribuye a la aparición de los sofocos. El objetivo del tratamiento es intervenir sobre estas vías para reducir las molestias, sin utilizar hormonas como principio activo.

La autorización sanitaria se apoyó en los resultados de los ensayos clínicos de fase III Oasis I, Oasis II y Oasis III, diseñados para estudiar la eficacia y la seguridad del medicamento. Los estudios Oasis I y II evaluaron su desempeño en mujeres posmenopáusicas de entre 40 y 65 años que experimentaban bochornos de intensidad moderada a grave. Los resultados comunicados señalaron que las participantes que recibieron el tratamiento experimentaron una disminución de los síntomas en comparación con quienes recibieron un placebo.

Además de la reducción de los episodios de calor, los ensayos registraron mejoras en determinados aspectos relacionados con el sueño y en la intensidad de otras molestias asociadas. Estos resultados contribuyeron a respaldar la solicitud de autorización. Sin embargo, la respuesta al medicamento puede variar entre pacientes, por lo que los resultados de los estudios no garantizan que todas las mujeres obtengan el mismo beneficio.

Como ocurre con otros fármacos, el elizanetant también puede provocar efectos adversos. Entre los que se observaron con mayor frecuencia durante los ensayos se encuentran la somnolencia, la fatiga y el dolor de cabeza. Por esta razón, antes de iniciar el tratamiento será importante que los profesionales sanitarios evalúen la situación clínica de cada paciente, sus antecedentes y los posibles riesgos relacionados con su uso.

La llegada de una opción no hormonal no significa que todas las mujeres con síntomas menopáusicos deban utilizarla ni que los tratamientos hormonales hayan dejado de ser una alternativa. La elección depende de la intensidad de las molestias, las características personales, los antecedentes médicos y las preferencias de cada paciente. Las medidas relacionadas con el estilo de vida también pueden contribuir al manejo de los síntomas, aunque no siempre resultan suficientes.

Por el momento, Lynkuet todavía no está disponible para su compra en México, pese a contar con la autorización regulatoria. Bayer deberá avanzar con los procesos de importación y abastecimiento antes de iniciar su comercialización. Se espera que pueda llegar al mercado durante los próximos meses, pero todavía no se informó una fecha definitiva de lanzamiento ni el precio que tendrá.

Mientras se aguarda su disponibilidad, los especialistas recomiendan consultar con profesionales de la salud cuando los síntomas de la menopausia afectan el descanso o las actividades cotidianas. Una evaluación adecuada permite conocer las alternativas existentes y determinar cuál se adapta mejor a las necesidades de cada mujer. La aprobación del elizanetant amplía las posibilidades terapéuticas, aunque su incorporación al tratamiento de cada paciente deberá basarse en una valoración médica individual.